Bienvenido

Bienvenido, amable navegante, a mi pequeño rincón. Si has llegado hasta aquí es que, como poco, sientes curiosidad por la ópera. Quizá seas un experto. Quizá sólo has echado un somero vistazo a este tema y te preguntas qué es lo que mueve a un aficionado a la ópera. O quizá, ni lo uno ni lo otro... ¿qué más da?.

Ante todo, he de decir que ni soy una erudita en esta materia ni lo pretendo. Este blog quiere servir, simplemente, de lugar donde reflexionar, donde compartir experiencias, opiniones, sentimientos, etc., acerca de un mundo que para mí es muy enriquecedor.

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Mostrando entradas con la etiqueta Carmen. Mostrar todas las entradas
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sábado, 26 de mayo de 2012

POR SUS "OBERTURAS" LAS CONOCERÉIS (I)


En no pocas ocasiones ocurre que, de una ópera determinada, es comúnmente conocida sólo su obertura; pongamos, a modo de ejemplo, la de una delicia que jamás me cansaré de recomendar: "El barbero de Sevilla" de Rossini:


Pero ¿qué ocurre si nos quedamos sólo en la "obertura"? Es lo mismo que si, ante una deliciosa comilona, nos conformamos con el aperitivo. Merece la pena, y mucho, conocer el resto del menú. Para ello, en el caso de "El barbero de Sevilla" permitid que os remita a dos entradas de este mismo blog:


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Continuemos con otra "obertura" muy conocida; al escuchar los primeros compases, creo que habrá pocas personas que no la reconozcan:


La indomable "Carmen", de Bizet, en efecto. Os invito a que leáis tres artículos de este blog:


Y otro que, aunque es un artículo de opinión, también está relacionado con la "Carmen" de Bizet:

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La siguiente "obertura" quizá no os sea tan conocida, pero ni quiero ni puedo resistirme a ponerla, porque con ella debuto mi adorado Alfredo Kraus. Me refiero a "Rigoletto":


Y para invitaros a profundizar en la historia, os propongo este post: http://descubrirlaopera.blogspot.com.es/2011/05/rigoletto-o-el-rey-que-oficialmente-no.html

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Y por hoy, doy por concluida la sesión, que tampoco es cuestión de "emborracharse" (musicalmente hablando). Hasta mañana, queridos amigos.

viernes, 18 de mayo de 2012

CORTITO Y TODO PARA ATRÁS (EL BARBERO DE SEVILLA)


Queridos amigos, hoy es para mí un día especial;  hoy tengo el honor de presentaros una entrada que un buen amigo, al que conocí a través de twitter, Sandro Malfitano (@Malfitan0) ha tenido la amabilidad de dejar que publique en mi pequeño rincón. Hace poco, él tuvo la gentileza de dejarme colaborar en el suyo, así que yo no podía perder la oportunidad de pedirle que participara también en el mío. Deseo que esto sea sólo el comienzo de muchas más colaboraciones entre dos blogs de ópera que son primos-hermanos.

Antes de continuar, para los que no lo conozcáis, os recomiendo que visitéis el blog de @Malfitan0: http://enlaesquinaescuchando.wordpress.com/ Sandro tiene un gran talento para hablar sobre ópera de forma amena y divertida; sabe hacer de cada historia algo muy apetecible y fácil de entender. Pero, para que vosotros mismos lo comprobéis, os dejo ya con el gran @Malfitan0

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Momento azul en Sevilla (fuente: flickr.com)

Cortito y todo para atrás (Il barbiere di Siviglia)
Esta vez nos vamos con “Il Barbiere di Siviglia” de Rossini. La primera de Rossini que tratamos en esta colección. ¿Por qué esta y por qué ahora? Sin ningún motivo en particular; como verán si visitan mi blog, no hay un orden especial para presentar las óperas. En este caso simplemente sucedió que, mientras veía televisión con mi hijo pasaban unos antiguos dibujos animados de “El conejo de la suerte”, donde él se encarga -como siempre- de hacerle la vida imposible a Elmer, en esta ocasión en un teatro mientras representaban “El barbero…” pensé: “¿Y por qué no? si además es la mejor ópera bufa.” Como siempre digo: hay muchas cosas interesantes que decir sobre esta ópera, pero hay mucha gente haciéndolo; yo me limito a presentártela. Vamos allá con el argumento.

La acción sucede en Sevilla -claro- en el siglo XVII. En una plaza frente a la casa del doctor Bartolo un estudiante pobre llamado Lindoro le da una serenata a Rosina, pupila del doctor quien, a su vez, está interesado en casarse con ella. Excelente: he escrito cuatro compases y ya tenemos un triángulo amoroso. Ahora bien, Lindoro no es otro que el conde Almaviva disfrazado, pues quiere que Rosina se enamore de él y no del dulce sonido de las monedas ni del frufrú de las sedas. Aparece en la plaza el autoproclamado más famoso barbero de Sevilla, Fígaro, quien alguna vez fue sirviente del conde y a petición suya (a la que añade una oferta en dinero) le sugiere que se disfrace de soldado borracho para que el doctor lo aloje en su casa y así poder acercarse a Rosina.

En la casa del doctor Bartolo vemos que él conversa con Basilio, un profesor de música, quien le cuenta que el conde Almaviva ha llegado a Sevilla y está enamorado de Rosina, y le sugiere al doctor, para quitar del medio al conde, que ventilen rumores sobre él (dicen que los rumores hay que ventilarlos porque siempre huelen mal). Fígaro entra a la casa y le dice a Rosina que escriba una carta para Lindoro (ya saben: el conde disfrazado) para que él se la haga llegar. Esto lo ve Bartolo quien sospecha que algo huele mal (además de los rumores) pero no puede confirmar nada.

Vemos luego a la sirvienta del doctor, Berta, que se cruza con un soldado borracho (ya saben: el conde disfrazado) y asustada corre a buscar al doctor. El soldado… es decir el conde logra hablar con Rosina y le dice que es Lindoro (¿ya se perdieron?) y le entrega una carta. Bartolo también ve esto y quiere saber qué es ese papel y Rosina le engaña y le entrega la lista de la lavandería. El viejo truco de la carta de amor que se convierte en lista de lavandería. Será por eso que dicen que el amor lava las penas. No sé. Sigamos. Bartolo y el conde comienzan a discutir y se suman Berta, Fígaro y Basilio, armando un alboroto tal que viene el oficial de la guardia y arresta al soldado borracho, pero basta que éste le mencione que es el conde para quedar en libertad, para asombro de todos.

