Bienvenido

Bienvenido, amable navegante, a mi pequeño rincón. Si has llegado hasta aquí es que, como poco, sientes curiosidad por la ópera. Quizá seas un experto. Quizá sólo has echado un somero vistazo a este tema y te preguntas qué es lo que mueve a un aficionado a la ópera. O quizá, ni lo uno ni lo otro... ¿qué más da?.

Ante todo, he de decir que ni soy una erudita en esta materia ni lo pretendo. Este blog quiere servir, simplemente, de lugar donde reflexionar, donde compartir experiencias, opiniones, sentimientos, etc., acerca de un mundo que para mí es muy enriquecedor.

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lunes, 27 de junio de 2011

LA PRIMERA RESEÑA WAGNERIANA EN ESPAÑA (ACERCA DE LA MELODÍA DE LA SEMANA: DEL 27 DE JUNIO AL 3 DE JULIO DE 2011)

Hablemos hoy de un compositor del que no había mencionado nada, hasta ahora, en este blog: Richard Wagner. Aunque el wagnerismo llegó a España tardíamente (como tantas otras cosas...) hubo escritores que, antes de que se llegase a representar ninguna ópera de este compositor en nuestro país, ya hablaron de él; de estas reseñas, la más curiosa es la de Juan Valera (1824-1905), el famoso autor de "Pepita Jiménez".

En su juventud, a Juan Valera le tocó ser secretario de embajada en Moscú, y emprendió en 1856 un largo viaje desde España hasta la capital rusa, acompañando al embajador, con el que mantenía una buena relación personal. En una de las etapas del viaje, descansaron unos días en Berlín y, una noche, fueron a la Ópera Real, donde se estaba representando "Tannhäuser", de Wagner. Pocos días más tarde, en una carta a un amigo, y con su fina ironía y su gracejo habitual, Valera explicó las impresiones que le había causado la representación:

"Anteanoche oímos, en el Gran Teatro Real, una ópera de Wagner, fundada sobre una antigua leyenda... () el landgraf de Thuringia era gran protector de los "Minnesänger" o cantores de amor, y tenía en su corte a los mejores y más famosos de ellos. Tanhäuser descollaba entre todos, y Venus misma, que ya en el siglo XIII no podía menos de ser una diabla, y de las más peligrosas, se enamora de él y le lleva a su infierno o subterráneo encantado, verdadero paraíso en cuya comparación es una solemne proquería el jardín en que estuvo Rinaldo (personaje de una ópera de Häendel). Allí me las den todas. Tanhäuser está allí más a gusto que nosotros con el duque; pero el majadero empieza a tener saudades (nostalgia) del canto del ruiseñor y de la luz de la luna y otras insignificantes menudencias que faltaban por allá abajo, donde le trataban a qué quieres boca y a cuerpo de rey, y comete la necedad de abandonar a la archidiabla y a toda su corte de ninfas bailadoras, y de subirse a la tierra. En la corte de Landgraf se sabe que Isabel, su sobrina, está derretida por él de amor, y él se ablanda también por ella. El Landgraf reúne entonces a todos sus caballeros y poetas, y hay un ciertamen en el cual ha de describirse en verso cuál sea la esencia del amor. Los trovadores todos se andan con tiquis-miquis platónicos para explicar su esencia, y se esfuerzan con esta gimnasia metafísica, para ganar la mano de Isabel, que será el premio del vencedor. Pero Tanhäuser se va al grano y declaraterminantemente que el amor es el deleite supremo de poseer el objeto, y en el calor de la improvisación se le escapa a Tanhäuser que todas aquellas doctrinas se las ha enseñado Venus misma, y que las sabe por experiencia. Todos le condenan y se escandalizan.

Estudio con pinturas alusivas a "Tannhäuser".
Fuente: flickr.com.

Acoquinado entonces, aquel infeliz se va a Roma (es año de jubileo), se echa a los pies del Padre Santo, y le pide la absolución. Pero Su Santidad, que sabe del pie que cojea, no quiere dársela y le dice que está excomulgado y maldito hasta que su báculo de peregrino reverdezca y de flores. En fin, para abreviar y no fastidiarle a suted, el báculo reverdece, a pesar del Papa y de las leyes físicas, y gracias a las oraciones de Isabel, con la cual en buen amor y compañía se va Tanhäuser al cielo, después de haberse divertido a sus anchas en la tierra y debajo de la tierra. La música es profundísima, y no por eso fastidiosa para los profanos. Las decoraciones, maravillosas, y los trajes de una riqueza y de una exactitud singulares. Ni en París ni en Londres se representa nada mejor. Yo estaba con la boca abierta. La Wagner, sobrina del compositor, hacía de princesa salvadora, y es tan linda y bien plantada que el más melindroso penitente la tomaría por escala de Jacob con que subir al cielo."

Escuchemos la "música de la semana": "Overtura" de "Tannhäuser".

(Fuentes: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier, www.epdlp.com y flickr.com).

domingo, 26 de junio de 2011

CUIDADO, QUE HAY TURCOS EN LA COSTA

Como ya he comentado más de una vez (y no me cansaré de decirlo), escuchar a Rossini es algo así como ponerse un bálsamo en las heridas del espíritu; es la alegría en forma de música que te hace cosquillas en el alma.
Festival de ópera de Rossini en Pésaro.
Fuente: flickr.
Como tales óperas completas de Rossini, hasta hace poco no conocía más que "Il barbiere di Siviglia", así que pensé que ya era hora de ampliar mi universo rossiniano y me compré una versión de "Il turco in Italia" del año 2009, grabada en el Teatro Carlo Felice di Genova. De los intérpretes sólo conocía al que hace de turco, Simone Alaimo, al que había visto (y me había encantado) en una grabación de "L'elisir d'amore" de Donizetti, con Roberto Alagna y Angela Gheorghiu. Pero vamos por partes: lo primero es explicar de qué va esta ópera.
"Il turco in Italia" es una ópera bufa en dos actos, con música de Gioacchino Rossini y libreto de Felice Romani, basado en una idea teatral utilizada años antes por Caterino Mazzolà. Se estrenó en el Teatro alla Scala de Milán, el 14 de agosto de 1814. En España, la primera representación de esta ópera tuvo lugar en el Teatro de la Cruz, Madrid, el 14 de octubre de 1818.
Personajes
Selim Damelec, príncipe turco enamorado de Zaida, a la que ha repudiado (bajo).
Fiorilla, joven casquivana esposa de don Geronio, pero medio enamorada de Selim Damelec por coquetería (soprano).
Don Geronio, marido de Fiorilla, desesperado por la conducta de ésta (bajo).
Prosdócimo, poeta, conductor de la acción (barítono).
Don Narciso, amante "titular" de Fiorilla (tenor).
Zaida, antiguo amor de Selim Damelec, que tuvo que huir de Turquía. Ahora es rival de Fiorilla por el amor del turco (mezzosoprano o soprano).
Albazar, muchachito turco que salvó a Zaida y vive con ella (tenor).
Coro.

