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Bienvenido, amable navegante, a mi pequeño rincón. Si has llegado hasta aquí es que, como poco, sientes curiosidad por la ópera. Quizá seas un experto. Quizá sólo has echado un somero vistazo a este tema y te preguntas qué es lo que mueve a un aficionado a la ópera. O quizá, ni lo uno ni lo otro... ¿qué más da?.

Ante todo, he de decir que ni soy una erudita en esta materia ni lo pretendo. Este blog quiere servir, simplemente, de lugar donde reflexionar, donde compartir experiencias, opiniones, sentimientos, etc., acerca de un mundo que para mí es muy enriquecedor.

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jueves, 14 de junio de 2012

VOCES PARA LA HISTORIA: RAYÉN QUITRAL


Atardecer en Iloca, lugar de nacimiento de Rayén Quitral

María Georgina Quitral Espinoza, que con el tiempo sería la conocida soprano chilena Rayén Quitral, nació en la pequeña localidad costera de Iloca (provincia de Curicó), el 7 de noviembre de 1916. Era hija de un peón agrícola, Fidel Quitral Correa, y de una campesina, Fidelisa Espinoza Letelier. Su padre falleció siendo Rayén aún muy niña; su madre trabajaba de empleada doméstica.

Con siete años, ella y su madre se trasladaron a Curicó, donde Rayén vivió  hasta los quince años, período en el que realizó algunos estudios de piano. Por entonces, cantaba en fiestas familiares y en la iglesia. Alrededor de 1932, el dentista santiaguino Alfredo Avaria, entusiasmado con su voz, logró que un paciente suyo, el empresario teatral chileno Ignacio Benítez Gallardo, la escuchara. Benítez quedó maravillado, y la llevó a casa de la prestigiosa maestra de canto Enma Ortiz, quien primero le dio clases en forma particular, y después le hizo ingresar en el Conservatorio Nacional de Música, en 1935, donde siguió siendo su profesora de canto. Escuchemos a Rayén Quitral interpretando "El copihue rojo", con letra del poeta Ignacio Verdugo Cavada y música de Juan Miguel Sepúlveda:


Rayén debutó en el Teatro Central de Chile, el 31 de mayo de 1937. Siguieron diversas actuaciones, entre las que cabe destacar la de su debut como concertista en el Teatro Politeama de Buenos Aires, en septiembre de 1938; en esa ciudad graba sus dos primeros discos ("Una voce poco fa", de "Il barbiere di Siviglia", con "L'angui d'inferno", de "La Flauta Mágica", así como las canciones "El copihue rojo" y "Canción Araucana"). Oigámosla de nuevo, esta vez en el papel de Rosina, de "Il barbiere di Siviglia":


De regreso en Chile, cantó (sin micrófono) en la inauguración del Estadio Nacional de Santiago, acompañada por el tenor mexicano Juan Arvizu. Los dos años siguientes los pasó entre Argentina y Chile. Entre diciembre de 1939 y enero de 1940 tuvo ocasión de compartir honores con dos grandes de la lírica internacional: Hipólito Lázaro y Tito Schipa. Escuchad y deleitaos con esta maravillosa interpretación suya del aria de la Reina de la Noche, de "La Flauta Mágica", de Mozart:

Siguieron años de exitosas giras, que la llevaron a Valparaíso, Viña del Mar y Santiago donde debutó, en el Teatro Municipal de dicha ciudad, en el papel protagonista de "Lucia di Lamermor", de Donizetti. En Nueva York conoció al célebre pianista chileno Claudio Arrau, que se ocupó de pulir su estilo. El 21 de noviembre de 1944 logró una audición para el Metropolitan Opera House de Nueva York, aunque no fue contratada. Al no obtener el contrato con el Metropolitan, Rayén perdió la oportunidad de convertirse en una soprano de renombre internacional.

En 1945 viajó a México, y allí obtuvo uno de los mayores éxitos de su carrera en el papel de Konstanze, de "El rapto en el Serrallo", de Mozart. Vinieron después conciertos en Francia y en Italia; el 30 de abril de 1950 se presentó en el Teatro della Pergola, en Florencia; la crítica dijo que "...el público aplaudió vivamente", pero agregaba: "...no ha confirmado plenamente todavía la bella fama con que era anunciada al público florentino. La entonación no es siempre segura...". El 6 de enero de 1951, debutó en el Covent Garden, de Londres, con "La Flauta Mágica". La crítica fue algo reservada: "...hizo una eficiente pero áspera Reina de la Noche...". Escuchad y decidid vosotros mismos:


En 1956, el gobierno alemán otorgó a Rayén Quitral una beca para perfeccionarse en el Deutsche Akademische de Hamburgo, ciudad en la que pasó tres años de estrecheces, en los que compra un piano y, para poder pagarlo, se ve obligada a fabricar empanadas y a leer el tarot. Al fin, todos sus esfuerzos y penurias fructificaron, pues obtuvo el primer premio en el Conservatorio de Bonn. En 1960 regresó a Chile; poco después enfermó de gravedad en Santiago, y los artistas chilenos celebraron un festival para costear los gastos médicos necesarios. Finalmente, el gobierno chileno le otorgó una pensión vitalicia para que pudiera vivir, si no con holgura, al menos con dignidad.