Vemos nuevamente a Almaviva en casa del doctor, pero disfrazado esta vez como maestro de música substituto (pues hacen creer que Basilio está enfermo) para poder acercarse a Rosina. Bartolo sospecha (otra vez) pero finalmente acepta creyendo que es Lindoro y que es un sirviente del conde que pretende conseguir mujeres para su amo pero, para no dejarle solo con Rosina, hace que Fígaro le afeite ahí mismo. Total, las clases de canto y los trabajos de barbería son en muchos casos lo mismo… hay algunos alumnos que merecen una navaja afilada muy cerca de la garganta…

En eso llega Basilio, el supuesto enfermo, y luego de un pequeño soborno se hace el enfermo (¿ven que sí estaba enfermo después de todo?) pero Bartolo termina por darse cuenta del truco y echa a todos, convence a Rosina de que Lindoro es un sirviente del conde y sale en busca de un notario para redactar el contrato matrimonial que le unirá a Rosina.

El conde disfrazado de Lindoro y Fígaro se cuelan con la ayuda de una escalera por el balcón de la casa del doctor para encontrarse con Rosina, que le dice al conde lo que cree saber sobre Lindoro. Éste finalmente le explica todo y le confiesa quién es en verdad y los dos se declaran su amor.

Fígaro les apremia para que se retiren cuando se oye que se acercan dos personas; intentan huir, pero la escalera ya no está. Los que llegaban eran el notario y Basilio pero el conde convence a este último tras un soborno (o la alternativa de dos balazos en el cráneo) de ser, junto con Fígaro, testigo del matrimonio del conde con Rosina. (Pero… ¿no era que Rosina se iba a casar con Bartolo y por eso llegaba el notario? Sí. ¿Qué parte del concepto “ópera bufa” no entendiste? Sigamos.) Bartolo entra pero es demasiado tarde porque el contrato matrimonial ya está firmado; sin embargo, se consuela cuando le permiten conservar la dote de Rosina. Espero que se refieran al dinero, porque si lo que quería era la ropa de Rosina… mhmmm…

Me pregunto cuántas comedias de televisión se habrán basado más o menos fielmente en este argumento. No pocas seguro. Solo falta que aparezca un conejo y un tío con una escopeta. ¡Hey!... un momento…

Vamos con algunos enlaces:
Comenzamos con el archiconocido “Largo al factótum” de Fígaro, aquí con Rodney Gilfry, muy divertido.


Ahora  Juan Diego Florez como el conde Almaviva cantando “Ecco ridente in cielo”


La mezzo Elina Garanca hace de Rosina cantando “Una voce poco fa”


Y como me gustan las peleas de mezzos ahora es Cecilia Bartoli cantando la misma pieza (aquí con segmentos de una entrevista). Escojan ustedes, yo me quedo con las dos.


La misma Cecilia Bartoli junto con el barítono Bryn Terfel haciendo de Rosina y Fígaro en “Dunque io son”. Un placer escucharlos y verlos.


Aquí ¿Robert Lloyd? (corríjanme si me equivoco) hace de Basilio cantando “La calunnia è un venticello”


Joyce DiDonato canta “Contro un cor” en la lección de canto de Rosina, y sí, el falso maestro divertido es Florez.


Y para terminar como comencé, y recordando que yo escribo esto tratando de difundir la ópera, aquí el enlace de “El conejo de la suerte” con el que Warner Brothers seguramente expuso por primera vez a muchos, pero muchos niños al sonido de la música clásica.

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Y hasta aquí la entrada de hoy. Para mí es un placer, ya sea en Perú o en España, estar con Sandro parada en la esquina escuchando ópera.

martes, 13 de marzo de 2012

DICHOSO REVISIONISMO

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española que "revisionismo" es la: "Tendencia a someter a revisión metódica doctrinas, interpretaciones o prácticas establecidas con la pretensión de actualizarlas". Referido al mundo de la ópera, bien puede llamarse "revisionismo" a la tendencia a "modernizar" óperas del repertorio de siempre; a mi entender, este "revisionismo operístico" puede manifestarse de dos formas:

  • Aquellas que ofrecen una lectura innovadora de las obras que no desvirtúa su espíritu.
  • Aquellas que transforman las obras de modo que no las conoce ni la madre que las parió.

Entre las primeras, recuerdo por ejemplo, hace unos años (en el 2003 concretamente), un montaje de "La Traviata" en el Teatro Real que, aunque perdía el glamour del París de 1853 (se ambientaba en el París ocupado por los nazis) era bastante aceptable. La puesta en escena era poética, elegante. Lo vi con gusto e incluso tengo la grabación.

¡Ay si Bizet levantara la cabeza! (fuente: fotopedia)

En lo que se refiere a las segundas, so pretexto de atraer a una mayor cantidad de público, de mantener vivo el género, pululan hoy día por el mundo de la lírica cierto número de "lumbreras" que son capaces, por ejemplo, de trasladar la Carmen de Bizet (que es también la de Merimée) a un cuartel de desenfrenados legionarios españoles entre la frontera de Ceuta y Marruecos; de hacer que, al comienzo de la obra, casi violen a Micaela, la novia de don José; de colocar un teléfono en escena (Micaela podía haberse ahorrado el viaje que hace para llevarle una carta a don José con una llamada telefónica); de convertir a Carmen "la indomable", en una puta vulgar y zafia... Todo eso sin contar con que, pretendidamente, este dichoso montaje decía huir de los tópicos "españoleros"... entonces, digo yo que qué pintaba el torito de Osborne en escena... 

Montaje de Carmen (éste sí con sentido común) en la Ópera de Budapest
(fuente: fotopedia)

¿Es que los espectadores de hoy día somos tan tontos que, si no, no vamos a entender la obra? Por eso es por lo que nos toman estas "mentes preclaras": por tontos. Más que dar una nueva vida a la obra, estos despropósitos no son sino un pretexto para que el escenógrafo luzca su supuesta "genialidad" (y lo que en realidad tratan de tapar es su ignorancia absoluta).Y no se trata de mojigatería o conservadurismo; se trata de que "eso" será lo que sea pero, desde luego, no es la "Carmen" de Bizet. Bizet escribió "Carmen" entendida en un contexto, en una época; y los espectadores somos lo suficientemente inteligentes para reconocer en ella los sentimientos, las pasiones, las venturas y desventuras que, aun bajo distintas formas, se pueden encontrar en cualquier tiempo y en cualquier lugar. Por la misma razón (o más bien sinrazón) alguien podría decir que hay que reescribir el Quijote porque hoy día no vemos a caballeros andantes por las calles...

