Bienvenido

Bienvenido, amable navegante, a mi pequeño rincón. Si has llegado hasta aquí es que, como poco, sientes curiosidad por la ópera. Quizá seas un experto. Quizá sólo has echado un somero vistazo a este tema y te preguntas qué es lo que mueve a un aficionado a la ópera. O quizá, ni lo uno ni lo otro... ¿qué más da?.

Ante todo, he de decir que ni soy una erudita en esta materia ni lo pretendo. Este blog quiere servir, simplemente, de lugar donde reflexionar, donde compartir experiencias, opiniones, sentimientos, etc., acerca de un mundo que para mí es muy enriquecedor.

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sábado, 10 de marzo de 2012

ELEMENTOS DE UNA ÓPERA

El 15 de mayo del año pasado, publiqué una entrada que se titulaba: "¿Qué es eso de la ópera?", en la que traté de explicar la evolución histórica de este género. Pero ¿de qué elementos consta una obra de este tipo? ¿con qué nos podemos encontrar cuando vamos a ver una ópera?

Orquesta Usach (fuente: flickr.com)
Por definirla de una manera muy sencilla, podemos decir que la ópera es una representación teatral en la que los personajes cantan y/o recitan sobre un fondo musical y que tiene, además, pasajes instrumentales; así pues, en la ópera distinguimos:
  • Partes orquestales y
  • Partes en las que interviene la voz humana.

Dentro de las partes orquestales, nos podemos encontrar con:

La obertura.- Es el pasaje musical con el que se suele iniciar (aunque no siempre) la ópera. Cabe destacar que:
  • Está constituida por varios movimientos (sinfonía); es susceptible, por tanto, de usarse de forma independiente, como pieza de concierto. Un ejemplo puede ser la obertura de "La forza del destino", de Giuseppe Verdi, en la que podemos escuchar poderosos toques de trompeta que simbolizan el destino. Se interpreta a menudo como pieza de apertura en conciertos.
  • Anticipa temas musicales que se utilizarán después en el resto de la obra. Tenemos, así, la obertura de "Carmen", de Georges Bizet; a poco de comenzar la música, tras reconocer el exultante ritmo del "toreador", Carmen se nos hace fatalmente presente con los violonchelos, la madera y la trompa, un sonido "oscuro" que conforma el llamado tema "del destino", el cual aparecerá inevitable y dramáticamente al final.
El preludio.- Es también una introducción orquestal a una ópera, pero más breve que la obertura y consta de una sola sección. Muchas veces desemboca sin interrupción en el comienzo del desarrollo de la propia trama. Como ejemplo, podemos citar el preludio de "Madama Butterfly", de Puccini.

El intermezzo.- Pieza orquestal que se ejecuta, bien entre dos actos o entre dos escenas diferentes de un mismo acto, y sirve para dar tiempo a cambiar de escenografía. Escuchemos, como ejemplo, el bellísimo "Intermezzo" de Manon Lescaut, de Puccini, entre el tercer y cuarto acto de la obra.

(Os remito asimismo, para leer acerca de las partes orquestales de la ópera, a otra entrada de este mismo blog: "Algunos términos operísticos (I)")

Fuente: artelista.com
En cuanto a las partes en las que interviene la voz humana, nos podemos encontrar con:

El recitativo.- Aparece desde el comienzo de la historia de la ópera. Tiene carácter parlato, es decir, imita las inflexiones de la voz en el diálogo. No tiene una estructura que permita recordarlo. Se trata de pasajes en los que se explica, se describe, la acción del drama. Si el recitativo precede a arias importantes se acompaña con orquesta (recitativo accompagnato), mientras que el recitativo secco se usa en los pasajes más rutinarios. Veamos, como ejemplo de recitativo, un brevísimo diálogo entre Ramfis, sumo sacerdote de Egipto y Radamés, capitán de la guardia, al comienzo de la ópera "Aida", de Verdi, que introduce la famosísima aria que canta, inmediatamente después, Radamés (recitan: Darío Caselli y Mario del Mónaco).