A partir de 1961 sus actuaciones fueron muy pocas, y sin mucho éxito de crítica ni de público. En marzo de 1967 dio su adiós definitivo a la escena, con una serie de recitales en el Teatro Municipal de Viña del Mar y en el Casino de la misma ciudad. Escuchemos de nuevo su voz, esta vez entonando "La Tierra":


En su vida privada, Rayén tuvo muy mala suerte. De su unión con el chileno-alemán Hans Kreft, quien la protegió y cultivó en sus primeros años de carrera, tuvo un hijo, Jorge Kreft Quitral, que murió de cáncer en 1974, a los 36 años de edad. En Buenos Aires, alrededor de 1938 o 1939, se enamoró del administrador teatral argentino Salvador Saldías, y se casó con él. Juntos viajaron a Estados Unidos y a México; en este último país, Saldías la abandonó, llevándose todo el dinero que Rayén había ganado con sus representaciones. Se divorciaron en 1947. 

Sus desilusiones artísticas y familiares, la soledad en la que acabó viviendo, las dificultades económicas por las que pasó, la condujeron a un derrumbe físico prematuro. Afectada de corazón y aquejada de una aguda afección hepática que no quiso tratarse a tiempo, tuvo que ser internada de urgencia en el hospital San Juan de Dios de Chile, el día 4 de octubre de 1979, donde dieciséis días después, es decir, el 20 de octubre, murió.

Como, por desgracia, sucede en muchas ocasiones, la prensa (que tan esquiva le fue en los últimos años) cubrió ampliamente su triste final, a pesar de que Rayén había pedido expresamente que no hubiera periodistas en su funeral. Sus restos fueron llevados al Cementerio Metropolitano de la capital.

Para terminar este homenaje a la gran voz que fue Rayén Quitral, orgullosa siempre de sus raíces indígenas, vamos a escucharla precisamente en una canción mapuche:


(Fuentes: www.operasiempre.es y www.youtube.es)

sábado, 5 de mayo de 2012

VOCES PARA LA HISTORIA: TITO SCHIPA


Aprovechando que acabo de terminar la serie de entradas sobre "La rondine", indaguemos un poco acerca del primer Ruggero que fue, ni más ni menos, que el insigne Tito Schipa.

Lecce, lugar de nacimiento de Tito Schipa


Raffaele Attilio Amedeo Schipa nació en Lecce, Italia, en el seno de una familia muy humilde. Fue el cuarto hijo de Luigi Schipa y Antonia Vallone. Si bien vino al mundo en los últimos días de 1888, su nacimiento fue registrado el 2 de enero de 1889.

Desde niño mostró inclinación y talento para la música. Cuando contaba doce años de edad, y gracias al obispo de Nápoles, Gennaro Trama, que era el cazatalentos del momento, el ahora apodado "Titu" (pequeño) ingresó en el seminario, donde comenzó sus estudios de composición musical.

Tras una adolescencia bastante agitada en su ciudad natal donde pone en envidencia, además de su talento artístico, su poder de seducción y su inclinación a la aventura, Tito emigra a Milán (siguiendo el consejo de su profesor de canto, Alceste Gerunda) para completar sus estudios con Emilio Piccoli. El 4 de febrero de 1909 debuta en Vercelli con "La traviata". Escuchémosle, junto a Amelita Galli-Curci en el dúo del último acto de "La traviata": "Parigi, o cara...


Participó en "La sonnambula", "Rigoletto", "Mignon" y "La bohème", además de "Cavalleria rusticana", "Zazá", "Adriana Lecouvreur" y "Tosca"; con ésta obtuvo su primer triunfo en el Teatro Dal Verme de Milán, en 1912, con el nombre artístico de Tito Schippa.

Toscanini lo tuvo como protegido, y gracias a él pudo presentarse en el Teatro Alla Scala en la temporada 1915-1916 con "El príncipe Igor" y "Manon", de Massenet. En 1917 se presentó en el Teatro San Carlos de Lisboa, en el Real de Madrid y en el Liceo de Barcelona, e incluyó uno de sus títulos más famosos "L'elisir d'amore" en el que (salvo Beniamino Gigli) no tuvo competidores a su altura. En ese mismo año, participó en el estreno mundial de "La rondine" de Puccini, en el Théâtre de l'Opéra de Montecarlo. Escuchemos cómo interpreta "Una furtiva lagrima" de "L'elisir d'amore":


En 1919 viajó a Chicago, invitado por los administradores de la empresa "Civic Opera"; debutó en esta ciudad el 4 de diciembre de 1919 con "Rigoletto". En Chicago se reencontró con Antoinette Michel d'Ogoy, una actriz francesa que había conocido en 1917 en Montecarlo, con la que se casaría y tendría dos hijas, Elena y Liana. A continuación, escuchémosle en "Parmi veder le lagrime" de "Rigoletto":


Su carrera en los Estados Unidos duró 15 años más, durante los que se colocó entre los cantantes más famosos y mejor pagados de su época, especialmente en la categoría de "tenor ligero".

Proyecta escribir una ópera-jazz (quince años antes que Gershwin), que no se llevará a cabo, y se aproxima al repertorio ligero español y napolitano; se abre a la experiencia del nuevo cine sonoro y se convierte en un más que decente actor de musicales, como "Vivere!", de 1937:


Se relaciona con el gángster Al Capone. Recoge honores y premios prestigiosos, como la Legión de Honor francesa. Va de una aventura amorosa a otra, lo que acaba con su matrimonio. Gana sumas astronómicas que despilfarra con facilidad pasmosa.