He hablado de Carmen a modo de ejemplo, pero se pueden citar otros; recordemos, también aquel "ballo in maschera" en el que se veía a los oficiales y a la gente de confianza de Riccardo, conde de Boston, sentandos cada uno en un retrete formando un corro... Ante tamaños disparates, la belleza de la música se diluye, se pierde... Por favor, no confundamos la modernidad con la grosería, la innovación con la zafiedad y el mal gusto. Desde luego, si por el hecho de no entender y rechazar de plano estas barrabasadas soy una ignorante, declaro, rotunda y orgullosamente que lo soy.

sábado, 10 de marzo de 2012

ELEMENTOS DE UNA ÓPERA

El 15 de mayo del año pasado, publiqué una entrada que se titulaba: "¿Qué es eso de la ópera?", en la que traté de explicar la evolución histórica de este género. Pero ¿de qué elementos consta una obra de este tipo? ¿con qué nos podemos encontrar cuando vamos a ver una ópera?

Orquesta Usach (fuente: flickr.com)
Por definirla de una manera muy sencilla, podemos decir que la ópera es una representación teatral en la que los personajes cantan y/o recitan sobre un fondo musical y que tiene, además, pasajes instrumentales; así pues, en la ópera distinguimos:
  • Partes orquestales y
  • Partes en las que interviene la voz humana.

Dentro de las partes orquestales, nos podemos encontrar con:

La obertura.- Es el pasaje musical con el que se suele iniciar (aunque no siempre) la ópera. Cabe destacar que:
  • Está constituida por varios movimientos (sinfonía); es susceptible, por tanto, de usarse de forma independiente, como pieza de concierto. Un ejemplo puede ser la obertura de "La forza del destino", de Giuseppe Verdi, en la que podemos escuchar poderosos toques de trompeta que simbolizan el destino. Se interpreta a menudo como pieza de apertura en conciertos.
  • Anticipa temas musicales que se utilizarán después en el resto de la obra. Tenemos, así, la obertura de "Carmen", de Georges Bizet; a poco de comenzar la música, tras reconocer el exultante ritmo del "toreador", Carmen se nos hace fatalmente presente con los violonchelos, la madera y la trompa, un sonido "oscuro" que conforma el llamado tema "del destino", el cual aparecerá inevitable y dramáticamente al final.
El preludio.- Es también una introducción orquestal a una ópera, pero más breve que la obertura y consta de una sola sección. Muchas veces desemboca sin interrupción en el comienzo del desarrollo de la propia trama. Como ejemplo, podemos citar el preludio de "Madama Butterfly", de Puccini.

El intermezzo.- Pieza orquestal que se ejecuta, bien entre dos actos o entre dos escenas diferentes de un mismo acto, y sirve para dar tiempo a cambiar de escenografía. Escuchemos, como ejemplo, el bellísimo "Intermezzo" de Manon Lescaut, de Puccini, entre el tercer y cuarto acto de la obra.

(Os remito asimismo, para leer acerca de las partes orquestales de la ópera, a otra entrada de este mismo blog: "Algunos términos operísticos (I)")

Fuente: artelista.com
En cuanto a las partes en las que interviene la voz humana, nos podemos encontrar con:

El recitativo.- Aparece desde el comienzo de la historia de la ópera. Tiene carácter parlato, es decir, imita las inflexiones de la voz en el diálogo. No tiene una estructura que permita recordarlo. Se trata de pasajes en los que se explica, se describe, la acción del drama. Si el recitativo precede a arias importantes se acompaña con orquesta (recitativo accompagnato), mientras que el recitativo secco se usa en los pasajes más rutinarios. Veamos, como ejemplo de recitativo, un brevísimo diálogo entre Ramfis, sumo sacerdote de Egipto y Radamés, capitán de la guardia, al comienzo de la ópera "Aida", de Verdi, que introduce la famosísima aria que canta, inmediatamente después, Radamés (recitan: Darío Caselli y Mario del Mónaco).

El aria.- Existe también desde que apareció la ópera, y tiene un carácter de remanso melódico; se trata de un pasaje en el cual un personaje expone sus sentimientos o emociones frente a los momentos de mayor contenido narrativo, que configuran el recitativo. Como ejemplo y continuación del recitativo anterior, escuchemos a Radamés y su "Se quel guerrier io fossi... (canta: Mario del Mónaco)". 

El dúo.- Aunque quizá nos venga a la mente un dúo de carácter amoroso, no siempre son así; también pueden representar una disputa o una simple conversación entre dos personajes. A veces canta un personaje mientras el otro escucha, y otras cantan los dos a un tiempo, resultando bonitos juegos armónicos entre las dos voces. De la misma manera, hay tríos, cuartetos, quintetos... Escuchemos un apasionante dúo barítono-tenor entre Iago y Otello, de la ópera "Otello", de Giuseppe Verdi: "Ora e per sempre, addio... (cantan: Giuseppe Valdengo y Ramón Vinay)."

El coro.- Dentro de la estructura dramática de la obra, el coro es un conjunto de personas que tienen algo en común y que cantan, por ello, de forma conjunta. Famosísimo es el coro "Va pensiero..." del "Nabucco" de Verdi. Para una explicación más extensa de esta ópera, os remito a otra entrada de este mismo blog: "Las alas doradas del pensamiento".

Pentagrama (fuente: gifmania.com)
En lo que se refiere a los tipos de cantantes que podemos escuchar en una ópera, os invito también a releer una entrada anterior de este blog: "Cantantes líricos". Dejaremos para después un desarrollo más exhaustivo de los diversos tipos de voces.

No nos olvidemos de la orquesta. Generalmente, consta de los siguientes grupos instrumentales:

Violín (fuente: gifmania.com)
Cuerda.- Treinta violines, doce violas, diez violonchelos, ocho contrabajos y un arpa.
Viento-madera.- Un flautín, dos flautas, dos oboes, un corno inglés, dos clarinetes, un clarinete bajo, dos fagotes y un contrafagot.
Viento-metal.- Tres trompetas, tres trombones, cuatro trompas y una tuba.
Percusión.- Cuatro timbales y otros instrumentos de percursión, dependiendo de la composición (xilófono, campana, castañuelas, etc.)