El aria.- Existe también desde que apareció la ópera, y tiene un carácter de remanso melódico; se trata de un pasaje en el cual un personaje expone sus sentimientos o emociones frente a los momentos de mayor contenido narrativo, que configuran el recitativo. Como ejemplo y continuación del recitativo anterior, escuchemos a Radamés y su "Se quel guerrier io fossi... (canta: Mario del Mónaco)". 

El dúo.- Aunque quizá nos venga a la mente un dúo de carácter amoroso, no siempre son así; también pueden representar una disputa o una simple conversación entre dos personajes. A veces canta un personaje mientras el otro escucha, y otras cantan los dos a un tiempo, resultando bonitos juegos armónicos entre las dos voces. De la misma manera, hay tríos, cuartetos, quintetos... Escuchemos un apasionante dúo barítono-tenor entre Iago y Otello, de la ópera "Otello", de Giuseppe Verdi: "Ora e per sempre, addio... (cantan: Giuseppe Valdengo y Ramón Vinay)."

El coro.- Dentro de la estructura dramática de la obra, el coro es un conjunto de personas que tienen algo en común y que cantan, por ello, de forma conjunta. Famosísimo es el coro "Va pensiero..." del "Nabucco" de Verdi. Para una explicación más extensa de esta ópera, os remito a otra entrada de este mismo blog: "Las alas doradas del pensamiento".

Pentagrama (fuente: gifmania.com)
En lo que se refiere a los tipos de cantantes que podemos escuchar en una ópera, os invito también a releer una entrada anterior de este blog: "Cantantes líricos". Dejaremos para después un desarrollo más exhaustivo de los diversos tipos de voces.

No nos olvidemos de la orquesta. Generalmente, consta de los siguientes grupos instrumentales:

Violín (fuente: gifmania.com)
Cuerda.- Treinta violines, doce violas, diez violonchelos, ocho contrabajos y un arpa.
Viento-madera.- Un flautín, dos flautas, dos oboes, un corno inglés, dos clarinetes, un clarinete bajo, dos fagotes y un contrafagot.
Viento-metal.- Tres trompetas, tres trombones, cuatro trompas y una tuba.
Percusión.- Cuatro timbales y otros instrumentos de percursión, dependiendo de la composición (xilófono, campana, castañuelas, etc.)

Y, por último, vamos a hablar de la escenografía. Las óperas se suelen dividir en actos; cada acto tiene un tema o argumento propio y se desarrolla en un escenario concreto. En primer lugar es el libretista el que escribirá el "guión" de la obra, en el que describirá dónde y cómo se va a desarrollar la acción. Después, será el compositor el que escriba la música basándose en el libreto. Los escenarios que se construyan serán los que comenzarán a dar vida a la obra, la cual nacerá definitivamente con la representación.

(Fuentes: artelista.com, gifmania.com, flickr.com, es.wikipedia.org, comotelocuento.es, www.riveramusica.com, www.weblaopera.com, caminodemusica.com, www.juntadeandalucia.es, www.liberliber.it)

jueves, 16 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (V)

Veamos una nueva entrega de las aventuras y desventuras que nacen, crecen y/o se desarrollan en torno al mundo de la ópera.

Opera House Belgium. Fuente: flickr.com.

Sobre Mascagni
Debajo de la casa de Mascagni se instaló un músico que hacía funcionar su organillo con el intermezzo de "Cavalleria rusticana"; pero lo hacía a gran velocidad. Harto, Mascagni bajó y, tras contarle quién era, cogió la manecilla del aparato y la movió indicándole la velocidad a la que debía tocarse. Al día siguiente, el músico había colocado un cartel: "Discípulo del gran Mascagni" (fuente: www.foroclasico.com).

El gran Lucciano
Hasta el año 1997, muy pocos sabían que Lucciano Pavarotti ¡no sabía música!. Así, como suena. Era incapaz de leer una partitura. "Ya soy demasiado viejo para aprender...", dijo en una entrevista. Por lo visto, tenía un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendentes que le marcaban la evolución de la melodía y que le servían como recordatorio a la hora de interpretar (fuente: heartbeatsandlovenotes.blogspot.com). Escuchémosle en "La bohème": "Che gelida manina"; fuente: www.epdlp.com.