La Segunda Guerra Mundial y su nueva relación amorosa con la actriz Caterina Boratto, que le aproxima de nuevo a Italia, le lleva a una implicación excesiva con el régimen fascista de Mussolini, a través de su antigua amistad con su compatriota Achille Starace. Los Estados Unidos lo declararon indeseable, al igual que el recién re-inaugurado Teatro Alla Scala.

El trabajo de autocrítica y regeneración resulta largo y cansado pero, a mediados de los años 40, Tito Schipa está listo para empezar una nueva etapa en una larga carrera que le llevó a ser conocido en todo el mundo, salvo China y Japón. En 1944 conoce a la actriz Teresa Borgna, también conocida como Diana Prandi, con la que se casa en 1947 y con la cual tendrá a su hijo, Tito Jr.

En 1956 una invitación para dirigir una escuela de canto en Budapest le lleva por primera vez al otro lado del telón de acero, una experiencia que culminará con la presidencia del jurado del Festival de la Juventud en Moscú, en 1957. Su nueva popularidad entre el público soviético le convierte en sospechoso para el servicio secreto italiano. Acusado de filocomunismo, sufre graves dificultades económicas y se ve obligado a regresar a los Estados Unidos.

Abre, por fin, una escuela de canto en Nueva York; mientras enseña canto, la diabetes que se le había diagnosticado en los años 40 le llevó a la muerte el 16 de diciembre de 1965, con setenta y siete años de edad, después de una carrera de cincuenta y siete, algo extraordinario en un cantante lírico. El secreto de su longevidad vocal está en la especialización en un repertorio muy limitado, cuya cumbre la constituyen los tres personajes principales de "Werther", de Massenet, "L'elisir d'amore" de Donizetti y "La Arlesiana" de Cilea, así como el repertorio clásico de la canción española y napolitana. Para finalizar la entrada de hoy, escuchemos a Tito Schipa interpretando a "Werther", de Massenet (como veremos, en italiano):


(Fuentes: "100 grandes cantantes del pasado", de Miguel Patrón Marchand, www.titoschipa.it, wikipedia, flickr.com y www.youtube.com)

sábado, 31 de marzo de 2012

VOCES PARA LA HISTORIA: ADELINA PATTI

Adelina Patti está considerada como la cantante de ópera más brillante de su tiempo, y la mejor pagada de la historia de la lírica. Su voz no poseía un volumen descomunal, pero era timbrada e incisiva. Dominaba la técnica de coloratura con pasmosa facilidad, lo que le permitió encarnar brillantemente la vasta gama de heroínas románticas de Rossini, Bellini y Donizetti.

Adelina Patti
(fuente: flickr.com)

Adela Juana María Patti nació en Madrid,el 19 de septiembre de 1843. Sus padres fueron el tenor Salvatore Patti y la soprano Caterina Chiesa Berrilli. Mientras su madre cantaba "Norma", debió interrumpir la función para dar a luz a Adelina. La familia se mudó a Nueva York en 1847 y se instalaron en el Bronx, donde aún se encuentra la casa en la que Adelina creció. Sus hermanas, Amalia y Carlota, fueron también cantantes y su hermano, Carlo, fue violinista.

A los seis años, Adelina comenzó a estudiar canto con su cuñado, Maurice Strakosch, y a los ocho tuvo un éxito fulminante al interpretar en público un fragmento de "La sonnambula", de Bellini. Tras un período en el que continuó presentándose como niña prodigio, hizo un paréntesis y se dedicó a realizar estudios serios de canto con Elisa Valentini, con el hermanastro de ésta, Ettore Berrilli, y con Emanuele Muzio. Aunque más tarde aseguraría haber sido autodidacta, la base de su técnica se encuentra en las enseñanzas de su cuñado, pianista y tenor que alcanzó el éxito como director de compañías operísticas. Escuchémosla en "La sonnambula", de Bellini:

"Ah!, non credea mirarti..."

Profesionalmente, Adelina debutó con "Lucia di Lammermoor", en noviembre de 1859, con tal sólo dieciséis años de edad y bajo el seudónimo de "Little Florinda". Durante la temporada siguiente cantó "Il barbiere di Siviglia", "Mossé", "La sonnambula", "I puritani", "Don Pasquale", "L'elisir d'amore", "Linda di Chamounix", "Don Giovanni", "La traviata", "Rigoletto", "Ernani" e "Il trovatore". Escuchémosla en "Norma", de Bellini:

Adelina Patti canta: "Casta diva..."

Se dio a conocer en varias ciudades de los Estados Unidos. La comunidad italiana residente en Nueva York la adoptó como ídolo desde un primer momento; en mayo de 1861 se presentó en el Covent Garden. Luego siguieron éxitos en Madrid, San Petersburgo, París, Viena y Berlín.

En cuanto a su vida personal, en 1868 se casó con el Marqués de Caux, escudero del Emperador Napoleón III. Este matrimonio fracasó y, en 1878, merced a sus cuantiosísimos ingresos, compró un castillo en Breconshire, a donde se fue a vivir con su amante, Ernesto Nicolini, otro cantante de ópera. Pudieron casarse en 1886, cuando ella obtuvo el divorcio. Se dice que fue la cantante mejor pagada de su tiempo. En el Convent Garden, percibía doscientas guineas por función, y cinco mil dólares en Norteamérica. Además, imponía sus cláusulas en los contratos, por los cuales se la eximía de ensayar y se le permitía elegir el tipo de letra con que su nombre aparecería en los programas.