Acto I
En un lugar de veraneo se encuentra una tribu de gitanos que ofrecen decir la buenaventura. Entre ellos, viven ocultos Zaida y Albazar, refugiados de Turquía; huyen de la ira de Selim Damelec, a quien mujeres envidiosas del harén hicieron creer que su amada Zaida lo traicionaba.

Se acerca a los gitanos un poeta, Prosdócimo, en busca de un argumento para una ópera; está cansado de tocar siempre los mismos temas y, quiere que los mismos acontecimientos de los que va siendo testigo le escriban la obra.

Llega entonces don Geronio, que trata de que le digan la buenaventura, para ver si podrá algún día dominar a su casquivana esposa. Los gitanos se ríen de él, al darse cuenta de que es un cornudo. Don Geronio se enfurece. Veamos esta divertidísima escena, en una versión de semi-concierto. Don Geronio es Richar Conrad:



Zaida y Albazar le explican a Prosdócimo lo que les ocurrió en Turquía. Prosdócimo, siempre dispuesto a ayudar, le dice a Caiza que está anunciada la llegada de un monarca turco quien, tal vez, podría interceder por ella ante Selim.

Entra en escena Fiorilla, que va de paseo con sus amigas, y comenta que no hay locura mayor que amar siempre a la misma persona. Escuchemos cómo lo canta Mariella Devia:


Precisamente entonces llega un barco, del que desciende un turco apuesto y rico: es Selim que, al desembarcar, emite un florido elogio de Italia (propaganda nacionalista más o menos disimulada).

Selim se enamora de inmediato de Fiorilla, provocando los celos tanto de su esposo (don Geronio) como de su "amante titular" (Narciso). Pero he aquí que, en un encuentro preparado por Prosdócimo, el poeta, Selim y Zaida se reencuentran, y sienten renacer de nuevo su amor. Ahora es Fiorilla la que rabia de celos; enfurecida, se lanza contra la turca y las dos mujeres ruedan por el suelo, tirándose de los cabellos, en una pelea azuzada por el poeta, encantado con el final que ha conseguido para el primer acto de su ópera.

Acto II

Selim ha reflexionado, y ha decidido que es a Fiorilla a la que quiere, así que intenta comprársela a don Geronio, pero éste se niega. Veamos esta escena en las voces de Lorenzo Regazzo (Selim) y Filippo Morace (don Geronio):


Prosdócimo, que quiere "revitalizar" la intriga de su ópera, decide organizar un baile de máscaras al que todos los invitados deben acudir vestidos de turcos. En el baile, Fiorilla confunde a Narciso con Selim. Zaida y Selim, al igual que Fiorilla y Narciso, se funden en un abrazo. Geronio es el único que está solo. Al poeta no le gusta este final, así que se decide a intervenir una vez más en los acontecimientos, de modo que, finalmente, Selim y Zaida zarpan juntos, Fiorilla y Geronio se reconcilian y Narciso se queda solo.

Dejo, como es habitual, el enlace al libreto: Il turco in Italia.

(Fuentes: "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, "Ópera", de András Batta, www.kareol.es y www.youtube.com).

sábado, 25 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: ENRICO CARUSO

Enrico Caruso nació en Nápoles, el 25 de febrero de 1873. Es, quizá, el tenor más famoso del mundo en la historia de la ópera, y para muchos el mejor (para mí, ya sabéis quién es el mejor). Además de ser el cantante más popular durante los primeros veinte años del siglo veinte, es uno de los pioneros de la música grabada.
Enrico Caruso y Geraldine Farrar.
Fuente: flickr.com.
Debutó en el Teatro Nuovo de su ciudad natal el 16 de noviembre de 1894 con "Fancesco", ópera del olivdado compositor Morelli. La belleza de su voz le valió pronto diversos contratos, y en 1897 estrenó "L'arlesiana", de Cilèa, en 1898 "Fedora", de Giordano y en 1902 "Adriana Lecouvreur", de Cilèa.


En 1902 inció una serie de grabaciones fonográficas que lo dieron a conocer en todo el mundo. Ese mismo año, actuó en el Convent Garden de Londres como Duque de Mantua en "Rigoletto". En 1903 debutó en el Metropolitan de Nueva York, de donde pasó a ser tenor habitual (llegó a cantar 863 representaciones de casi 40 óperas distintas), lo que explica su ausencia en Europa. En su repertorio, figuraban Puccini, Donizetti, Meyerbeer, Halévy...
Su voz fue universalmente aclamada en América como una de las más bellas del mundo, y grabó cantidades ingentes de discos que le reportaron una gran fortuna. 


Su salud venía resintiéndose ya desde 1908-1909. La noche del 24 de diciembre de 1920, cantando "La Juive", de Halévy, sufrió un desvanecimiento y tuvo que retirarse. Se le diagnosticó bronconeumonía. La enfermedad pareció remitir y, para reponerse, viajó a Italia, pero murió en su ciudad natal, el 2 de agosto de 1821. Se le han dedicado varias biografías y un famoso film: "El Gran Caruso" (1951) con Mario Lanza y Ann Blyth, dirigida por Richard Thorpe.

Escuchémosle: "M'appari", de "Martha", de von Flotow; fuente: www.epdlp.com.


(Fuentes: "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier y www.epdlp.com).

viernes, 24 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (VII)

La primera anécdota de hoy describe a la perfección de qué forma algunas "divas" operísticas pueden llegar a endiosarse. Se trata, en este caso de Kathleen Battle.

Fuente: flickr.com.

En una ocasión en que el Metropolitan contrató a esta soprano, y conociendo su carácter conflictivo, las autoridades del teatro procuraron suavizar sus relaciones con ella, y así, la enviaron a Miami en automóvil de alquiler para que participara en una determinada función organizada por el teatro neoyorquino. El suntuoso vehículo avanzaba por la carretera, cuando la soprano descolgó el teléfono y se puso en contacto con su agente para rogarle que llamara al Metropolitan, a fin de pedirles que llamaran al chófer que la conducía ¡para que disminuyera la intensidad del aire acondicionado del automóvil!. La necedad humana puede llegar a límites insospechados...

Por otra parte, y en otro orden de cosas, también están las cantantes "con un par de ovarios" como, por ejemplo Marilyn Horne.

Portada de "Carmen". Fuente: flickr.com.

En una representación de "La donna del lago", de Rossini, a principios de la década de 1980, esta mezzosoprano, que en esta ópera cantaba el rol masculino de Malcom (para mezzo), tuvo una actuación en la que no faltaron algunos momentos poco felices, aunque en conjunto la función fue un éxito.

Sin embargo, al salir a saludar, había una persona en el cuarto piso del teatro que estaba manifestando ruidosamente su desaprobación. Cansada de sus protestas, Marilyn Horne, desde el escenario, se encaró con ella y, poniendo los brazos en jarras, le espetó: "¡Baja aquí a cantar, si te atreves!". El reto surtió efecto y cesaron las protestas de la indignada espectadora.

(Fuente: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier).

jueves, 23 de junio de 2011

ALGUNOS TÉRMINOS OPERÍSTICOS (II)

Investiguemos hoy acerca de otro término operístico: el "aria".

Fuente: flickr.com.