Y, por último, vamos a hablar de la escenografía. Las óperas se suelen dividir en actos; cada acto tiene un tema o argumento propio y se desarrolla en un escenario concreto. En primer lugar es el libretista el que escribirá el "guión" de la obra, en el que describirá dónde y cómo se va a desarrollar la acción. Después, será el compositor el que escriba la música basándose en el libreto. Los escenarios que se construyan serán los que comenzarán a dar vida a la obra, la cual nacerá definitivamente con la representación.

(Fuentes: artelista.com, gifmania.com, flickr.com, es.wikipedia.org, comotelocuento.es, www.riveramusica.com, www.weblaopera.com, caminodemusica.com, www.juntadeandalucia.es, www.liberliber.it)

viernes, 24 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (VII)

La primera anécdota de hoy describe a la perfección de qué forma algunas "divas" operísticas pueden llegar a endiosarse. Se trata, en este caso de Kathleen Battle.

Fuente: flickr.com.

En una ocasión en que el Metropolitan contrató a esta soprano, y conociendo su carácter conflictivo, las autoridades del teatro procuraron suavizar sus relaciones con ella, y así, la enviaron a Miami en automóvil de alquiler para que participara en una determinada función organizada por el teatro neoyorquino. El suntuoso vehículo avanzaba por la carretera, cuando la soprano descolgó el teléfono y se puso en contacto con su agente para rogarle que llamara al Metropolitan, a fin de pedirles que llamaran al chófer que la conducía ¡para que disminuyera la intensidad del aire acondicionado del automóvil!. La necedad humana puede llegar a límites insospechados...

Por otra parte, y en otro orden de cosas, también están las cantantes "con un par de ovarios" como, por ejemplo Marilyn Horne.

Portada de "Carmen". Fuente: flickr.com.

En una representación de "La donna del lago", de Rossini, a principios de la década de 1980, esta mezzosoprano, que en esta ópera cantaba el rol masculino de Malcom (para mezzo), tuvo una actuación en la que no faltaron algunos momentos poco felices, aunque en conjunto la función fue un éxito.

Sin embargo, al salir a saludar, había una persona en el cuarto piso del teatro que estaba manifestando ruidosamente su desaprobación. Cansada de sus protestas, Marilyn Horne, desde el escenario, se encaró con ella y, poniendo los brazos en jarras, le espetó: "¡Baja aquí a cantar, si te atreves!". El reto surtió efecto y cesaron las protestas de la indignada espectadora.

(Fuente: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier).

miércoles, 22 de junio de 2011

LOS TEATROS: EL LICEO DE BARCELONA

Es el teatro en activo más antiguo y prestigioso de Barcelona, especialmente como teatro de ópera, entre los que es considerado como uno de los más importantes del mundo.

Fachada del Liceo de Barcelona. Fuente: flickr.com.

Durante el siglo XVIII, el privilegio exclusivo de representar en Barcelona lo tenía el Teatro de la Santa Creu, pero al final del Antiguo Régimen (1833), hubo libertad para crear otras salas. Así, los responsables de la milicia nacional, carentes de presupuesto montaron, en 1837, en los locales del antiguo convento de Montsió, una sala pensada en principio para ofrecer bailes y obras de teatro y reunir fondos. Después, por iniciativa de Rafael de Gispert, la sala se convirtió en la sede de una nueva entidad, el Liceo Filarmónico de Montesión, cuya finalidad era promover la enseñanza musical y organizar representaciones escénicas con los alumnos del Conservatorio del Liceo, que se creó para formar cantantes barceloneses. La primera función fue "Norma", de Bellini, el 3 de febrero de 1838. Escuchemos a la maravillosa María Callas en "Norma": "Casta diva".

En 1845, las antiguas monjas del convento de Montsió recuperaron el edificio y, así, la entidad tuvo que abandonar su primitiva ubicación, trasladándose al edificio del Convento de los Trinitarios, situado en el centro de la Rambla de Barcelona, que fue demolido con el fin de edificar un nuevo edificio que superase al antiguo de la Santa Creu y que fuese capaz de acoger todas las actividades del Liceo. Tras algunos problemas con los arquitectos y diversas trabas oficiales, el nuevo edificio se inauguró por fin el 4 de abril de 1847, con un programa mixto: "baile español", teatro, música sinfónica del valenciano Melcior Gomis y una cantanta operística de Marià Obiols, "Il regio imene", alusiva a la boda de Isabel II, cuyo nombre llevó el teatro hasta 1868.

La amplitud y modernidad del nuevo teatro contrastaban con la vejez del Teatro de la Santa Creu (ahora rebautizado como "Principal") y se suscitaron querellas entre los partidarios de uno y de otro (llamados "liceístas" y "cruzados").

Un incendio arrasó el Liceo en abril de 1861, pero fue reconstruido en un año y reabierto en 1862 con "I puritani", de Bellini. A raíz de la Revolución de Septiembre (1868) el local fue sede de una curiosa pero inefectiva proclamación republicana. La Restauración dio un aire burgués al teatro, que se convirtió en un lugar de exhibición social, pero mantuvo un sector popular de amantes de la ópera (en los pisos altos del teatro). En 1893 fue objeto de un atentado anarquista en el que fallecieron 20 personas; veamos un breve vídeo a este respecto:



La llegada de las óperas wagnerianas coincidió con el renacer del catalanismo, y se estrenaron algunas óperas en catalán, pero el repertorio italiano (y también el francés) continuó dominando. a pesar de todo, en 1910 se dio la primera Tetralogía wagneriana, y el 31 de diciembre de 1913, el Liceo hizo historia al convertirse en el primer teatro que estrenó "Parsifal" fuera de Bayreuth.

Desde 1917 fueron frecuentes los espectáculos de ballet. En los años 1920, acudieron al Liceo famosos directores de orquesta y compositores, como Strauss, Bartók o Stravinski, con ciclos de conciertos de gran relieve que incluyeron también actuaciones de Pau Casals y otros intérpretes de rango mundial.

El estallido de la guerra civil española (1936-1939), motivó la expropiación del local, que se convirtió en el Teatro del Pueblo Catalán. Pero la caída de Barcelona en 1939 en poder de Franco devolvió el teatro a sus antiguos propietarios. J. Mestres Calvet, empresario al frente del teatro, emprendió con habilidad temporadas líricas con el apoyo de la Ópera de Frankfurt para el repertorio alemán (1939-1944).