Tras la muerte de su segundo marido, en 1898, la Patti se casó con el barón sueco Rolf Cederström, de veintiocho años quien, según los rumores, era su masajista. No tuvieron hijos pero, a la muerte de la diva, el barón se volvió a casar y la hija de ese matrimonio, Brita Yvonne Cederström, fue la única heredera de la Patti.

En 1914 tuvo lugar la última aparición en público de Adelina Patti, en un concierto a beneficio de la Cruz Roja. Falleció en la ciudad galesa de Breckok, el 27 de septiembre de 1919.

Para terminar, transcribo un artículo que el político, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano José Martí escribió sobre una diva que marcó un antes y un después en la historia de la lírica:
"Se presenta Adelina Patti
Por José Martí
Ya, al cabo, Rossi ha representado en el teatro de Booth a Hamlet y Adelina Patti ha cantado en la Sala de Steinway Ah,forse é lui de La Traviata, y Ombra leggerade la Dinorah: que es, dicho al terminar este cúmulo de cosas terrenas, como empezar un viaje en el lomo de un insecto, y acabarlo en el ala de un ángel.
La naturaleza con frutas perfectas, como paisajes de rematada corrección, crea seres humanos avasalladores. Llevan en sí, por hermosura extrema, o genio extremo, un poder que deslumbra, desvanece y ciega. Negarlos es vano (...) Así Adelina Patti. ¿Qué parece, sino un vellón de nieve? ¿Qué se busca en la escena, luego de haberla visto, sino un ser sobrehumano? Ni qué tienen los ojos sino lágrimas? Después de oírla, palpa uno aterrado, como palparía honduras de abismo y trozos de cadenas, el sillón en que se sienta, la ropa que viste, el vecino que le codea, el muro que le cerca... Ella fue a la escuela y cantó por primera vez "Lucia", y arrebató a las gentes con aquella tristísima manera de entonar las baladas del país, con la mirada plena, misteriosa y profunda: con su cabellera aérea, que la añadía encantos angélicos; y con aquella voz sonora, límpida, amplia, que nace como manantial inmaculado de monte hondo y crece a arroyo revoltosos, a manantial veloz, a río opulento, a océano. (...) ella viene a dar conciertos, y en la majestuosa ópera quieren oírla los neoyorquinos. Quieren a la gallarda Juana de Arco, cuya elegante armadura de oro y acero, ocupa el centro de un rico trofeo en el palacio de hadas que Adelina Patti tiene en su castillo de Inglaterra. Quieren verla, como a la triste Dinorah, perseguirla a su cabrita blanca, menos juguetona que su voz, cuando danza a los rayos suaves de la luna. Quieren oírla cantar de amores con el Conde de Alma viva; pasear, plegar, ondear, hacer gemir a extremo no escuchado la voz humana en la Sonámbula. Su Elixir d´amore es muy famoso. En Fausto aún alcanza las altas notas que en vano persigue ya la arrogante Nilsson. Oír se quiere de nuevo esa música quebrada, vibrante, chispeante de Rossini. Ni a Nicolini, el tenor de voz potente y artística escuela; ni a la señorita Castelani, a quien las cuerdas del violín obedecen galantes y sumisas; ni a un buen barítono, ni a un buen pianista que con la Patti vienen, quieren oír los neoyorkinos. Templo quieren digno de la sacerdotisa."

Y un soneto que le dedicó el escritor, poeta, historiador, biógrafo y periodista mexicano Francisco Sosa Escalante:

          Bella maga gentil y seductora
          Que hechizas con acento nunca oïdo:
          ¿La alondra fuiste del Eden perdido,
          Nuncio feliz de la primer aurora?
          Al dulce arpegio de tu voz, señora,
          El corazón suspende su latido,
          Y de sublime admiración rendido
          Queda á tus plantas el que al arte adora.
          ¡Feliz quien logra de tu voz divina
          Disfrutar una vez, cuando te inflama
          La excelsa inspiración que en tí fascina!
          Del canto reina el orbe te proclama,
          Y tu nombre repiten, Adelina,
          Los ecos sonorosos de la Fama. 
(Fuentes: "100 grandes cantantes del pasado", de Miguel Patrón Marchand, wikipedia, a-day-in-the-life.powys.org.uk, www.granma.cubaweb.cu, wikisource y www.youtube.com)

sábado, 24 de marzo de 2012

VOCES PARA LA HISTORIA: GEMMA BELLINCIONI

El 15 de mayo del año pasado publiqué una entrada acerca de una de mis óperas favoritas, la "Cavalleria rusticana" de Pietro Mascagni. Por si alguno de vosotros no conoce la obra, os remito a dicho post, que titulé "La cavalleria de Mascagni y otras dos" para una mayor información acerca de cómo se gestó dicha ópera, y a otro al que llamé "Entre Lola y Santuzza" en el que explico de qué va la historia.