Aria es una palabra italiana que significa "aire" y que equivalía, originalmente, a melodía. Desde los comienzos de la ópera, tuvo un carácter de remanso melódico, de pasaje en el cual un personaje exponía sus sentimientos o emociones frente a los momentos de mayor contenido narrativo (que configuraron el llamado recitativo). La diferencia del recitativo respecto del aria consistió, con el tiempo, en la presencia de la orquesta durante el aria.

La plenitud del Barroco dio al aira un contenido musical cada vez más exuberante, con pasajes interminables de ornamentación vocal; es a Alessandro Scarlatti al que se le atribuye la codificación del aria en tres partes: un "allegro" inicial en el que el cantante debía respetar la música del compositor, una parte central lenta y de relativa importancia, y una tercera parte consistente en la repetición de la música de la primera parte (aquí el cantante tenía licencia para introducir todas las ornamentaciones que le apetecieran). El aria se llamó, por ello, "aria da capo" (aria desde el principio).

Las arias adquirieron un carácter fijo y convencional: aria "de amor", "de furor", "de bravura", "patética", "brillante", etc. Los cantantes más importantes obtenían cuatro o cinco arias en una ópera, de las que la primera (aria "di sortita") solía ser especialmente importante. Escuchemos cómo se presenta el Duque de Mantua en "Rigoletto", con un "aria di sortita": "Questa o quella"; canta: José Carreras.

Los cantantes de menor grado tenían sólo tres, dos o una; el público solía aprovechar estas arias "menores" para ir a tomar refrescos (aria "del sorbetto"). Si el compositor quería acelerar la acción ocasionalmente, un aria podía ser más breve ("cavatina").

Con el nacimiento de la ópera bufa, el aria se simplificó, y aunque mantuvo a veces la estructura tripartita, era mucho más concisa, hasta que a finales del siglo XVIII fue quedando integrada en la "scena" (recitativo, aria y sección rítmica rápida que se cantaba dos veces o "cavaletta").

Como ejemplo ilustrativo, veamos y escuchemos un "cavaletta" en la voz del Maestro de Maestros, el Gran Alfredo Kraus:


 Rigoletto, acto II, "Possente amor mi chiama".

En Francia, las arias (air) fueron mucho menos extensas; con el tiempo, adquirieron forma de aria, en la que era normal la forma tripartita A-B-A, que también fue utilizada en la ópera romántica francesa.

Mozart introdujo las arias de estructura musical sólida en las óperas alemanas. Los autores posteriores escribieron importantes arias, pero Wagner disolvió gradualmente esta forma dando prioridad al sistema de "leitmotive". Al final del siglo XIX, todos los compositores buscaron expedientes para mantener una forma u otra de aria más o menos disimulada dentro del lenguaje orquestal.


(Fuentes: "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier, www.epdlp.com y www.youtube.com).

miércoles, 22 de junio de 2011

LOS TEATROS: EL LICEO DE BARCELONA

Es el teatro en activo más antiguo y prestigioso de Barcelona, especialmente como teatro de ópera, entre los que es considerado como uno de los más importantes del mundo.

Fachada del Liceo de Barcelona. Fuente: flickr.com.

Durante el siglo XVIII, el privilegio exclusivo de representar en Barcelona lo tenía el Teatro de la Santa Creu, pero al final del Antiguo Régimen (1833), hubo libertad para crear otras salas. Así, los responsables de la milicia nacional, carentes de presupuesto montaron, en 1837, en los locales del antiguo convento de Montsió, una sala pensada en principio para ofrecer bailes y obras de teatro y reunir fondos. Después, por iniciativa de Rafael de Gispert, la sala se convirtió en la sede de una nueva entidad, el Liceo Filarmónico de Montesión, cuya finalidad era promover la enseñanza musical y organizar representaciones escénicas con los alumnos del Conservatorio del Liceo, que se creó para formar cantantes barceloneses. La primera función fue "Norma", de Bellini, el 3 de febrero de 1838. Escuchemos a la maravillosa María Callas en "Norma": "Casta diva".

En 1845, las antiguas monjas del convento de Montsió recuperaron el edificio y, así, la entidad tuvo que abandonar su primitiva ubicación, trasladándose al edificio del Convento de los Trinitarios, situado en el centro de la Rambla de Barcelona, que fue demolido con el fin de edificar un nuevo edificio que superase al antiguo de la Santa Creu y que fuese capaz de acoger todas las actividades del Liceo. Tras algunos problemas con los arquitectos y diversas trabas oficiales, el nuevo edificio se inauguró por fin el 4 de abril de 1847, con un programa mixto: "baile español", teatro, música sinfónica del valenciano Melcior Gomis y una cantanta operística de Marià Obiols, "Il regio imene", alusiva a la boda de Isabel II, cuyo nombre llevó el teatro hasta 1868.

La amplitud y modernidad del nuevo teatro contrastaban con la vejez del Teatro de la Santa Creu (ahora rebautizado como "Principal") y se suscitaron querellas entre los partidarios de uno y de otro (llamados "liceístas" y "cruzados").

Un incendio arrasó el Liceo en abril de 1861, pero fue reconstruido en un año y reabierto en 1862 con "I puritani", de Bellini. A raíz de la Revolución de Septiembre (1868) el local fue sede de una curiosa pero inefectiva proclamación republicana. La Restauración dio un aire burgués al teatro, que se convirtió en un lugar de exhibición social, pero mantuvo un sector popular de amantes de la ópera (en los pisos altos del teatro). En 1893 fue objeto de un atentado anarquista en el que fallecieron 20 personas; veamos un breve vídeo a este respecto:



La llegada de las óperas wagnerianas coincidió con el renacer del catalanismo, y se estrenaron algunas óperas en catalán, pero el repertorio italiano (y también el francés) continuó dominando. a pesar de todo, en 1910 se dio la primera Tetralogía wagneriana, y el 31 de diciembre de 1913, el Liceo hizo historia al convertirse en el primer teatro que estrenó "Parsifal" fuera de Bayreuth.

Desde 1917 fueron frecuentes los espectáculos de ballet. En los años 1920, acudieron al Liceo famosos directores de orquesta y compositores, como Strauss, Bartók o Stravinski, con ciclos de conciertos de gran relieve que incluyeron también actuaciones de Pau Casals y otros intérpretes de rango mundial.

El estallido de la guerra civil española (1936-1939), motivó la expropiación del local, que se convirtió en el Teatro del Pueblo Catalán. Pero la caída de Barcelona en 1939 en poder de Franco devolvió el teatro a sus antiguos propietarios. J. Mestres Calvet, empresario al frente del teatro, emprendió con habilidad temporadas líricas con el apoyo de la Ópera de Frankfurt para el repertorio alemán (1939-1944).

En 1947, los nuevos empresarios J. Fugarolas Arquer i J.A. Pàmias Castellà tomaron el mando del Liceo. Pàmias acabó como empresario único y, con él al frente, se estrenaron en el Liceo óperas contemporáneas y se dio especial atención al repertorio mozartiano y belcantista. Fue plataforma para los grandes cantantes españoles de esta generación, empezando por Victoria de los Ángeles y continuando con Montserrat Caballé, Eduard Jiménez, Jaime Aragall, José Carreras, Plácido Domingo y Joan Pons, entre otros muchos, además de presentar una extensa lista de grandes intérpretes de todo el mundo, desde Mario del Mónaco y Renata Tebaldi hasta Joan Sutherland, Richard Tucker, Grace Bumbry, etc.