En 1947, los nuevos empresarios J. Fugarolas Arquer i J.A. Pàmias Castellà tomaron el mando del Liceo. Pàmias acabó como empresario único y, con él al frente, se estrenaron en el Liceo óperas contemporáneas y se dio especial atención al repertorio mozartiano y belcantista. Fue plataforma para los grandes cantantes españoles de esta generación, empezando por Victoria de los Ángeles y continuando con Montserrat Caballé, Eduard Jiménez, Jaime Aragall, José Carreras, Plácido Domingo y Joan Pons, entre otros muchos, además de presentar una extensa lista de grandes intérpretes de todo el mundo, desde Mario del Mónaco y Renata Tebaldi hasta Joan Sutherland, Richard Tucker, Grace Bumbry, etc.

La crisis por la muerte del empresario Pàmias (1980) coincidió con la adopción de medidas tendentes a convertir el Liceo en teatro público con apoyo de las instituciones locales y estatales. Este proceso se completó a raíz del incendio de 1994, tras el cual, y para poder afrontar su rehabilitación, se acordó una reordenación jurídica en virtud de la cual el Liceo pasa a ser un teatro de titularidad pública, propiedad, a partes iguales, de: la Generalidad de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura de España. Se reinauguó en 1999, con cambios en las perspectivas artísticas, una ampliación del repertorio y la llegada de nuevos cantantes, así como propuestas escenográficas que podrían ser objeto de largos debates; como muestra, basta un botón:


Mira que me gusta "Carmen", pero "esto", en fin... ni regalado voy a verlo.

(Fuentes: "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, www.epdlp.com y www.youtube.com).

martes, 14 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (IV)

Historias e historietas, venturas y desventuras en torno al mundo de la ópera las hay de todo tipo. La mayoría de las que hemos visto hasta ahora son cómicas pero también las hay, por supuesto, curiosas, sorprendentes, tristes e incluso dramáticas y hasta "macabras". Veamos, en esta cuarta entrega, unas cuantas más.

Pianista.
Fuente: paulhelm.com.

María Gay, una contralto de armas tomar
Sucedió que el empresario Mestres Calvet contrató a la célebre contralto María Gay (que se llamaba en realidad María Pichot, 1879-1943). Esta cantante había empezado a adquirir renombre en Barcelona como "musa" de los modernistas, dando recitales hasta que en 1903 obtuvo un grandioso éxito en Bruselas como Carmen, en la ópera de Bizet; desde entonces, su carrera operística fue muy brillante. Su apellido procedía de su primera marido, Joan Gay (1867-1926), pero lo conservó al separarse de él. Contrajo segundas nupcias con el tenor italiano Giovanni Zenatello y, cuando fue contratada para cantar "Carmen" en el Liceo, logró que también fuese admitido su marido para interpretar el papel de don José. La pareja se presentó en el año 1919; ella fue aclamada como Carmen, pero su marido fue silbado. Según explica el empresario en sus memorias, el día de la segunda función la contralto se presentó en el teatro armada con una enorme oreja de buey que pretendía lanzar contra el público si volvían a silbar a su esposo. Hizo falta todo el poder de persuasión del empresario para quel a Gay depusiera su actitud combativa. Por otra parte, ese día Zenatello fue aplaudido y no hubo motivos para sucesivas trifulcas.

El Teatro Real y el corazón del tenor Anselmi
Esta anécdota hay que entenderla como propia de una época en que las nociones anatómicas y las consideraciones higiénicas carecían de la improtancia que hoy tienen. Y si a eso le añadimos que las ideas románticas se encargaban de cu con un velo de simbolismo y misterio lo que hoy nos aparece como crudo e inadecuado, podemos entender aún mejor el suceso.

El tenor Giuseppe Anselmi, en otros tiempos rival de Gayarre, fue muy festejado en el Teatro Real de Madrid. Su popularidad era tran grande que el empresario de ese momento, Luis París, le pidió al tenor un legado para el Museo y Archel Teatro. Anselmi contestó el 12 de junio de 1925 legando al Teatro Real, que en esos días estaba a punto de cerrar sus puestas por amenazar ruina, ¡nada menos que su propio corazón!. Murió pocos años después, prematuramente, y en el verano de 1929 llegó a Madrid, con el tenor José Riera, una urna con la víscera y la documentación que acreditaba su autenticidad. Con la debida solemnidad fue ingresado el corazón del tenor en el Museo del Teatro Real.

Estalló la guerra civil española (1936-1939) y el Real sirvió ocasionalmente de alojamiento para tropas. El corazón de Anselimi se perdió en medio de la confusión provocada por el estadllido de un improvisado polvorín. Al finalizar la guerra, Don Fernando José de Larra armado de un simple farol, empezó a rebuscar entre los escombros hasta que halló la urna, dentro de la cual, en un frasco con alcohol, se hallaba... el corazón de Anselmi, que fue reintegrado al Museo del Teatro Real, instalado provisionalmente en otro lugar.

El bajo ruso y el torero
Montserrat Moner, esposa de Joan Alavedra, el poeta que puso el texto a "El Pessebre" (1943-1960) de Pau Casals, relató un día la anécdota ocurrida con motivo de la estancia del famoso bajo ruso Fiodor Chaliapin en Barcelona para cantar en el Liceo. Durante su estancia, el "conseller" de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Ventura Gassol, estaba un día con él tomando un aperitivo en la Plaza de Cataluña cuando acertó a pasar un conocido torero andaluz. Ventura Gassol lo llamó y le presentó a Chaliapin mencionando sus éxitos como bajo en el Liceo; después de un ratito de cortesía, el torero se despidió diciéndole al bajo: "Bueno, hombre ¡y que llegue usted a tenor!". Escuchemos a Chaliapin en: "Boris Godunov", de Mussorgsky.

(Fuentes: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier, y www.epdlp.com).

lunes, 30 de mayo de 2011

CARMEN "LA INDOMABLE" (III) (ACERCA DE LA MELODÍA DE LA SEMANA: DEL 30 DE MAYO AL 5 DE JUNIO DE 2011)

El "Entreacto" (la melodía de esta semana) nos describe sin palabras a Micaela, una muchacha dulce, candorosa, que casi no ha visto mundo. Ésta es, en mi opinión, la pieza musical más dulce de toda la obra. Representa la inocencia de Micaela, la bondad... en un mundo del que ya ha recibido una bofetada en plena cara.

