Queridos amigos, hoy es para mí un día especial; hoy tengo el honor de presentaros una entrada
que un buen amigo, al que conocí a través de twitter, Sandro Malfitano
(@Malfitan0) ha tenido la amabilidad de dejar que publique en mi pequeño
rincón. Hace poco, él tuvo la gentileza de dejarme colaborar en el suyo, así
que yo no podía perder la oportunidad de pedirle que participara también en el
mío. Deseo que esto sea sólo el comienzo de muchas más colaboraciones entre dos
blogs de ópera que son primos-hermanos.
Antes de continuar, para los que no lo conozcáis, os
recomiendo que visitéis el blog de @Malfitan0: http://enlaesquinaescuchando.wordpress.com/
Sandro tiene un gran talento para hablar sobre ópera de forma amena y
divertida; sabe hacer de cada historia algo muy apetecible y fácil de entender.
Pero, para que vosotros mismos lo comprobéis, os dejo ya con el gran @Malfitan0
cd
Esta vez nos vamos con “Il
Barbiere di Siviglia” de Rossini. La primera de Rossini que tratamos en
esta colección. ¿Por qué esta y por qué ahora? Sin ningún motivo en particular; como verán si visitan mi blog,
no hay un orden especial para presentar las óperas. En este caso simplemente sucedió
que, mientras veía televisión con mi hijo pasaban unos antiguos dibujos animados
de “El conejo de la suerte”, donde él se encarga -como siempre- de hacerle la
vida imposible a Elmer, en esta ocasión en un teatro mientras representaban “El
barbero…” pensé: “¿Y por qué no? si además es la mejor ópera bufa.”
Como siempre digo: hay muchas cosas interesantes que decir sobre esta ópera,
pero hay mucha gente haciéndolo; yo me limito a presentártela. Vamos allá con
el argumento.
La acción sucede en Sevilla -claro- en el siglo XVII. En una plaza frente a la casa del doctor Bartolo un estudiante pobre llamado
Lindoro le da una serenata a Rosina, pupila del doctor quien, a su vez, está
interesado en casarse con ella. Excelente: he escrito cuatro compases y ya
tenemos un triángulo amoroso. Ahora bien, Lindoro no es otro que el conde
Almaviva disfrazado, pues quiere que Rosina se enamore de él y no del dulce
sonido de las monedas ni del frufrú de las sedas. Aparece en la plaza el
autoproclamado más famoso barbero de Sevilla, Fígaro, quien alguna vez fue
sirviente del conde y a petición suya (a la que añade una oferta en dinero) le sugiere que se
disfrace de soldado borracho para que el doctor lo aloje en su casa y así poder
acercarse a Rosina.
En la casa del doctor Bartolo vemos que él conversa con Basilio, un profesor de
música, quien le cuenta que el conde Almaviva ha llegado a Sevilla y está
enamorado de Rosina, y le sugiere al doctor, para quitar del medio al conde, que
ventilen rumores sobre él (dicen que los rumores hay que ventilarlos porque
siempre huelen mal). Fígaro entra a la casa y le dice a Rosina que escriba una
carta para Lindoro (ya saben: el conde disfrazado) para que él se la haga
llegar. Esto lo ve Bartolo quien sospecha que algo huele mal (además de los
rumores) pero no puede confirmar nada.
Vemos luego a la sirvienta del doctor, Berta, que se cruza con un soldado
borracho (ya saben: el conde disfrazado) y asustada corre a buscar al doctor.
El soldado… es decir el conde logra hablar con Rosina y le dice que es Lindoro
(¿ya se perdieron?) y le entrega una carta. Bartolo también ve esto y quiere
saber qué es ese papel y Rosina le engaña y le entrega la lista de la lavandería.
El viejo truco de la carta de amor que se convierte en lista de lavandería.
Será por eso que dicen que el amor lava las penas. No sé. Sigamos. Bartolo y el
conde comienzan a discutir y se suman Berta, Fígaro y Basilio, armando un
alboroto tal que viene el oficial de la guardia y arresta al soldado borracho,
pero basta que éste le mencione que es el conde para quedar en libertad, para
asombro de todos.
Vemos nuevamente a Almaviva en casa del doctor, pero
disfrazado esta vez como maestro de música substituto (pues hacen creer que
Basilio está enfermo) para poder acercarse a Rosina. Bartolo sospecha (otra
vez) pero finalmente acepta creyendo que es Lindoro y que es un sirviente del
conde que pretende conseguir mujeres para su amo pero, para no dejarle solo con
Rosina, hace que Fígaro le afeite ahí mismo. Total, las clases de canto y los
trabajos de barbería son en muchos casos lo mismo… hay algunos alumnos que
merecen una navaja afilada muy cerca de la garganta…
En eso llega Basilio, el supuesto enfermo, y luego de un pequeño soborno se
hace el enfermo (¿ven que sí estaba enfermo después de todo?) pero Bartolo
termina por darse cuenta del truco y echa a todos, convence a Rosina de que
Lindoro es un sirviente del conde y sale en busca de un notario para redactar
el contrato matrimonial que le unirá a Rosina.