Dado que esta pequeña gran joya que es "Cavalleria rusticana" está ambientada en Sicilia, en el siglo XIX, y cuenta una historia de amor y "vendetta", quizá se nos venga a la cabeza como Santuzza a una diva con tanta fuerza dramática como, por ejemplo, María Callas:

"Voi lo sapete, o mamma", con María Callas
(fuente: www.youtube.com)

O a la vehemente y apasionada Waltraud Meier:

"Voi lo sapete, o mamma", con Waltraud Meier
(fuente: www.youtube.com)

Pero ¿quién fue la primera Santuzza? Como ya habéis deducido, claro está, fue Gemma Bellincioni.

Su verdadero nombre fue Matilda Cesira, y nació en Monza, Italia, en 1864.  Era hija del bajo bufo Cesare Bellincioni, e hizo su primera aparición en público en Milán, en 1870, cantando un aria de Luigi Ricci en la comedia de Salvini "Richelieu a los seis años". Continuó frecuentando los escenarios durante su adolescencia, hasta que comenzó estudios serios de canto con su madre. En 1880, mientras se hallaba en Nápoles con su padre, tuvo que sustituir a la soprano solista en la ópera de Pedrotti "Tutti in maschera".

Durante las dos décadas siguientes cantó en numerosas ocasiones en diversos países de Europa y América del Sur, aunque parece que sólo actuó una vez en la Royal Opera House de Londres, en 1895. A pesar de la gran fama que logró alcanzar, nunca llegó a subir al escenario del más famoso teatro de ópera de los Estados Unidos, el New York Metropolitan Opera.

Orquesta (fuente: mutuaspalabras.blogspot.com)

Giuseppe Verdi, el compositor más importante de Italia, había conocido a la Bellincioni en 1886, cuando actuó como Violetta en "La traviata". Verdi quedó impresionado por su capacidad interpretativa; no debió de impresionarle tanto su técnica vocal, puesto que no la eligió para cantar la Desdémona de su "Otello", al año siguiente.De cualquier modo, el estilo un tanto histriónico de la Bellincioni, su acentuada dicción y su imponente presencia en el escenario resultarían ideales para un nuevo estilo dramático de la ópera italiana, que se conocería como "verismo", y que se hizo popular durante la década de 1890; cantó este tipo de música con gran pasión, aunque ni su caudal de voz ni la madurez de su tono eran especialmente grandes.

El 17 de mayo de 1890, Gemma Bellincioni y su marido, Roberto Stagno (un importante tenor siciliano), llevaron a escena por primera vez la ópera clave tanto en la carrera de Mascagni como en el verismo, "Cavalleria rusticana"; representaron, respectivamente, los papeles de Santuzza y Turiddu. Se habían conocido durante una gira por Argentina, en 1886. Al gran éxito de "Cavalleria rusticana" siguieron obras como "L'amico Fritz", también de Mascagni, en 1891; "A Santa Lucia", de Trasca, el mismo año; "Mala vita" y  "Fedora", de Giordano, en 1892 y 1898 respectivamente. Estrenó en Italia la "Salomé", de Richard Strauss, en esta ocasión, junto a un joven y prometedor tenor llamado Enrico Caruso, y fue la primera artista que no se hizo sustituir en la danza de los siete velos. Tuvo ocasión de cantar con figuras de gran relieve, como el citado Caruso, la Donadio y Julián Gayarre.

Anunció su retirada de los escenarios en 1911 para dedicarse a la enseñanza, pero reapareció en 1916 para interpretar de nuevo a Santuzza en una versión de cine mudo de "Cavalleria rusticana" que fue dirigida por Ugo Falena. Todavía en 1920 ofreció algunas actuaciones en los Países Bajos, aunque el paso del tiempo se había hecho notar en su voz. Escribió un manual para cantantes que se publicó en Berlín, en 1912, y una autobiografía, que salió a la luz en Milán, en 1920. Pasó sus últimos años en Nápoles, donde murió el 23 de abril de 1950. Su marido había muerto 53 años antes.

Aun hoy se pueden escuchar reediciones en CD de las grabaciones que realizó para la Gramophone & Typewriter Company y para la firma Pathé, hacia el año 1900. Para entonces, ya había pasado su época de esplendor, lo que no merma el valor artístico y musical de las mismas; se consideran de gran interés histórico, debido a lo tremendamente significativa que fue su carrera. Escuchemos a la que fue la primera Santuzza, en una grabación de 1903:

"Voi lo sapete, o mamma", con Gemma Bellincioni
(fuente: www.youtube.com)

(Fuentes: "Cien grandes cantantes del pasado", de Miguel Patrón Marchand, wikipedia y www.youtube.com)

sábado, 10 de marzo de 2012

ELEMENTOS DE UNA ÓPERA

El 15 de mayo del año pasado, publiqué una entrada que se titulaba: "¿Qué es eso de la ópera?", en la que traté de explicar la evolución histórica de este género. Pero ¿de qué elementos consta una obra de este tipo? ¿con qué nos podemos encontrar cuando vamos a ver una ópera?

Orquesta Usach (fuente: flickr.com)
Por definirla de una manera muy sencilla, podemos decir que la ópera es una representación teatral en la que los personajes cantan y/o recitan sobre un fondo musical y que tiene, además, pasajes instrumentales; así pues, en la ópera distinguimos:
  • Partes orquestales y
  • Partes en las que interviene la voz humana.