La crisis por la muerte del empresario Pàmias (1980) coincidió con la adopción de medidas tendentes a convertir el Liceo en teatro público con apoyo de las instituciones locales y estatales. Este proceso se completó a raíz del incendio de 1994, tras el cual, y para poder afrontar su rehabilitación, se acordó una reordenación jurídica en virtud de la cual el Liceo pasa a ser un teatro de titularidad pública, propiedad, a partes iguales, de: la Generalidad de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura de España. Se reinauguó en 1999, con cambios en las perspectivas artísticas, una ampliación del repertorio y la llegada de nuevos cantantes, así como propuestas escenográficas que podrían ser objeto de largos debates; como muestra, basta un botón:


Mira que me gusta "Carmen", pero "esto", en fin... ni regalado voy a verlo.

(Fuentes: "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, www.epdlp.com y www.youtube.com).

martes, 21 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (VI)

Don "Tutto"

Este fue un incidente muy comentado, porque se retransmitió en una franja horaria de máxima audiencia radiofónica. Hacía poco que el tenor Luciano Pavarotti había obtenido un gran éxito con la edición de su disco doble "Tutto Pavarotti", en la década de 1980, cuando gozaba ya de una enorme popularidad. Algún locutor ingenuo creyó que el nombre del cantante era el que aparecía en el disco y anunció una grabación de "Tutto", ese tenor tan conocido...

(Fuente: "Historias de la historia de la ópera", de Roger Alier)

Caruso, Luciano Pavarotti.
Fuente: youtube.com.

El tamaño es importante

"Tosca" es sin duda una de las más abundantes fuentes de anécdotas. En una producción "de emergencia" de la temporada de 1997 se cantaba "Tosca" en el Teatro Victoria de Barcelona. El excelente Scarpia era Joan Pons, pero la producción había dispuesto de una mesa tan pequeña para el barítono que, cuando éste estaba firmando el salvoconducto para Tosca, ella tenía que tomar el cuchillo asesino de debajo mismo del antebrazo de su futura víctima, pues la mesita no era más ancha que el propio cuerpo de Joan Pons.

(Fuente: "Historias de la historia de la ópera", de Roger Alier)


Juan Pons en una representación de "Tosca" en Palma de Mallorca, en 2014. 
En esta ocasión, la mesa tiene un tamaño adecuado.
Fuente: youtube.com

lunes, 20 de junio de 2011

LOS COMPOSITORES: MANUEL DE FALLA (ACERCA DE LA MELODÍA DE LA SEMANA: DEL 20 AL 26 DE JUNIO DE 2011)

Manuel María de los Dolores Falla y Matheu nació el 23 de noviembre de 1876, en el domicilio familiar de la Plaza de Mina número 3, en Cádiz, hijo de José María Falla y Franco y de María Jesús Matheu y Zabala. Sus primeras lecciones de solfeo las recibió de su madre, que era intérprete de piano; después, continuó su formación con Eloísa Galluzo, profesora de piano.

A los quince años, sin embargo, sus intereses eran, principalmente, la literatura y el periodismo. Con un grupo de amigos fundó la revista literaria "El Burlón", y en 1890 participó en una segunda titulada "El Cascabel", que terminó dirigiendo. En 1893, tras asistir a un concierto en Cádiz donde se interpretaron, entre otras, obras de Edward Grieg, sintió que su vocación definitiva era la música.

Falla, "Noches en los jardines de España".
Fuente: flickr.com.
A partir de 1896 comenzó a asistir al Real Conservatorio de Música y Declamación, en Madrid, donde se graduó con honores en 1899. En 1904 compone la ópera "La vida breve", en colaboración Carlos Fernández Shaw; esta obra se hizo acreedora del primer premio de un concurso convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Curiosamente, "La vida breve" se estrenó en francés (sobre una adaptación de Paul Milliet), en el Casino Municipal de Niza, el 1 de abril de 1913.

La acción de "La vida breve" se sitúa en Granada, a principios del siglo XX (ciudad que Falla aún no conocía cuando compuso esta ópera). Los personajes son:
Salud, joven granadina (soprano).
Abuela de Salud (mezzosoprano).
Carmela, prometida de Paco (mezzosoprano).
Tío de Salud (barítono o bajo).
Paco, novio de Salud, comprometido con Carmela (tenor).
Parientes de Carmela y Paco, invitados, comerciantes.

Alhambra. Fuente: flickr.com.
Acto I
En el cuadro primero nos encontramos en el patio de una casa humilde, donde Salud espera a Paco. Se oyen coros lejanos: son los herreros del barrio del Albaicín, que cantan mientras realizan su duro trabajo: "¡Malhaya quien nace yunque, en vez de nacer martillo...!", melodía que resonará como un leitmotiv a lo largo de toda la obra. Aparece Paco, y junto a Salud se unen en un dúo de amor. El tío Salvador sabe que Paco está comprometido con una joven de familia rica. Cuando Paco jura lealtad a Salud, el tío Salvador se lanza furioso sobre él, pero la abuela lo detiene.
  
El cuadro segundo describe con gran belleza una puesta de sol en Granada.

Acto II
Salud se entera de la boda de su amado. Desesperada, corre a casa de la novia, recordando con dolor los falsos juramentos de Paco. El novio desleal la oye. Carmela, mientras tanto, recibe a los invitados. Salud y su tío se sienten extraños entre personas tan elegantes. Para defenderse de las acusaciones de Salud, Paco asegura que no la conoce y afirma que está loca. Salud, pronunciando suavemente su nombre, muere a sus pies: "¡Malhaya quien nace yunque...!".

Aunque ésta es la melodía de la semana: "Danza" de "La vida breve", escuchemos también, asimismo de "La vida breve": "Interludio y danza".
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En los años siguientes, Falla continuó formándose en París, y viajó a Suiza e Italia. En 1915, ya de vuelta en Madrid, estrena la primera versión de "El amor brujo", así como "Noches en los jardines de España". Comienza a trabajar en la pantomina "El corregidor y la molinera", basada en "El sombrero de tres picos", de Pedro Antonio de Alarcón; dicha obra se estrenó en 1919, en el Alhambra Theatre de Londres, con decorados y figurines de Pablo Picasso, con el título también de "El sombrero de tres picos"; ésta es la: "Introducción".

Con motivo de un homenaje que, ese mismo año, le tributó el Centro Artístico de Granada, Falla realizó un viaje a esa ciudad (que, recordemos, aún no conocía), donde acaba fijando su residencia. Durante esta etapa, estuvo muy vinculado con la vida cultural andaluza, y frecuentó la amistad de personajes como Miguel Cerón, Fernando de los Ríos, Manuel Ángeles Ortiz y, sobre todo, Federico García Lorca, cuyo asesinato supuso un terrible golpe para el maestro. Una vez finalizada la Guerra Civil Española, Manuel de Falla se exilia a Argentina, donde fallece el 14 de noviembre de 1946.