El conde disfrazado de Lindoro y Fígaro se cuelan con la ayuda de una escalera
por el balcón de la casa del doctor para encontrarse con Rosina, que le dice
al conde lo que cree saber sobre Lindoro. Éste finalmente le explica todo y le
confiesa quién es en verdad y los dos se declaran su amor.
Fígaro les apremia para que se retiren cuando se oye que se acercan dos personas; intentan huir, pero la escalera ya no está. Los que llegaban eran el notario y
Basilio pero el conde convence a este último tras un soborno (o la alternativa
de dos balazos en el cráneo) de ser, junto con Fígaro, testigo del matrimonio del
conde con Rosina. (Pero… ¿no era que Rosina se iba a casar con Bartolo y por eso
llegaba el notario? Sí. ¿Qué parte del concepto “ópera bufa” no entendiste?
Sigamos.) Bartolo entra pero es demasiado tarde porque el contrato
matrimonial ya está firmado; sin embargo, se consuela cuando le permiten
conservar la dote de Rosina. Espero que se refieran al dinero, porque si lo que
quería era la ropa de Rosina… mhmmm…
Me pregunto cuántas comedias de televisión se habrán basado
más o menos fielmente en este argumento. No pocas seguro. Solo falta que
aparezca un conejo y un tío con una escopeta. ¡Hey!... un momento…
Vamos con algunos
enlaces:
Comenzamos con el archiconocido “Largo al factótum” de Fígaro, aquí con Rodney Gilfry, muy
divertido.
Ahora Juan Diego
Florez como el conde Almaviva cantando “Ecco
ridente in cielo”
La mezzo Elina Garanca hace de Rosina cantando “Una voce poco fa”
La mezzo Elina Garanca hace de Rosina cantando “Una voce poco fa”
Y como me gustan las peleas de mezzos ahora es Cecilia
Bartoli cantando la misma pieza (aquí con segmentos de una entrevista). Escojan
ustedes, yo me quedo con las dos.
La misma Cecilia Bartoli junto con el barítono Bryn Terfel
haciendo de Rosina y Fígaro en “Dunque io
son”. Un placer escucharlos y verlos.
Aquí ¿Robert Lloyd? (corríjanme si me equivoco) hace de Basilio cantando “La calunnia è un venticello”
Joyce DiDonato canta “Contro
un cor” en la lección de canto de Rosina, y sí, el falso maestro divertido
es Florez.
Y para terminar como comencé, y recordando que yo escribo esto tratando de difundir la ópera, aquí el enlace de “El conejo de la suerte” con el que Warner Brothers seguramente expuso por primera vez a muchos, pero muchos niños al sonido de la música clásica.
Y para terminar como comencé, y recordando que yo escribo esto tratando de difundir la ópera, aquí el enlace de “El conejo de la suerte” con el que Warner Brothers seguramente expuso por primera vez a muchos, pero muchos niños al sonido de la música clásica.
cd
Y hasta aquí la entrada de hoy. Para mí es un placer, ya sea
en Perú o en España, estar con Sandro parada en la esquina escuchando ópera.







Muchas gracias por publicar mi pequeña contribución en este monumental blog que tan bien sabes llevar. Un placer colaborar contigo, en esta o en cualquier esquina.
ResponderEliminarSandro
¿Pequeña contribución? Hoy, gracias a tu generosa participación, es cuando mi blog se ha hecho grande. Mil gracias, querido Sandro. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMuy buena publicación, felicidades a quien lo escribió
ResponderEliminarMyniAe
Siempre haces más interesante la ópera, con argumentos tan divertidos y enlaces tan bien elegidos. Gracias, Malfi!! (diana, pero he puesto anónimo porque no sé qué es eso de URL)
ResponderEliminarAMBAS INTERPRETACIONES DE ROSINA SON MUY BUENAS PERO ME QUEDO CON CECILIA BARTOLI CREO QUE POR LA FLEXIBILIDAD QUE TIENE EN LA VOZ,UNA PREGUNTA ME GUSTARIA SABER SI ESTA OPERA FUE COMPUESTA PARA MEZZOSOPRANO DE COLORATURA TENGO ENTENDIDO QUE SI PERO ME GUSTARIA CONFIRMARLO GRACIAS AUNQUE AGNES BALTSA HACE UNA EXCELENTE INTERPRETACION
ResponderEliminar