Acto III
En las montañas, la relación entre Carmen y don José se deteriora; él pretende dominarla y Carmen se está cansando de él por momentos. Mercedes y Frasquita echan las cartas para saber si les espera la buena fortuna; Carmen las echa también, pero la respuesta es siempre ¡la muerte!. De nuevo, funestos presagios, esta vez mucho más claros: "Mêlons! Coupons!"; cantan: Risë Stevens, Paula Lechner y Margaret Roggiero. Veamos en esta escena a Anna Caterina Antonacci (Carmen), Elena Xanthoudakis (Frasquita) y Viktoria Vizin (Mercedes):


Se ponen en marcha los contrabandistas para pasar la mercancía. Entre tanto, Micaela se ha hecho conducir hasta la guarida de los contrabandistas, muerta de miedo, para recuperar a don José. Canta: "Je dis que rien ne m'épouvante"; canta: Licia Albanese. Cuando escucha pasos, se esconde. Veamos cómo canta Micaela (Katia Ricciarelli) para darse a sí misma valor:


Se presenta Escamillo para ver a Carmen. Don José, que está de guardia, se enzarza en una pelea con él y casi le mata; lo único que consigue es exasperar a Carmen, que se ha enamorado ya del torero. Algunos hombres descubren a Micaela oculta; ésta ha venido a decirle a don José que su madre se está muriendo. Carmen aconseja a don José que se vaya; así lo hace don José, no sin antes advertirle que se volverán a ver.

Entre este acto y el siguiente, de nuevo un: "Entreacto": es la garra de Carmen, su brío, su fuerza salvaje. Es un huracán que arrasa allá donde va. Presentimos que ya está cerca un final muy sombrío.

Acto IV
Es un radiante domingo de Sevilla. Torea Escamillo, que hace su aparición en escena con todas las cuadrillas, en medio de la expectación de todos: "Les voici! Voici le quadrille!". Carmen está allí con Mercedes y Frasquita, que le aconsejan que no asista a la corrida, porque han visto a don José rondando por allí. Escamillo y Carmen confirman su amor: "Si tu m'aimes, Carmen"; canta: Robert Merrill. Entran todos en la plaza salvo Carmen, que es retenida por don José; el infeliz aún le suplica, pero el gesto de menosprecio de Carmen, y sobre todo el hecho de que le devuelva, tirándoselo, el anillo que él le diera una vez, encienden la ira de don José que, loco de rabia, mata a Carmen mientras en la plaza se oye al público aclamando la faena de Escamillo "Où vas-tu? Laisse-moi!"; cantan: Risë Stevens y Jan Peerce. Veamos a Agnes Baltsa y José Carreras en este dúo final:


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"Carmen" se estrenó en la Ópera-Comique de París, un coliseo de nivel mediano. Según parece, fueron recibidos con entusiasmo, en especial por sus melodías pegadizas y por el tema folclórico-romántico ambientado en Sevilla, ciudad que resultaba exótica y atrayente para el público francés. Sin embargo, a medida que avanzaba la representación, la actitud atrevida de Carmen y el trágico tono del argumento provocaron el rechazo del público. El ambiente de la obra fue tildado de anárquico y la protagonista acusada de mujer impúdica. Esto llevó a prohibir las funciones a los menores de edad, en defensa de las buenas costumbres.

"Carmen" no respondía al prototipo de relato romántico y edulcorado, visualmente vistoso y fácil de digerir (no era, ni mucho menos, una ópera cómica "al uso"). El balance final del estreno se puede calificar de fracaso, y con tal sensación murió Bizet. Tras su muerte, su amigo y compositor Ernest Guiraud reemplazó los pasajes hablados originales (característicos de la ópera-cómica) por recitativos. Esta revisión pudo contribuir al éxito de la obra, facilitando su difusión, especialmente en algunos teatros extranjeros en los que no se acostumbraba a alternar diálogo y música en una obra lírica, y a la vez permitió que pudiera representarse en la Ópera de París. Sin embargo, esta adaptación ha sido cuestionada, a menudo, por los musicólogos más puristas. Hoy en día se representan ambas versiones, aunque la original goza de una ligera preferencia.

"Habanera".

Sea como sea, no cabe duda de que esta ópera goza de una gran popularidad que en ningún momento ha quedado desmentida. Está considerada como la ópera francesa más representada en todo el mundo. Su éxito puede deberse, en parte, a los diferentes cambios que jalonan el libreto: escenas trágicas que contrastan con otros pasajes más ligeros, a veces cómicos (con personajes como Frasquita, Mercedes, el Dançaire o el Remendado), equilibrados con escenas de algarabía con coros y figurantes, y otras más íntimas en las cuales los solistas pasan a primer plano, etc. Además, la música de Bizet, expresiva, elegante y colorista, su orquestación, sumamente refinada, sus melodías fáciles de memorizar (no es necesario ser un amante de la música clásica o del bel canto para acordarse del tema del preludio, de la Habanera o del tema del Torero) no son ajenas al éxito de esta ópera.

Espero, a quienes no hayáis visto la ópera, haberos abierto el "apetito".

(Fuentes: "Ópera", de András Batta, "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, flickr.com, www.liberliber.it y www.youtube.com).

domingo, 29 de mayo de 2011

CARMEN "LA INDOMABLE" (II)

Para calmar un poco la emoción que ha quedado en el ambiente con el tremebundo final del Acto I, llega el: "Entreacto"; en él se nos anticipa la "cancioncilla" con la que don José hará su "reentrada" en el Acto II.