(Fuentes: wikipedia, flickr y www.epdlp.com).

domingo, 19 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: PILAR LORENGAR

Lorenza Pilar García Seta, de nombre artístico Pilar Lorengar, nació en Zaragoza, el 16 de enero de 1928. De familia humilde, sus cualidades vocales se manifestaron en el coro del colegio, aunque la depauperada situación familiar le obligó a interrumpir sus estudios y a ponerse a trabajar con sólo catorce años. Tras su participación en un programa de radio local, dos hermanas profesoras de canto (Berta y Margarita Martínez), decidieron ofrecerle clases gratuitas a fin de sacar adelante las más que prometedoras cualidades vocales de la muchacha.

Tras actuar en un fin de fiesta en la compañía de zarzuela de Pepita Embil (madre del tenor Plácido Domingo), pasó por varios cafés de su ciudad natal y de otras ciudades españolas hasta que, a los diecisiete años, ingresa en el Conservatorio de Barcelona, ciudad a la que se había trasladado con su madre, tras la ruptura del matrimonio García Seta. Inició, por tanto, sus estudios vocales en el Conservatorio del Liceo, y lo hizo como mezzo-soprano aunque, después de trasladarse a Madrid y conocer a Ángeles Ottein, la que sería su maestra definitiva, comenzó a trabajar la tesitura de soprano, en la que acabaría por cantar.

Ya en Madrid, comienza a abrirse paso en el mundo musical cantando en la radio y en diversas compañías de zarzuela (formaría parte, por ejemplo, del primer elenco de "El canastillo de fresas", de Jacinto Guerrero, junto al tenor Enrique de la Vara, del que ya he hablado en el blog); al mismo tiempo, trabajó como dependienta de comercio para pagarse los estudios. Estrenó, junto a la también soprano Toñy Rosado, "Primavera en el Portal", pieza navideña de García Leoz, en el Teatro Español de Madrid, gracias a la cual empezó a ser conocida por el público.

La musicalidad y capacidad de estudio de Pilar Lorengar llamaron pronto la atención de Ataúlfo Argenta, que le concedió su primera gran interpretación, "La Cuarta Sinfonía" de Gustav Mahler, con la Orquesta Nacional de España. De esta manera, ya desde sus comienzos, la carrera de Pilar Lorengar alcanza una dimensión artística y una amplitud de repertorio que sólo sería seguida por alguna de las voces del momento, como la de Victoria de los Ángeles o Toñy Rosado o, poco después, la de Teresa Berganza.

Portada de "La Flauta Mágica", de Mozart.
Fuente: flickr.com.

En 1950 se produce su debut operístico en la Ópera de Orán (que entonces era colonia española), donde da vida al personaje titular de "Maruxa", ópera de Amadeo Vives. Por estos mismo años, Ataúlfo Argenta hace de ella la protagonista de la mayor parte de sus grabaciones de zarzuelas, como "La tempestad", de Amadeo Vives, "El tambor de granaderos" y "El rey que rabió", las dos últimas de Ruperto Chapí, así como "Jugar con fuego", de Jacinto Barbieri. En 1952 realiza sus dos únicas incursiones en el cine: "Último día" y "Las últimas banderas".

Pronto da el salto internacional, de nuevo con Ataúlfo Argenta, quien la lleva a cantar a París. Desde aquí, la carrera de Pilar Lorengar se extiende por los mejores teatros y salas de concierto del mundo, como el Festival de Aix-en-Provençe, donde interpreta a Querubino en "Las bodas de Fígaro", de Mozart, representación de la que se conserva una grabación radiofónica que atestigua la calidad de la jovencísima soprano; después, cantaría en el Metropolitan de Nueva York ("Goyescas", de Granados) y en el Convent Garden de Londres ("La traviata", de Verdi).

En 1958 firma un contrato con la Staatsoper de Berlín, de cuyo elenco (al que pertenecian la soprano Gundula Janowitz y el barítono Dietrich Fischer-Dieskau) pasa a formar parte y, con los años, a ser figura principal. En 1984 fue nombrada Miembro de Honor de dicho teatro. Su relación con la Staatsoper se mantendrá hasta 1989, fecha en la que ciertas diferencias con la administración del teatro la llevaron a suspender su contrato. Veamos y escuchemos su portentoso arte en el "Ave María" del "Otello" de Verdi:


A partir de su admisión en la ópera berlinesa, la relación de la cantante zaragozana con Alemania será cada vez mayor, hasta que fije su residencia en Berlín y se nacionalice alemana. Por el contrario, su relación con España disminuirá, debido en buena medida a la falta de interés de los españoles por lo que sucediera fuera de nuestras fronteras, así como por la tendencia creciente de ciertos cantantes a copar los escenarios a partir de mediados de los años sesenta. Muestra más que sobrada de tal alejamiento es el hecho de que hasta 1987 no debutara Pilar Lorengar en el Liceo Barcelonés (con la Elsa de "Lohengrin", de Wagner). Mayores, aunque nunca demasiados, serán sus contactos con Madrid, donde interpretó todavía en la década de los ochenta la Alice Ford del "Falstaff" de Verdi y la Desdémona del "Otello" del mismo compositor. En 1990, tras recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, anunció su retirada de los escenarios.

Su inteligencia y capacidad de trabajo le permitieron abordar un repertorio más amplio que el de la mayoría de las cantantes de su tiempo. El peculiar timbre de su voz, provisto de un vibrato natural, le acarreó injustas críticas en ocasiones. De su repertorio, cabe destacar papeles como los mencionados en "Otello", "Falstaff" o "La traviata", así como las heroínas puccinianas (Butterfly, Tosca o Mimì) y varios de los personajes principales de las óperas de Mozart y de buen número de óperas del repertorio alemán. Asimismo, fue de las primeras sopranos en abordar el repertorio barroco. Destacó también como intérprete de música española y, asimismo, como excelente intérprete de los "lieder" de Brahms y Hugo Wolf.
Murió en Berlín, el 3 de junio de 1996.
Escuchémosla en "Turandot", de Puccini: "Tu que di gel sei cinta".

sábado, 18 de junio de 2011

LOS DIRECTORES: HERBERT VON KARAJAN

Herbert von Karajan nació en Salzburgo, el 5 de abril de 1908. Fue uno de los más destacados y prolíficos directores de orquesta austríacos del período de postguerra. Dirigió la Orquesta Filarmónica de Berlín durante treinta y cinco años. Realizó más de 900 grabaciones de las que se han vendido en el mundo más de 300 millones de discos.

Fuente: flickr.
Orígenes
Era hijo de una familia de la alta burguesía de Salzburgo, de ascendencia griega. Su tatarabuelo, Georg Johannes Karajoannes ("kara" significa "negro" en turco), nació en Kozani, en el tiempo en el que el pueblo pertenecía al imperio otomano (hoy Macedonia Griega) y se trasladó a Viena en 1767 y después, finalmente, a Chemnitz, en Sajonia. Él y su hermano participaron en la industria de la fundación del vestido en Sajonia. El rey Federico Augusto I, ennobleció a ambos por sus servicios en 1 de junio de 1792:  así, se añadió el "von" al nombre familiar, y Karajoannes se convirtió en Karajan.

