Para apreciar en su justa medida una ópera, para saborearla con todo el deleite posible, creo que es importante no sólo conocer la obra en sí, sino indagar acerca de su origen; de este modo, uno puede introducirse, de algún modo, en el espíritu de lo que va a ver y escuchar. Hoy, vamos a investigar juntos acerca del origen de la ópera "Salomé", de Richard Strauss.
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| Salomé con la cabeza del Bautista (Tiziano) |
Las dos primeras óperas de Richard Strauss, "Guntram" (1894) y "Feuersnot" (1901), a la sombra del formidable coloso que era Wagner, habían fracasado estrepitosamente. Con todo, el talento musical de Strauss ya había sido reconocido como director y también como compositor, gracias a sus poemas sinfónicos ("Don Juan", "Así habló Zaratustra"...); fue su tercera incursión en el mundo de la lírica, "Salomé", la que le consagró, además, como compositor operístico. Escuchemos el final de "Guntram":
y una escena de "Feuersnot":
Strauss estaba a punto de aceptar un proyecto para escribir una ópera a partir de un libreto de Ernst von Wolzogen, que había sido el libretista de "Feuersnot"; el tema, basado en las "Novelas ejemplares" de Cervantes, iba a llevar por título algo así como "Los Demonios de Sevilla". Strauss estaba ya casi a punto de embarcarse en dicho proyecto, cuando asistió una producción alemana que Max Reinhardt hizo, en 1902, del drama en un acto "Salomé", de Oscar Wilde.
Wilde escribió su "Salomé" originariamente en francés, a partir de los textos de los Evangelios según San Marcos (6,21-28) y según San Mateo (14,6-11), que narran brevemente un episodio de la historia entre Salomé y Juan el Bautista, ocurrido durante el reinado del tetrarca Herodes Antipas. En su versión de la historia, Wilde da un interesante giro al argumento. En la Biblia Salomé pide la muerte de Juan por instigación de su madre, Herodías, a la que Juan reprochaba que conviviese con Herodes a pesar de estar casada con el hermano de éste, Filipo. En la obra de Wilde, sin embargo, Salomé está obsesivamente enamorada de Juan, que rechaza su amor; su petición de que sea decapitado se produce, pues, por despecho. Salomé culmina su locura besando los labios de la cabeza cortada de Juan.
La "Salomé" de Oscar Wilde, traducida al inglés, iba a ser estrenada por Sara Bernhardt en Londres, en 1892, pero no fue posible porque las autoridades prohibieron que se representasen escenas bíblicas. Finalmente se estrenó en París, en 1896, y la protagonista fue Lugné Poé. En Alemania se estrenó en 1901, en Breslau; al año siguiente fue cuando la vio Strauss, en Berlín.
Tanto la música como el libreto de "Salomé" son obra de Richard Strauss. Strauss escribió el libreto en alemán, para lo que recurrió a la traducción de la obra de Wilde realizada por Hedwig Lachmann; sin embargo, en 1930 elaboró una versión alternativa en francés, que es menos conocida hoy día.
El estreno de "Salomé" tuvo lugar en Dresde, el 9 de diciembre de 1905, y a él asistieron personalidades como Rachmaninov o Toscanini. A pesar de la popularidad de la que disfruta en la actualidad, la "Salomé" de Strauss no fue bien recibida en su época. La combinación del tema bíblico con lo erótico y lo criminal horrorizó al público desde el primer momento. La soprano que interpretaba el papel protagonista, Marie Wittich, rechazó representar la "Danza de los siete velos", de modo que una bailarina tuvo que danzar en su lugar.
"Salomé" fue prohibida en Londres hasta 1907; cuando por fin se estrenó en el Covent Garden, bajo la dirección de Thomas Beecham, el 8 de diciembre de 1910, lo hizo sufriendo algunas modificaciones. En Nueva York, la primera representación tuvo lugar el 22 de enero de 1907; fue la primera y la única porque, debido a las presiones de los acaudalados mecenas del Metropolitan Opera House, se cancelaron todas las demás, incluso las que estaban contratadas para que las dirigiera el propio Strauss. A pesar de todo, hoy "Salomé" forma parte del repertorio operístico más generalizado, y se representa con regularidad.
Como curiosidad, cabe decir que cuando Olive Fremstad tuvo que hacer una única función como Salomé, se "preparó" yendo hasta la morgue para comprobar cuánto pesaba una cabeza humana, y así poder sostener convincentemente la cabeza de Juan el Bautista.
(Fuentes: artelista.com.ar, www.todoperaweb.com.ar, cantanellas.blogspot.com.es y wikipedia).







Amiga, te superas cada dia. Das justo en el clavo cuando titulas "Historia de una obsesión". Y documentas lo necesario, pero lo justo para interesar sin llegar a cansar. Casi siempre lo exhaustivo resulta excesivo. ¿Que le voy a hacer? me gustan tus análisis, aunque no siempre entre a comentar. Por cierto, he visto que un comentario que hice a una de tus entradas no aparece, seguro que por mi torpeza (creo que salí antes de validar con el captcha, o como se llame eso). Un abrazo.
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