Acto II
Ha pasado un mes. Estamos en la taberna de Lilas Pastia, donde se canta, se baila y se bebe: "Les tringles des sistres tintaient": canta Risë Stevens. Veamos a Julia Migenes en esta escena:


Entre los clientes se encuentra Zúñiga, que está fascinado por Carmen. Ella sabe que ése es el día en el que don José va a ser liberado. Llega el torero Escamillo, jaleado por la muchedumbre; se queda prendado de Carmen e invita a todos a presenciar la corrida que va a torear el domingo en Sevilla; canta otro de los archiconocidos y coloristas pasajes de esta ópera: "Votre toast, je peux vous le rendre"; canta. Robert Merrill. Impresionante este Escamillo que es Ruggero Raimondi:


La taberna cierra, y sólo permanecen en ella Carmen, Frasquita y Mercedes; llega un grupo de contrabandistas, encabezado por el Dançaire y el Remendado, que ruegan a las mujeres que les ayuden a distraer a los guardias para pasar contrabando por las montañas; cantan un complejo quinteto en el que las voces se entretejen de forma magistral: "Nous avons en tête un affaire"; cantan: George Cehanovsky, Alessio de Paolis, Paula Lechner, Margaret Roggiero y Risë Stevens. Carmen dice que no les acompañará, porque espera la visita de don José. Éste, en efecto, llega y Carmen se pone a cantar y a bailar para él ("Lalalala..."; cantan: Risë Stevens y Jan Peerce).Sin embargo, apenas llevan unos momentos juntos, suena el toque de retreta (admirable la forma en que se va entrelazando la canción de Carmen y el toque de trompeta) y don José se dispone a acudir inmediatamente al cuartel. Carmen entonces se pone hecha una furia con él, le acusa de no amarla en realidad porque, de lo contrario, no sería capaz de dejarla tan pronto. Veamos a Roberto Alagna y a Beatriz Uria-Monzón, en un fragmento desde la "reentrada" de don José, hasta que Carmen se pilla un mosqueo de tres pares porque don José quiere acudir veloz al toque de retreta:



Profundamente dolido por los reproches de Carmen, don José le canta cómo pensó en ella cada día mientras estuvo en prisión, cómo la recordó gracias a la flor que ella le había lanzado aquel día: "La fleur que tu m'avais jetée"; canta: Jan Peerce. Por aquello de que en la variación está el gusto, veamos ahora a Jonas Kaufmann:


Pero Carmen continúa con sus reproches. Si de verdad la quisiera, se uniría a los contrabandistas, la seguiría a las montañas... En principio, don José se niega. Pero en ese momento Zúñiga, que también está enamorado de Carmen, y trata de echar de allí a don José. Don José  saca su espada y los dos se enzarzan en una pelea. Llegan los contrabandistas y capturan a Zúñiga; don José, que se ha insubordinado, que con su acción ha hecho que pareciese que es cómplice de los contrabandistas, no tiene más remedio que romper con su pasado e irse con Carmen y con ellos a las montañas.

Continuará...

(Fuentes: wikipedia, "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, www.liberliber.it y www.youtube.com).

sábado, 28 de mayo de 2011

CARMEN "LA INDOMABLE" (I)

"Carmen" es una de mis óperas favoritas. Le tengo un cariño especial porque es la segunda ópera que conocí por entero, y la he escuchado tantas veces que, aún sabiendo poco francés, soy capaz de seguirla casi toda sin libreto (de hecho, me dio por estudiar francés a raíz de "picarme" con la ópera, primero con "Werther" y después con "Carmen"; y no es que sepa mucho pero, bueno, lo "chapurreo").

Célestine Galli-Marié,
la primera "Carmen".
"Carmen" es una ópera en cuatro actos compuesta en 1875 por Georges Bizet, con libreto de Ludovi Halévy y Henri Meilhac (basado en la novela "Carmen", de Prosper Merimée). Su estreno, el 3 de marzo de 1875 en la Ópera-Comique de París, fue (lo que son las cosas) un fracaso rotundo que, se dice, afectó tanto a Bizet que pudo acelerar su muerte. Hoy, sin embargo, es la ópera francesa más famosa, se interpreta en el mundo entero y es una de las más llevadas a escena. Muchos de sus fragmentos son conocidísimos. En España, se estrenó en el Teatro Lírico de Barcelona el 2 de agosto de 1881.

Personajes
Carmen, gitana, cigarrera de la Fábrica de Tabacos de Sevilla (mezzo-soprano).
Don José, cabo navarro del Regimiento de Dragones de Alcalá, enamorado de Carmen (tenor).
Micaela, joven navarra, prometida de Don José (soprano).
Escamillo, torero de Granada (barítono).
Frasquita, gitana (mezzo-soprano).
Mercedes, gitana (mezzo-soprano).
Zúñiga, teniente del Regimiento de Dragones de Alcalá (bajo).
Morales, sargento del Regimiento de Dragones de Alcalá (barítono).
Lilas Pastia, posadero (personaje hablado).
Guía (personaje hablado).
El Dançaire, contrabandista (tenor -con buenos graves- o barítono -con agudos-).
El Remendado, contrabandista (tenor).
Andrés, oficial del Regimiento de Dragones de Alcalá (barítono).
Soldados, muchachos, cigarreras, admiradores de Escamillo, gitanos, vendedores callejeros, policías, toreros, vecinos, niños, pillos, etc.

La acción se desarrolla en Sevilla, a principios del siglo XIX. Para "abrir boca", escuchemos la: "Obertura". En ella (aún sin saberlo nosotros de momento, por supuesto) se nos anticipan momentos muy específicamente escogidos de lo que va a ocurrir, en orden inverso. Empieza con una "marcha" increíble, con un tema que luego reconoceremos en el "paseíllo" previo a la corrida de toros del Acto IV que, inmediatamente, se enlaza con la "Chanson du torèador", del Acto II; a continuación, el momento en que, una vez que ha terminado de cantar la "Habanera" (Acto I) Carmen, mientras reta con la mirada a don José, se le va acercando poco a poco y... ¡zas!, le lanza una flor que llevaba prendida (los acordes nos dan una imprecisa sensación de peligro...). Bizet parece querer decirnos que, ya desde el principio, el peligro está presente... Aunque no seamos totalmente conscientes de ello, claro está.

Acto I
Una plaza de Sevilla. A la puerta del cuartel, mientras esperan el cambio de guardia, los soldados observan con curiosidad a la gente que pasa: "Sur la place chacun passe". Llega una muchacha (luego sabremos que se llama Micaela) en busca del brigadier don José; los soldados le indican que no está pero que, como llegará con el cambio de guardia, puede esperarle allí con ellos... La muchacha contesta que volverá cuando cambie la guardia y, deprisa, se aleja: "Regardez donc cette petite". Llega el relevo de los soldados y, con él, un grupo de niños que imita cada movimiento de la tropa: "Avec la garde montante". Una vez hecho el cambio y antes de partir, Morales le dice a don José que una joven acaba de preguntar por él y, tras describírsela, don José deduce que es Micaela, una joven huérfana que su madre acogió.