Primeros años
Dado que había nacido en Salzburgo, y que su padre era clarinetista aficionado y su hermano organista, la música fue algo habitual para Karajan desde su más tierna infancia. El primer instrumento del pequeño Herbert fue el piano, en cuya práctica se inició en el prestigioso Mozarteum de su ciudad natal entre 1916 y 1926. Alentado por su maestro Bernhard Paumgartner se trasladó a Viena, donde su interés derivó hacia la dirección orquestal. Su debut en dicha disciplina, al frente de una orquesta de estudiantes, tuvo lugar en la Academia de Música de la capital austríaca en 1928.

En 1929 realizó su debut oficial dirigiendo "Salomé" en el Festspielhaus de Salzburgo, y entre 1929 y 1934 fue el primer Kapellmeister en la Ópera Estatal de Ulm, Alemania, en la que adquirió la experiencia y la técnica indispensables para abordar destinos y metas más altos. En 1933 hizo su debut en el Festival de Salzburgo con la "Walpurgisnacht Scene", en una producción de "Fausto" de Max Reinhardt. Al año siguiente, y nuevamente en Salzburgo, dirigió la Orquesta Filarmónica de Viena por primera vez, y entre 1934 y 1941, dirigió óperas y conciertos sinfónicos en el Teatro de Ópera de Aquisgrán.

Durante el nazismo
En la época del III Reich, en un momento en el que las mejores batutas (Erich Kleiber, Bruno Walter, Otto Klemperer) se hallaban en el exilio, Herbert von Karajan se confirmó como la nueva promesa de la escuela directorial germánica. En marzo de 1935, su carrera tuvo un significativo impulso cuando se inscribió como miembro del Partido Nazi; aquel año fue nombrado el director de orquesta alemán más joven, y fue director invitado en Bruselas, Estocolmo, Ámsterdam y otras ciudades europeas. Más aún, en 1937, hizo su debut con la Orquesta Filarmónica de Berlín y la Ópera Estatal de Berlín (a la que dirigió desde 1939, en Plena Segunda Guerra Mundial) con "Fidelio", de Beethoven. Disfrutó de un importante éxito con "Tristan und Isolde", de Wagner, y en 1938 fue bautizado por un crítico berlinés como "Das Wunder Karajan" ("El milagro Karajan"). Al firmar un contrato con Deutsche Gramophon aquel año, von Karajan realizó la primera de sus numerosas grabaciones dirigiendo a la Staatskapelle Berlin en la obertura de "Die Zauberflöte", de Mozart. Sin embargo, Adolf Hitler sólo recibió con desdén al afamado director después de que se equivocase en un momento en "Die Meistersinger von Nüremberg", de Wagner,  en un concierto de gala para los reyes de Yugoslavia en junio de 1939; al dirigir sin la partitura (¿se vislumbraba ya su endiosamiento?), Karajan se perdió y las cantantes se detuvieron. Furioso, Hitler dio orden de que Karajan jamás volviera a dirigir en Bayreuth mientras él viviese. Y así fue. Aquel incidente, paradójicamente, salvó quizás la carrera de Karajan en la postguerra.

Años de la postguerra
En 1946, von Karajan dio un concierto en Viena con la Orquesta Filarmónica de dicha ciudad, pero después se le prohibió ejercer la dirección por las autoridades de ocupación soviéticas, debido a su afiliación al partido nazi. Aquel verano, participó anónimamente en el Festival de Salzburgo.

En 1948 dirigió "Le nozze di Figaro", de Mozart, en el Teatro la Scala de Milán. En Viena no empezó a dirigir hasta 1956, ejerciendo primero de director artístico y más tarde (1957) como director de orquesta y de escena con "La Walkiria", de Wagner, que trasladó al Festival de Salzburgo (1958); su prestigio cada vez mayor (realzado por su excelente "Hansel y Gretel", de Humperdinck, grabado en 1953), le abrió las puertas de dicho festival, donde presentó títulos anuales, aunque sin realizar nunca un ciclo completo. Poco antes (1963) fundó el Festival de Primavera de Salzburgo, gestionado por él mismo, y desde 1964 dominó también el de verano, adquiriendo una gran autoridad con la colaboración de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Realizó una serie de grabaciones que le dieron una gran fortuna, así como algunos films operísticos. Su enorme sentido musical se hizo patente en sus grabaciones de los años 1950 y 1960, incluyendo las principales óperas de Mozart y también algunos títulos verdianos, así como celebradas versiones de "Carmen", de Bizet, y una "Lucia di Lamermoor", de Donizetti, con María Callas como protagonista (1954 y 1955). Sin embargo, su progresivo endiosamiento y su ansia de poder provocó, durante la década de 1970 a 1980, conflictos con la Filarmónica de Berlín y también en Salzburgo conflictos que, finalmente, se solventaron de forma razonable. Continuó dirigiendo y grabando hasta su muerte en 1989.

Von Karajan y el disco compacto
Von Karajan jugó un papel importante en el desarrollo del formato original del disco compacto (alrededor de 1980). Apoyó esta nueva tecnología de grabación y apareció en la primera conferencia de prensa que anunció dicho formato. Los primeros prototipos de CD tenían una duración limitada a apenas sesenta minutos, y a menudo se afirma que se amplió su duración hasta los setenta y cuatro a instancias de von Karajan, para que así cupiera en un solo disco la "Sinfonía nº 9" de Beethoven. Fue él quien grabó el primer CD comercializado con la "Sinfonía Alpina", de Richard Strauss.

Vida personal y familiar
En 1940 se casa con Anita Gutermann, de ascendencia judía, situación que le causó más de un problema. Resulta curioso este matrimonio teniendo en cuenta que Karajan pertenecía al partido nazi desde 1933. Se casó tres veces; con su tercera mujer, Eliette Mouret, tuvo dos hijas. Eliette lo acompañó hasta el día de su muerte en Anif, a los 81 años de edad. Veámosle en un fragmento de la "Sinfonía nº9" de Beethoven:


(Fuentes: wikipedia, "Guía universal de la ópera", de Roger Alier y www.youtube.com).

viernes, 17 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: MIRELLA FRENI

Mirella Freni es talento y elegancia, gran capacidad interpretativa y gusto exquisito al cantar. Es una de mis sopranos favoritas. Ya sólo escuchar su voz, emociona; si, además, ves cómo interpreta... En fin, hay que verla y escucharla.

Mirella Freni. Fuente: flickr.com.

Mirella Freni nació en Módena, el 27 de febrero de 1935, en el seno de una familia de clase media. Como curiosidad, cabe mencionar que su madre y la de Lucciano Pavarotti trabajaron juntas en la cigarrera de Módena. Aunque ya de niña demostraba talento para la música (a los diez años participó en un concurso de radio con el aria "Un bel di vedremo", de "Madama Butterfly", de Puccini), el tenor Beniamino Gigli le advirtió que corría el riesgo de arruinar su voz si no dejaba el canto hasta que fuera un poco mayor. Así lo hizo y no volvió al canto hasta los 17 años.