Dentro de las partes orquestales, nos podemos encontrar con:

La obertura.- Es el pasaje musical con el que se suele iniciar (aunque no siempre) la ópera. Cabe destacar que:
  • Está constituida por varios movimientos (sinfonía); es susceptible, por tanto, de usarse de forma independiente, como pieza de concierto. Un ejemplo puede ser la obertura de "La forza del destino", de Giuseppe Verdi, en la que podemos escuchar poderosos toques de trompeta que simbolizan el destino. Se interpreta a menudo como pieza de apertura en conciertos.
  • Anticipa temas musicales que se utilizarán después en el resto de la obra. Tenemos, así, la obertura de "Carmen", de Georges Bizet; a poco de comenzar la música, tras reconocer el exultante ritmo del "toreador", Carmen se nos hace fatalmente presente con los violonchelos, la madera y la trompa, un sonido "oscuro" que conforma el llamado tema "del destino", el cual aparecerá inevitable y dramáticamente al final.
El preludio.- Es también una introducción orquestal a una ópera, pero más breve que la obertura y consta de una sola sección. Muchas veces desemboca sin interrupción en el comienzo del desarrollo de la propia trama. Como ejemplo, podemos citar el preludio de "Madama Butterfly", de Puccini.

El intermezzo.- Pieza orquestal que se ejecuta, bien entre dos actos o entre dos escenas diferentes de un mismo acto, y sirve para dar tiempo a cambiar de escenografía. Escuchemos, como ejemplo, el bellísimo "Intermezzo" de Manon Lescaut, de Puccini, entre el tercer y cuarto acto de la obra.

(Os remito asimismo, para leer acerca de las partes orquestales de la ópera, a otra entrada de este mismo blog: "Algunos términos operísticos (I)")

Fuente: artelista.com
En cuanto a las partes en las que interviene la voz humana, nos podemos encontrar con:

El recitativo.- Aparece desde el comienzo de la historia de la ópera. Tiene carácter parlato, es decir, imita las inflexiones de la voz en el diálogo. No tiene una estructura que permita recordarlo. Se trata de pasajes en los que se explica, se describe, la acción del drama. Si el recitativo precede a arias importantes se acompaña con orquesta (recitativo accompagnato), mientras que el recitativo secco se usa en los pasajes más rutinarios. Veamos, como ejemplo de recitativo, un brevísimo diálogo entre Ramfis, sumo sacerdote de Egipto y Radamés, capitán de la guardia, al comienzo de la ópera "Aida", de Verdi, que introduce la famosísima aria que canta, inmediatamente después, Radamés (recitan: Darío Caselli y Mario del Mónaco).

El aria.- Existe también desde que apareció la ópera, y tiene un carácter de remanso melódico; se trata de un pasaje en el cual un personaje expone sus sentimientos o emociones frente a los momentos de mayor contenido narrativo, que configuran el recitativo. Como ejemplo y continuación del recitativo anterior, escuchemos a Radamés y su "Se quel guerrier io fossi... (canta: Mario del Mónaco)". 

El dúo.- Aunque quizá nos venga a la mente un dúo de carácter amoroso, no siempre son así; también pueden representar una disputa o una simple conversación entre dos personajes. A veces canta un personaje mientras el otro escucha, y otras cantan los dos a un tiempo, resultando bonitos juegos armónicos entre las dos voces. De la misma manera, hay tríos, cuartetos, quintetos... Escuchemos un apasionante dúo barítono-tenor entre Iago y Otello, de la ópera "Otello", de Giuseppe Verdi: "Ora e per sempre, addio... (cantan: Giuseppe Valdengo y Ramón Vinay)."

El coro.- Dentro de la estructura dramática de la obra, el coro es un conjunto de personas que tienen algo en común y que cantan, por ello, de forma conjunta. Famosísimo es el coro "Va pensiero..." del "Nabucco" de Verdi. Para una explicación más extensa de esta ópera, os remito a otra entrada de este mismo blog: "Las alas doradas del pensamiento".

Pentagrama (fuente: gifmania.com)
En lo que se refiere a los tipos de cantantes que podemos escuchar en una ópera, os invito también a releer una entrada anterior de este blog: "Cantantes líricos". Dejaremos para después un desarrollo más exhaustivo de los diversos tipos de voces.

No nos olvidemos de la orquesta. Generalmente, consta de los siguientes grupos instrumentales:

Violín (fuente: gifmania.com)
Cuerda.- Treinta violines, doce violas, diez violonchelos, ocho contrabajos y un arpa.
Viento-madera.- Un flautín, dos flautas, dos oboes, un corno inglés, dos clarinetes, un clarinete bajo, dos fagotes y un contrafagot.
Viento-metal.- Tres trompetas, tres trombones, cuatro trompas y una tuba.
Percusión.- Cuatro timbales y otros instrumentos de percursión, dependiendo de la composición (xilófono, campana, castañuelas, etc.)

Y, por último, vamos a hablar de la escenografía. Las óperas se suelen dividir en actos; cada acto tiene un tema o argumento propio y se desarrolla en un escenario concreto. En primer lugar es el libretista el que escribirá el "guión" de la obra, en el que describirá dónde y cómo se va a desarrollar la acción. Después, será el compositor el que escriba la música basándose en el libreto. Los escenarios que se construyan serán los que comenzarán a dar vida a la obra, la cual nacerá definitivamente con la representación.