Otra anécdota sobre Rossini
Volvemos a una fuente abundante de anécdotas: Gioachinno Rossini. Parece ser que a Rossini le gustaba más cocinar y comer que componer música. Ensayaba constantemente nuevos platos y recetas, en ocasiones muy extravagantes (otras no, como los ya citados canelones Rossini, que están bien ricos). En 1816, el empresario Barbaja le contrató para que, por 15.000 francos anuales, le entregara dos óperas al año. La primera que propuso Rossini fue Otello. El músico estuvo viviendo seis meses en casa del empresario sin escribir una sola nota; barbaja, harto de la situación, ordenó a sus criados que encerraran al Cisne de Pésaro con un solo plato de macarrones hervidos y una jarra de agua. Al día siguiente, Rossini entregó la Obertura, y en una semana había acabado la ópera. Como Barbaja no sabía música, Rossini había adaptado la Obertura, única pieza musical que había compuesto, a todos los diálogos de la ópera. Pudo así recuperar su libertad (fuente: www.adoc.es).

Un estreno heroico
Ya hemos hablado de Nabbuco y de lo que pasó a significar, para el pueblo italiano, el "Va pensiero". Pues bien, veamos otra anécdota que entra dentro de esa misma línea, de nuevo con una ópera de Verdi. Durante 1848, los patriotas italianos se alzaron contra los austríacos; el Papa Pío IX, ante la posibilidad de que el movimiento independentista pudiera llegar a Roma, abandonó momentáneamente la ciudad eterna. En esta situación, Giuseppe Verdi estrenó su ópera "La battaglia di Legnano", obra que exaltaba los sentimientos patrióticos italianos. En un momento de la obra, el protagonista, que está encerrado en la torre de un castillo, cuando oye las trompetas que llaman a la lucha contra Barbarroja, salta al foso para unirse a los combatientes. Entre el público había un soldado que, sin pensárselo dos veces, lanzó al escenario su morral, su abrigo, sus charreteras, e intentó saltar al escenario y así unirse al héroe; pero saltó con tan mala fortuna que cayó en el foso, pero en el de los músicos. Quedó así frustrado su intento de unirse a un héroe de pega (fuente: www.adoc.es). Escuchemos, de "La battaglia di Legnano" la: "Obertura"; fuente: www.liberliber.it.

viernes, 20 de mayo de 2011

LAS ALAS DORADAS DEL PENSAMIENTO

Curioso título ¿verdad? Como tantas y tantas melodías conocidas que resultan ser fragmentos de óperas, yo había escuchado más de una vez el famoso coro: "Va pensiero..." y sabía, vagamente, que se trataba de un "canto a la libertad", que pertenecía a la ópera "Nabbuco", de Verdi y que, en su momento, se pudo convertir en el himno oficial de Italia, tal fue su repercusión. Pero ¿de qué tema trata esta ópera? ¿cuándo y en qué circunstancias la compuso Verdi? ¿por qué el "Va pensiero" pudo convertirse en el himno de Italia?

Escena de "Nabucco". Fuente: flickr.com.

Introducción
"Nabucco" es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Temistocle Solera, según la obra dramática "Nabuchodonosor", de Auguste Anicet-Bourgeois y Francis Corn y el ballet "Nabucodonosor", de Antonio Cortesi. Se estrenó el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán.

Verdi compuso esta ópera en un momento personal particularmente difícil, puesto que su mujer, Margarita Barezzi, y sus dos hijos habían muerto poco tiempo antes, y Verdi había decidido no volver a componer. El libreto de Temistocle Solera llegó a sus manos por casualidad, en un episodio que podría calificarse de prodigioso; el propio Verdi, en sus "Esbozos autobiográficos", describe cómo las palabras del texto se le convertían en música:

"De camino sentí una especia de desazón inexplicable, una tristeza intensa, un dolor que casi me hacía estallar el corazón. Una vez llegué a casa, lancé el manuscrito a la mesa con un movimiento brusco y me quedé ahí, delante de él, hundido en pensamientos. Al chocar con la mesa, el libro se había abierto; mis ojos fueron a parar, no se bien cómo, a una página abierta ante mí. Y leí: "Va, pensiero sull'ali dorate (...)". Sobrevolé también los siguientes versos y me quedé impresionado, sobre todo al comprobar que éstos procedían casi literalmente de la Biblia, libro que siempre leía gustoso. Leo un párrafo, leo dos. Pero entonces, con el renovado propósito de no componer más, cierro el texto y me voy a la cama. ¡Pero Nabucco no para de darme vueltas en la cabeza! El sueño no quiere acudir, me levanto, leo el libreto no sólo una vez, sino dos, tres, muchas veces; a la mañana siguiente puedo decir que me lo sé de memoria".

"Va, pensiero..." es una majestuosa melodía que, en "Nabucco", está asociada a la situación de cautiverio del pueblo hebreo; pero era inevitable que, dada la situación que vivía el país por aquel entonces, el público la hiciera suya como "himno honorífico" de Italia, un símbolo que, aún hoy, realza y refuerza las ambiciones nacionalistas del pueblo italiano.

Contexto histórico: el "Risorgimento"
A comienzos del siglo XIX, la Península Itálica estaba compuesta por varios estados (Lombardía, bajo el dominio austríaco, los Estados Pontificios, el reino de Piamonte y el reino de las Dos Sicilias, entre otros). Después de varios intentos de unificación entre 1830 y 1848, que fueron aplastados por el gobierno austríaco, la hábil política del Conde de Cavour, ministro del reino de Piamonte, logró interesar al emperador francés Napoleón III en la unificación territorial de la península, que pasaba por expulsar a los austríacos del norte y crear una confederación italiana; a pesar de la derrota del imperio austríaco, el acuerdo no se cumplió.

A pesar de todo, la unificación fue construyéndose lentamente, y no culminó hasta 1870, con la incorporación del último reducto de los Estados Pontificios. La reunificación italiana (considerando que existió una unidad anterior, la "provincia" de Italia, creada por Augusto en la antigua Roma) es conocida como el "Risorgimento".

Génesis de "Nabucco"
Nacida en este ambiente sembrado de guerras por la unificación de Italia, los espectadores pronto vieron en "Nabbuco" (aunque Verdi, quizá, no lo pretendiera así en principio) un símbolo en el que se reflejaban las penalidades que, por entonces, padecía la nación: el tema de la cautividad de los judíos en Babilonia era considerado por el pueblo italiano como una alusión a la oposición al gobierno austríaco en el norte de Italia. Así, surgió la costumbre de aclamar a Victor Manuel como rey de Italia exclamando: "¡Viva Verdi!" (acrónimo de la frase "Vittorio Emanuele Rè d'Italia").

Ese hecho y, por supuesto, las grandes cualidades musicales de la obra, hicieron que "Nabucco" cautivase inmediatamente a toda Italia. Como curiosidad, cabe mencionar que Giuseppina Streponi, que interpretó el papel de Abigail en el estreno de esta ópera, se convertiría más tarde (concretamente en 1859) en la segunda esposa de Verdi.

Personajes
Nabucodonosor, rey de Babilonia (barítono).
Ismael, sobrino del rey Sedecías de Jerusalén (tenor).
Zacarías, sumo sacerdote de los hebreos (barítono).
Abigail, esclava, supuesta hija mayor de Nabucodonosor (soprano).
Fenena, hija de Nabucodonosor (soprano).
El pontífice de Baal (barítono).
Abdalo, antiguo oficial del rey de Babilonia (tenor).
Ana (Rahel), hermana de Zacarías (soprano).
Soldados babilonios y hebreos, hebreos, levitas, vírgenes hebreas, mujeres babiloias, cortesanos, altos dignatarios, guardias y guerreros de la corte de Babilonia, magos, pueblo (coro).

Lugar y época
Jerusalén y Babilonia, en los años 587 y 586 a. de C. y posteriores.