Debutó en Módena, en 1955, a los 19 años, cantando el personaje de Micaela, de "Carmen", de Bizet. A pesar de que recibió varias ofertas, decidió dejar su carrera para casarse y tener un hijo con su profesor de canto, Leone Magiera. En 1958 reinició su carrera, ganando un concurso de canto con el personaje de "Mimì", de "La bohème", de Puccini, en el Teatro Regio de Turín. Más tarde, cantó en la Ópera de Netherlands en la temporada 1959-1960. Fue reconocida internacionalmente cuando cantó el papel de Adina en una producción de Franco Zefirelli de "L'elisir d'amore" de Donizetti, en el Festival de Glyndbourne. En la temporada 1960-1962 cantó en ese mismo festival los personajes cómicos de Susanna ("Le nozze di Figaro", de Mozart) y Zerlina ("Don Giovanni", de Mozart). Debutó en el Royal Opera House como Nannetta ("Falstaff", de Verdi) en 1961, en La Scala en 1963 (bajo la dirección de Herbert von Karajan y Zefirelli), y en el Metropolitan Opera House como Mimì en 1965. Se convirtió en una de las cantantes favoritas de Karajan, con quién grabó y actuó en varias ocasiones.

Su repertorio se amplió con Liù ("Turandot", de Puccini), Marguerite ("Faust", de Gounod) y Julieta ("Romeo y Julieta" de Gounod). Entre los años 1970 y 1980 cantó roles más "pesados" de Verdi, como Elisabetta ("Don Carlo"), Desdémona ("Otello"), Amelia ("Simon Boccanegra"), Elvira ("Ernani"), Leonora ("La forza del destino") e incluso Aída ("Aída"). También cantó roles de Puccini como Manon ("Manon Lescaut"), Tosca ("Tosca"), Madama Butterfly ("Madama Butterfly") y los tres personajes de "Il trittico". En los años noventa incluyó también en su repertorio personajes del verismo italiano, como Adriana ("Adriana Lecouvreur", de Francesco Cilea), Fedora ("Fedora", de Umberto Giordano), e incluso papeles de la ópera rusa, como Tatiana ("Eugenio Onegin" de Tchaikovsky), Lisa ("La dama de picas", de Tchaikovsky) y Juana ("La doncella de Orleáns", de Tchaikovsky). Veámosla en "Manon Lescaut", de Puccini, en una grabación de 1990 en el Liceo de Barcelona: 

En 1981 se casó con Nicolai Ghiaurov, y juntos fundaron el Centro Universale del Bel Canto en Vignola. Iniciaron clases maestras en ese centro en 2002. Luego de la muerte de Ghiaurov en 2004, Freni continuó su trabajo y sus clases no sólo en el centro sino alrededor del mundo. En 1990 publicó sus memorias: "Mio Caro Teatro". Ese mismo año recibió la orden "Cavaliere della Gran Croce della Reppublica Italiana" y en 1993, la condecoración de honor de la Legión de Honor francesa. La Universidad de Pisa la premió con un grado honorario en 2002.

En 2007 recibió en Oviedo el Premio Lírico Teatro Campoamor a toda una carrera dedicada al canto.

Escuchémosla en "L'amico Fritz", de Mascagni: "Son piochi fiori".


jueves, 16 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (V)

Veamos una nueva entrega de las aventuras y desventuras que nacen, crecen y/o se desarrollan en torno al mundo de la ópera.

Opera House Belgium. Fuente: flickr.com.

Sobre Mascagni
Debajo de la casa de Mascagni se instaló un músico que hacía funcionar su organillo con el intermezzo de "Cavalleria rusticana"; pero lo hacía a gran velocidad. Harto, Mascagni bajó y, tras contarle quién era, cogió la manecilla del aparato y la movió indicándole la velocidad a la que debía tocarse. Al día siguiente, el músico había colocado un cartel: "Discípulo del gran Mascagni" (fuente: www.foroclasico.com).

El gran Lucciano
Hasta el año 1997, muy pocos sabían que Lucciano Pavarotti ¡no sabía música!. Así, como suena. Era incapaz de leer una partitura. "Ya soy demasiado viejo para aprender...", dijo en una entrevista. Por lo visto, tenía un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que le marcaban la evolución de la melodía y que le servían como recordatorio a la hora de interpretar (fuente: heartbeatsandlovenotes.blogspot.com). Escuchémosle en "La bohème": "Che gelida manina"; fuente: www.epdlp.com.

Otra anécdota sobre Rossini
Volvemos a una fuente abundante de anécdotas: Gioachinno Rossini. Parece ser que a Rossini le gustaba más cocinar y comer que componer música. Ensayaba constantemente nuevos platos y recetas, en ocasiones muy extravagantes (otras no, como los ya citados canelones Rossini, que están bien ricos). En 1816, el empresario Barbaja le contrató para que, por 15.000 francos anuales, le entregara dos óperas al año. La primera que propuso Rossini fue Otello. El músico estuvo viviendo seis meses en casa del empresario sin escribir una sola nota; barbaja, harto de la situación, ordenó a sus criados que encerraran al Cisne de Pésaro con un solo plato de macarrones hervidos y una jarra de agua. Al día siguiente, Rossini entregó la Obertura, y en una semana había acabado la ópera. Como Barbaja no sabía música, Rossini había adaptado la Obertura, única pieza musical que había compuesto, a todos los diálogos de la ópera. Pudo así recuperar su libertad (fuente: www.adoc.es).

Un estreno heroico
Ya hemos hablado de Nabbuco y de lo que pasó a significar, para el pueblo italiano, el "Va pensiero". Pues bien, veamos otra anécdota que entra dentro de esa misma línea, de nuevo con una ópera de Verdi. Durante 1848, los patriotas italianos se alzaron contra los austríacos; el Papa Pío IX, ante la posibilidad de que el movimiento independentista pudiera llegar a Roma, abandonó momentáneamente la ciudad eterna. En esta situación, Giuseppe Verdi estrenó su ópera "La battaglia di Legnano", obra que exaltaba los sentimientos patrióticos italianos. En un momento de la obra, el protagonista, que está encerrado en la torre de un castillo, cuando oye las trompetas que llaman a la lucha contra Barbarroja, salta al foso para unirse a los combatientes. Entre el público había un soldado que, sin pensárselo dos veces, lanzó al escenario su morral, su abrigo, sus charreteras, e intentó saltar al escenario y así unirse al héroe; pero saltó con tan mala fortuna que cayó en el foso, pero en el de los músicos. Quedó así frustrado su intento de unirse a un héroe de pega (fuente: www.adoc.es). Escuchemos, de "La battaglia di Legnano" la: "Obertura"; fuente: www.liberliber.it.

miércoles, 15 de junio de 2011

LOS TEATROS: LA FENICE DE VENECIA

En 1774, el Teatro San Benedetto, el teatro de ópera más importante de Venecia (con más de cuarenta años de historia) fue destruido por un incendio. Poco después de su reconstrucción, surgió una disputa legal entre la compañía que lo administraba y los propietarios, la familia Veiner. Ganó la familia, por lo que la compañía decidió construir por su cuenta un nuevo teatro en el Campo San Fantin.