(Fuentes: artelista.com, gifmania.com, flickr.com, es.wikipedia.org, comotelocuento.es, www.riveramusica.com, www.weblaopera.com, caminodemusica.com, www.juntadeandalucia.es, www.liberliber.it)

sábado, 25 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: ENRICO CARUSO

Enrico Caruso nació en Nápoles, el 25 de febrero de 1873. Es, quizá, el tenor más famoso del mundo en la historia de la ópera, y para muchos el mejor (para mí, ya sabéis quién es el mejor). Además de ser el cantante más popular durante los primeros veinte años del siglo veinte, es uno de los pioneros de la música grabada.
Enrico Caruso y Geraldine Farrar.
Fuente: flickr.com.
Debutó en el Teatro Nuovo de su ciudad natal el 16 de noviembre de 1894 con "Fancesco", ópera del olivdado compositor Morelli. La belleza de su voz le valió pronto diversos contratos, y en 1897 estrenó "L'arlesiana", de Cilèa, en 1898 "Fedora", de Giordano y en 1902 "Adriana Lecouvreur", de Cilèa.


En 1902 inció una serie de grabaciones fonográficas que lo dieron a conocer en todo el mundo. Ese mismo año, actuó en el Convent Garden de Londres como Duque de Mantua en "Rigoletto". En 1903 debutó en el Metropolitan de Nueva York, de donde pasó a ser tenor habitual (llegó a cantar 863 representaciones de casi 40 óperas distintas), lo que explica su ausencia en Europa. En su repertorio, figuraban Puccini, Donizetti, Meyerbeer, Halévy...
Su voz fue universalmente aclamada en América como una de las más bellas del mundo, y grabó cantidades ingentes de discos que le reportaron una gran fortuna. 


Su salud venía resintiéndose ya desde 1908-1909. La noche del 24 de diciembre de 1920, cantando "La Juive", de Halévy, sufrió un desvanecimiento y tuvo que retirarse. Se le diagnosticó bronconeumonía. La enfermedad pareció remitir y, para reponerse, viajó a Italia, pero murió en su ciudad natal, el 2 de agosto de 1821. Se le han dedicado varias biografías y un famoso film: "El Gran Caruso" (1951) con Mario Lanza y Ann Blyth, dirigida por Richard Thorpe.

Escuchémosle: "M'appari", de "Martha", de von Flotow; fuente: www.epdlp.com.


(Fuentes: "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier y www.epdlp.com).

viernes, 24 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (VII)

La primera anécdota de hoy describe a la perfección de qué forma algunas "divas" operísticas pueden llegar a endiosarse. Se trata, en este caso de Kathleen Battle.

Fuente: flickr.com.

En una ocasión en que el Metropolitan contrató a esta soprano, y conociendo su carácter conflictivo, las autoridades del teatro procuraron suavizar sus relaciones con ella, y así, la enviaron a Miami en automóvil de alquiler para que participara en una determinada función organizada por el teatro neoyorquino. El suntuoso vehículo avanzaba por la carretera, cuando la soprano descolgó el teléfono y se puso en contacto con su agente para rogarle que llamara al Metropolitan, a fin de pedirles que llamaran al chófer que la conducía ¡para que disminuyera la intensidad del aire acondicionado del automóvil!. La necedad humana puede llegar a límites insospechados...

Por otra parte, y en otro orden de cosas, también están las cantantes "con un par de ovarios" como, por ejemplo Marilyn Horne.

Portada de "Carmen". Fuente: flickr.com.

En una representación de "La donna del lago", de Rossini, a principios de la década de 1980, esta mezzosoprano, que en esta ópera cantaba el rol masculino de Malcom (para mezzo), tuvo una actuación en la que no faltaron algunos momentos poco felices, aunque en conjunto la función fue un éxito.

Sin embargo, al salir a saludar, había una persona en el cuarto piso del teatro que estaba manifestando ruidosamente su desaprobación. Cansada de sus protestas, Marilyn Horne, desde el escenario, se encaró con ella y, poniendo los brazos en jarras, le espetó: "¡Baja aquí a cantar, si te atreves!". El reto surtió efecto y cesaron las protestas de la indignada espectadora.

(Fuente: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier).

domingo, 19 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: PILAR LORENGAR

Lorenza Pilar García Seta, de nombre artístico Pilar Lorengar, nació en Zaragoza, el 16 de enero de 1928. De familia humilde, sus cualidades vocales se manifestaron en el coro del colegio, aunque la depauperada situación familiar le obligó a interrumpir sus estudios y a ponerse a trabajar con sólo catorce años. Tras su participación en un programa de radio local, dos hermanas profesoras de canto (Berta y Margarita Martínez), decidieron ofrecerle clases gratuitas a fin de sacar adelante las más que prometedoras cualidades vocales de la muchacha.

Tras actuar en un fin de fiesta en la compañía de zarzuela de Pepita Embil (madre del tenor Plácido Domingo), pasó por varios cafés de su ciudad natal y de otras ciudades españolas hasta que, a los diecisiete años, ingresa en el Conservatorio de Barcelona, ciudad a la que se había trasladado con su madre, tras la ruptura del matrimonio García Seta. Inició, por tanto, sus estudios vocales en el Conservatorio del Liceo, y lo hizo como mezzo-soprano aunque, después de trasladarse a Madrid y conocer a Ángeles Ottein, la que sería su maestra definitiva, comenzó a trabajar la tesitura de soprano, en la que acabaría por cantar.