Argumento
Acto I (Jerusalén): "Obertura"; fuente: www.epdlp.com.
En el templo de Salomón, los hebreos ruegan a su dios para que los salve de la amenaza babilonia. El sumo sacerdote, Zacarías, tiene como rehén a Fenena, hija de Nabucodonosor, rey de Babilonia. Fenena e Ismael, sobrino del rey Sedecías, se aman; ella le liberó una vez del cautiverio que sufrió en Babilonia, y ahora él quiere hacer lo mismo por ella. Pero Abigail, considerada la hija mayor de Nabucodonosor y enamorada también de Ismael, irrumpe en el templo con sus soldados. Al verse despreciada por Ismael, jura venganza. Nabucodonosor ocupa el templo y Zacarías amenaza con matar a Fenena, pero Ismael lo impide; a partir de entonces, será considerado como un traidor. El templo queda expuesto al saqueo y los hebreos son deportados a Babilonia.

Torre de David, Jerusalén. Fuente: flickr.com.

Acto II (El malhechor)
Cuadro I. Habitaciones del palacio del rey, en Babilonia. Abigail ha encontrado un documento en el que se pone de manifiesto que ella es tan sólo la hija de una esclava, y que Fenena es la legítima heredera del trono. Nabucodonosor ha nombrado regente a Fenena mientras él mismo continúa su campaña contra los hebreos. Abigail se alía con los sacerdotes de Baal, quienes ven amenazado su poder por Fenena, que es amiga de los hebreos. Los sacerdotes difunden la falsa noticia de que Nabucodonosor ha caído en la lucha.
Cuadro II. Salón en el palacio del rey. Zacarías convierte a Fenena a la religión mosaica. Ismael es condenado por traición, pero la conversión de Fenena lo salva ya que, al haberla ayudado, al fin y al cabo resulta que ha ayudado a una hebrea. Los babilonios, desconcertados por el falso rumor de la muerte de su rey, exigen la coronación de Abigail. Ésta reclama a Fenena la corona. Entonces Nabucodonosor se interpone, se corona a sí mismo y, mientras blasfema contra los dioses de Babilonia y contra el dios de los hebreos y exige que se le venere como a un dios. Entonces, un rayo cae sobre él y lo sume en la locura.

Jardines de Babilonia. Fuente: flickr.com.
Acto III (La profecía)
Cuadro I. Los jardines colgantes de Babilonia. A Abigail se le rinden honores de reina. Los hebreos y Fenena son sentenciados a muerte. El demente Nabucodonosor encuentra su trono ocupado; Abigail le convence que todo lo que está ocurriendo es por su bien pero, cuando Nabucodonosor se da cuenta de que su hija Fenena va a morir, quiere arrebatarle el poder a Abigail, revelándole su verdadero origen. Pero Abigail destruye el documento comprometedor.
Cuadro II. A orillas del Éufrates. Zacarías llama a la resistencia y augura la segura caída de Babilonia. Los hebreos lloran su perdida libertad y su patria: "Va pensiero"; fuente: www.epdlp.com.

"¡Vuela pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el aire dulce de la tierra natal!..."

Acto IV (El ídolo caído)
Cuadro I. En el palacio del rey de Babilonia, Abigail ha retenido a Nabucodonosor, a quien torturan constantes pesadillas. Despertado por voces y gritos, cree que se trata de la marcha a la guerra contra los hebreos. Cuando se da cuenta de que su hija Fenena es conducida a la muerte, suplica el perdón y la ayuda al dios de los hebreos. Entonces, la locura lo abandona y, junto a algunos fieles y entregados soldados, se pone en marcha para salvar a la joven.
Cuadro II. Jardines colgantes. El ritual del sacrificio debe comenzar: los hebreos deben ser asesinados ante la imagen de Baal. Nabucodonosor pone fin a este ritual y ordena destruir el ídolo. Pero éste se desploma por sí solo y las ataduras de los hebreos se aflojan. El rey otorga la libertad a los prisioneros. Se construirá un templo en honor a Jehová. Abigail muere pidiendo perdón a Fenena y a los hebreos.

(Otras fuentes: "Ópera", de András Batta, wikipedia, buscabiografias.com y www.youtube.com).

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