Salen las cigarreras en un descanso del trabajo y, en seguida, un ejambre de admiradores las rodea. De ellas, Carmen es la más admirada: en cuanto aparece, todos los hombres van tras ella. Es entonces cuando Carmen canta la archifamosísima "Habanera" (en la que Bizet empleó una melodía de Sebastián Iradier titulada "El Arreglito"): "L'amour est un oiseau rebelle"; canta: Risë Stevens. Veamos la gracia y el salero con que la canta Teresa Berganza


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(Permítaseme hacer un paréntesis. Como curiosidad, escuchemos la habanera "El Arreglito", de Sebastián Iradier:


¿Plagio? Parece ser que Bizet pensaba que se trataba de una canción popular).
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Pero continuemos con la historia de "Carmen". Don José trata de mantenerse indiferente al revuelo causado por la joven y su "insinuante" canción; pero ésta se le acerca y le lanza una flor, lo que será el inicio de un "embrujo" que le llevará por el camino de la desventura.

Finalizado el descanso, las cigarreras vuelven al trabajo. Don José se queda solo hasta que llega Micaela; su diálogo, lleno de cariño, culmina en un precioso dúo: "Reste là maintenant, pendant que je lirai"; cantan: Licia Albanese y Jan Peerce. Cuando Micaela se va y don José vuelve a quedarse solo, se escucha un gran alboroto procedente de la fábrica de tabaco; sale un grupo numeroso de cigarreras, riñendo, enfrentadas en dos bandos, haciendo alusión a una pelea que, por lo visto, acaba de ocurrir en la fábrica; unas le echan la culpa de la disputa a Manuelita y otras a Carmen. El teniente Zúñiga envía a don José a la fábrica para que se entere de lo que ha pasado.

Ya de vuelta don José (que ha cogido a Carmen y la trae consigo) explica a Zúñiga que ha habido una pelea, y que una de las mujeres ha aparecido con la cara marcada con una x ¿la agresora?: Carmen. Zuñiga le pide a la gitana que diga algo en su defensa pero ésta, burlona, se limita a canturrear: "Trala..lalala...lalala..."; canta: Risë Stevens. El teniente decide enviar a Carmen al calabozo, a donde deberá conducirla don José. Mientras llega la orden, don José y Carmen se quedan solos; la gitana trata de seducirle, le pide que, por el camino, la deje escapar: "Près les remparts de Séville"; canta: Risë Stevens... en un primer momento él se niega, pero después, vencido por sus encantos, cede. Veamos cómo Carmen (Agnes Baltsa) se insinúa a don José (José Carreras):


Es el comienzo del fin de don José: deja escapar a Carmen y acaba siendo encarcelado y degradado.

Continuará...

(Fuentes: wikipedia, "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, www.liberliber.it, www.youtube.com y flickr.com).

viernes, 27 de mayo de 2011

LOS COMPOSITORES: GEORGES BIZET

Compositor francés nacido en París, el 25 de octubre de 1838. Aunque fue bautizado como César Alexandre Lépold, desde un primer momento rechazó los nombres con resonancias imperiales que sus padres le habían impuesto y se hizo llamar Georges.


Procedente de una familia de músicos, resultó ser un niño prodigio capaz de ingresar en el Conservatorio de París cuando tenía nueve años, siendo allí discípulo de Zimmermann, Marmontel, Halévy y Goundod. Se distinguió muy pronto: a los diecisiete años escibió una "Sinfonía en Do" que, redescubierta en 1935, se escucha con frecuencia y se ha  coreografiado también como base para importantes compañías de ballet.

En 1857 debutó en el campo de la ópera con su pequeña pieza cómica en un acto "Le Docteur Miracle", con la que ganó el codiciado Premio de Roma. Según las condiciones de la beca que dicho premio le proporcionó, estudió en Roma tres años. Allí acabó de sentirse atraído por el género operístico, en el que debutó con una ópera bufa a la italiana, "Don Procopio".

De nuevo en París, obtuvo el primer éxito en su carrera musical con "Les pêcheurs de perles" (Ópera-Comique, 1863), obra que estaba dentro de la moda del exotismo operístico entonces en voga; traducida al italiano, recorrió toda Europa reiteradamente. Menos éxito tuvo su obra "La jolie fille de Perth" (Théâtre Lyrique, 1867). Varias óperas cómicas le condujeron a "Djamileh" (1871), que es normalmente tenida como la precursora de "Carmen". Sin embargo, no toda su producción se limita a la ópera; creó, por ejemplo, piezas de música teatral del nivel de "L'Arlésienne", para una obra de Alphonse Daudet; esta obra merece que escuchemos, por lo menos, tres de sus fragmentos:
Compuso además piezas corales y pianísticas (como "Jeux d'enfants"; escuchemos un fragmento: "Le bal".). Se casó con la hija de Jacques Fromenthal Halévy, y terminó la ópera inacabada de éste, "Noé". Siguió en la línea de las óperas exóticas con su "Carmen" (Ópera-Comique, 3 de marzo de 1875), basada en una novela de Prosper Merimée; en ella demostró una capacidad poco común para conectar con él espíritu de la música española. Influenciado por Giuseppe Verdi, compuso el papel de "Carmen" para una mezzo-soprano.

El estreno de "Carmen" fue un fracaso; Bizet llegó a desanimarse, pero recibió alabanzas de compositores tan preclaros como Camille Saint-Saëns, Piotr Illich Tchaikovsky y Claude Debussy, quienes reconocieron sus méritos. Sus opiniones fueron proféticas, pues el tiempo ha hecho de "Carmen" una de las obras más populares del repertorio operístico.

Sin embargo, Bizet no tuvo ocasión de disfrutar del éxito póstumo de "Carmen"; tres meses después de su estreno, mientras se encontraba bajo los efectos de una grave depresión, según algunas opiniones fruto del fracaso de su obra, murió en Bougival a la temprana edad de 36 años, coincidiendo con el sexto aniversario de su matrimonio. La causa oficial del fallecimiento fue "fallo cardíaco debido a reumatismo articular agudo". Fue enterrado en el cementerio de Père Lachaise de París.

Tumba de Georges Bizet.
Aunque esta faceta no sea muy conocida, Bizet fue un extraordinario pianista que mereció los elogios del propio Franz Liszt quien, después de haberle escuchado interpretar una compleja partitura, le dijo que le consideraba como uno de los pianistas más brillantes de Europa.

(Fuentes: wikipedia, "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier, paulhelm.com, fotopedia.com y www.epdlp.com).

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