Las obras se iniciaron en junio de 1790, y terminaron en mayo de 1792. El nuevo teatro fue nombrado "La Fenice" para honrar el resurgimiento de la compañía, primero de sus cenizas y luego de su mudanza. La Fenice se inauguró el 16 de mayo de 1792 con la ópera "I giuochi d'Agrigento", de Giovanni Paisiello.


Ha sido un local célebre por la cantidad de óperas importantes que se han estrenado en él, como "Tancredi" (1913), "Sigismondo" (1914) y "Semiramide" (1823) de Rossini, "I Capuleti ed i Montecchi" (1830) y "Beatrice di Tenda" (1833) de Bellini, y otras. Escuchemos la Obertura de: "Semiramide".
En diciembre de 1836, el fuego atacó nuevamente al teatro, que tuvo que ser reconstruido rápidamente, reabriendo sus puertas el 26 de diciembre de 1837. En el nuevo teatro se estrenaron varias óperas de Verdi, como "Ernani" (1844), "Rigoletto" (1851), "La traviata" (1853) y "Simon Boccanegra" (1856)

En 1884 se inició la colaboración de Verdi con este teatro, con una producción de "Ernani" durante la temporada de carnaval. Luego se sucedieron los estrenos de "Aída", "Rigoletto", "La traviata" y "Simon Boccanegra".

Durante la Primera Guerra Mundial, La Fenice fue cerrada y cuando reinició sus actividades lo hizo con muchas producciones y atrayendo a grandes cantantes y directores del mundo. En 1930 la Bienal de Venecia iniciaba el Primer Festival Internacional de Música Contemporánea, en el que se presentaron compositores de la talla de Igor Stravinsky y Benjamin Britten. En ediciones posteriores de este festival se han presentado también Luciano Berio, Luigi Nono y Sylvano Bussotti.

En 1938 pasó a ser un "Ente autónomo", con temporadas anuales de otoño, invierno y primavera y otras representaciones ocasionales. Se han estrenado en él óperas de autores contemporáneos, como Stravinsky ("The Rake's Progress", 1951), Britten ("The Turn of the Screw", 1954) y también otras de Nono, Malipiero, Dallapiccola, Nino Rota y otros compositores italianos.

El 29 de enero de 1996 otro incendio destruyó completamente el teatro; se descubrió que fue provocado y un juzgado de Venecia encontró culpables a dos electricistas que tenían problemas contractuales con la compañía. Se celebró un hermanamiento entre La Fenice y el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, incendiado dos años antes. En Venecia, graves problemas políticos retrasaron varios años la reapertura de La Fenice, que no tuvo lugar hasta 2004, con un concierto en el que se interpretaron obras de Beethoven, Wagner y Stravinsky. La reconstrucción estuvo a cargo del arquitecto Aldo Rossi quien respetó el estilo original del siglo XIX. El teatro dispone de unas 1.500 localidades con 96 palcos distribuidos en cuatro pisos.

(Fuentes: "Dicccionario de la ópera", de Roger Alier, wikipedia, http://www.epdlp.com/ y flickr.com).


martes, 14 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (IV)

Historias e historietas, venturas y desventuras en torno al mundo de la ópera las hay de todo tipo. La mayoría de las que hemos visto hasta ahora son cómicas pero también las hay, por supuesto, curiosas, sorprendentes, tristes e incluso dramáticas y hasta "macabras". Veamos, en esta cuarta entrega, unas cuantas más.

Pianista.
Fuente: paulhelm.com.

María Gay, una contralto de armas tomar
Sucedió que el empresario Mestres Calvet contrató a la célebre contralto María Gay (que se llamaba en realidad María Pichot, 1879-1943). Esta cantante había empezado a adquirir renombre en Barcelona como "musa" de los modernistas, dando recitales hasta que en 1903 obtuvo un grandioso éxito en Bruselas como Carmen, en la ópera de Bizet; desde entonces, su carrera operística fue muy brillante. Su apellido procedía de su primera marido, Joan Gay (1867-1926), pero lo conservó al separarse de él. Contrajo segundas nupcias con el tenor italiano Giovanni Zenatello y, cuando fue contratada para cantar "Carmen" en el Liceo, logró que también fuese admitido su marido para interpretar el papel de don José. La pareja se presentó en el año 1919; ella fue aclamada como Carmen, pero su marido fue silbado. Según explica el empresario en sus memorias, el día de la segunda función la contralto se presentó en el teatro armada con una enorme oreja de buey que pretendía lanzar contra el público si volvían a silbar a su esposo. Hizo falta todo el poder de persuasión del empresario para quel a Gay depusiera su actitud combativa. Por otra parte, ese día Zenatello fue aplaudido y no hubo motivos para sucesivas trifulcas.

El Teatro Real y el corazón del tenor Anselmi
Esta anécdota hay que entenderla como propia de una época en que las nociones anatómicas y las consideraciones higiénicas carecían de la improtancia que hoy tienen. Y si a eso le añadimos que las ideas románticas se encargaban de cu con un velo de simbolismo y misterio lo que hoy nos aparece como crudo e inadecuado, podemos entender aún mejor el suceso.

El tenor Giuseppe Anselmi, en otros tiempos rival de Gayarre, fue muy festejado en el Teatro Real de Madrid. Su popularidad era tran grande que el empresario de ese momento, Luis París, le pidió al tenor un legado para el Museo y Archel Teatro. Anselmi contestó el 12 de junio de 1925 legando al Teatro Real, que en esos días estaba a punto de cerrar sus puestas por amenazar ruina, ¡nada menos que su propio corazón!. Murió pocos años después, prematuramente, y en el verano de 1929 llegó a Madrid, con el tenor José Riera, una urna con la víscera y la documentación que acreditaba su autenticidad. Con la debida solemnidad fue ingresado el corazón del tenor en el Museo del Teatro Real.

Estalló la guerra civil española (1936-1939) y el Real sirvió ocasionalmente de alojamiento para tropas. El corazón de Anselimi se perdió en medio de la confusión provocada por el estadllido de un improvisado polvorín. Al finalizar la guerra, Don Fernando José de Larra armado de un simple farol, empezó a rebuscar entre los escombros hasta que halló la urna, dentro de la cual, en un frasco con alcohol, se hallaba... el corazón de Anselmi, que fue reintegrado al Museo del Teatro Real, instalado provisionalmente en otro lugar.

El bajo ruso y el torero
Montserrat Moner, esposa de Joan Alavedra, el poeta que puso el texto a "El Pessebre" (1943-1960) de Pau Casals, relató un día la anécdota ocurrida con motivo de la estancia del famoso bajo ruso Fiodor Chaliapin en Barcelona para cantar en el Liceo. Durante su estancia, el "conseller" de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Ventura Gassol, estaba un día con él tomando un aperitivo en la Plaza de Cataluña cuando acertó a pasar un conocido torero andaluz. Ventura Gassol lo llamó y le presentó a Chaliapin mencionando sus éxitos como bajo en el Liceo; después de un ratito de cortesía, el torero se despidió diciéndole al bajo: "Bueno, hombre ¡y que llegue usted a tenor!". Escuchemos a Chaliapin en: "Boris Godunov", de Mussorgsky.

(Fuentes: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier, y www.epdlp.com).

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