Llevo unos días "romanticona" así que, al hilo de ese sentimiento, me apetece compartir con vosotros algunos de los (para mí) más bellos dúos de amor de la ópera. Empecemos con el gran Verdi y su infinita maestría para transmitir sentimientos y llegar a la "fibra" más sensible, esa que todos guardamos celosamente en el rincón más preciado del corazón... Os propongo el dúo del Primer Acto del "Otello" verdiano, en el que Otello y Desdémona, en una deliciosa noche estrellada, recuerdan embelesados cómo se conocieron y de qué modo empezó su historia de amor: "Gia nella notte densa...". Escuchémoslo en las voces de Jon Vickers y Mirella Freni:
Tengo pendiente hacer un desarrollo exhaustivo de esta ópera en el blog. De momento, os remito a una entrada que ya publiqué:
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Y qué decir de Puccini, que es todo arte, vida, sentimiento... En "La bohème", el genial maestro de Lucca escribió un apasionado dúo para los protagonistas, Rodolfo y Mimì: "O soave fanciulla..." Entre los dos acaba de surgir el amor, como un tremendo y repentino flechazo... Rodolfo, arrebatado por la dulzura de Mimì, se ha dado cuenta de que ella es el sueño que siempre deseó soñar... Mimì, conmovida hasta lo más hondo, se rinde a aquel amor que la inunda, como una ola gigantesca...
Sobre "La bohème" de Puccini encontraréis bastantes artículos en este blog. A modo de referencia, os remito a tres de ellos:
- http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2011/06/aquella-vida-bohemia-i.html
- http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2011/06/aquella-vida-bohemia-ii.html
- http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2011/06/aquella-vida-bohemia-iii.html
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Veamos ahora un dúo que pertenece a una preciosa ópera de Donizetti. Hablo de Lucia di Lammermoor. Lucia, hermana del poderoso Enrico Ashton, está enamorada de Edgardo Rawenswood; los dos han de verse en secreto, pues sus familias son enemigas mortales. En uno de esos furtivos encuentros, junto a la fuente de un parque, se despiden por un tiempo, pues Edgardo debe emprender un viaje; pero antes, los dos se prometen fidelidad eterna intercambiándose unos anillos, y cantan un apasionado dúo de amor: "Verrano a te sull'aure...":
Sobre "Lucia di Lammermoor" encontraréis también varias entradas en este blog. Como referencia, os cito dos de ellas:
- http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2012/03/lucia-di-lammermoor-el-camino-la-locura.html
- http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2012/03/lucia-di-lammermoor-el-camino-la-locura_17.html
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Y así, con el ferviente deseo de que os haya gustado la entrada de hoy, me despido hasta mañana, mis queridos amigos.






¿Y a quien no le gusta los dúos de amor? ¿Ese momento tibio o más, de puro romanticismo, de declaración a pecho abierto de anhelos y amores muchas veces frustrados? ¿Y la muerte si es necesaria, acechando en la oscuridad, si ese amor no es conseguido o culminado? Es el climax de muchas operas. El momento mágico. Los cantantes expresan sus sentímientos más profundos y exhiben sus capacidades atléticas de emisión. Y además son bellos. Inolvidables para el espectador.
ResponderEliminarA mi me encantan, como buen romántico que soy. Los tres que Marguerita nos ha mostrado son preciosos. Otello y su canto que demanda tanta exigencia a la vez de tierno amor. "O suave fanciulla" : siempre me prometo antes de escucharlo que ahora sí, ahora conseguiré no emocionarme. Pero no puede ser. Caigo arrebatado en el éxtasis de este compositor único que es Puccini. Y " Verrano a te sull'aure " de Lucia... Cuando lo escuche por primera vez en la grabación de EMI con la Callas y mi venerado Ferruccio Tagliavini pensé que no era posible un duo tan hermoso, con un sentimiento directo y descarnado entre dos amantes de familias profundamente irreconciliables...
Es el problema del amor...Marguerita dame más problemas por favor. Dame más dúos de amor...