Ya en Madrid, comienza a abrirse paso en el mundo musical cantando en la radio y en diversas compañías de zarzuela (formaría parte, por ejemplo, del primer elenco de "El canastillo de fresas", de Jacinto Guerrero, junto al tenor Enrique de la Vara, del que ya he hablado en el blog); al mismo tiempo, trabajó como dependienta de comercio para pagarse los estudios. Estrenó, junto a la también soprano Toñy Rosado, "Primavera en el Portal", pieza navideña de García Leoz, en el Teatro Español de Madrid, gracias a la cual empezó a ser conocida por el público.

La musicalidad y capacidad de estudio de Pilar Lorengar llamaron pronto la atención de Ataúlfo Argenta, que le concedió su primera gran interpretación, "La Cuarta Sinfonía" de Gustav Mahler, con la Orquesta Nacional de España. De esta manera, ya desde sus comienzos, la carrera de Pilar Lorengar alcanza una dimensión artística y una amplitud de repertorio que sólo sería seguida por alguna de las voces del momento, como la de Victoria de los Ángeles o Toñy Rosado o, poco después, la de Teresa Berganza.

Portada de "La Flauta Mágica", de Mozart.
Fuente: flickr.com.

En 1950 se produce su debut operístico en la Ópera de Orán (que entonces era colonia española), donde da vida al personaje titular de "Maruxa", ópera de Amadeo Vives. Por estos mismo años, Ataúlfo Argenta hace de ella la protagonista de la mayor parte de sus grabaciones de zarzuelas, como "La tempestad", de Amadeo Vives, "El tambor de granaderos" y "El rey que rabió", las dos últimas de Ruperto Chapí, así como "Jugar con fuego", de Jacinto Barbieri. En 1952 realiza sus dos únicas incursiones en el cine: "Último día" y "Las últimas banderas".

Pronto da el salto internacional, de nuevo con Ataúlfo Argenta, quien la lleva a cantar a París. Desde aquí, la carrera de Pilar Lorengar se extiende por los mejores teatros y salas de concierto del mundo, como el Festival de Aix-en-Provençe, donde interpreta a Querubino en "Las bodas de Fígaro", de Mozart, representación de la que se conserva una grabación radiofónica que atestigua la calidad de la jovencísima soprano; después, cantaría en el Metropolitan de Nueva York ("Goyescas", de Granados) y en el Convent Garden de Londres ("La traviata", de Verdi).

En 1958 firma un contrato con la Staatsoper de Berlín, de cuyo elenco (al que pertenecian la soprano Gundula Janowitz y el barítono Dietrich Fischer-Dieskau) pasa a formar parte y, con los años, a ser figura principal. En 1984 fue nombrada Miembro de Honor de dicho teatro. Su relación con la Staatsoper se mantendrá hasta 1989, fecha en la que ciertas diferencias con la administración del teatro la llevaron a suspender su contrato. Veamos y escuchemos su portentoso arte en el "Ave María" del "Otello" de Verdi:


A partir de su admisión en la ópera berlinesa, la relación de la cantante zaragozana con Alemania será cada vez mayor, hasta que fije su residencia en Berlín y se nacionalice alemana. Por el contrario, su relación con España disminuirá, debido en buena medida a la falta de interés de los españoles por lo que sucediera fuera de nuestras fronteras, así como por la tendencia creciente de ciertos cantantes a copar los escenarios a partir de mediados de los años sesenta. Muestra más que sobrada de tal alejamiento es el hecho de que hasta 1987 no debutara Pilar Lorengar en el Liceo Barcelonés (con la Elsa de "Lohengrin", de Wagner). Mayores, aunque nunca demasiados, serán sus contactos con Madrid, donde interpretó todavía en la década de los ochenta la Alice Ford del "Falstaff" de Verdi y la Desdémona del "Otello" del mismo compositor. En 1990, tras recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, anunció su retirada de los escenarios.

Su inteligencia y capacidad de trabajo le permitieron abordar un repertorio más amplio que el de la mayoría de las cantantes de su tiempo. El peculiar timbre de su voz, provisto de un vibrato natural, le acarreó injustas críticas en ocasiones. De su repertorio, cabe destacar papeles como los mencionados en "Otello", "Falstaff" o "La traviata", así como las heroínas puccinianas (Butterfly, Tosca o Mimì) y varios de los personajes principales de las óperas de Mozart y de buen número de óperas del repertorio alemán. Asimismo, fue de las primeras sopranos en abordar el repertorio barroco. Destacó también como intérprete de música española y, asimismo, como excelente intérprete de los "lieder" de Brahms y Hugo Wolf.
Murió en Berlín, el 3 de junio de 1996.
Escuchémosla en "Turandot", de Puccini: "Tu que di gel sei cinta".

viernes, 17 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: MIRELLA FRENI

Mirella Freni es talento y elegancia, gran capacidad interpretativa y gusto exquisito al cantar. Es una de mis sopranos favoritas. Ya sólo escuchar su voz, emociona; si, además, ves cómo interpreta... En fin, hay que verla y escucharla.

Mirella Freni. Fuente: flickr.com.

Mirella Freni nació en Módena, el 27 de febrero de 1935, en el seno de una familia de clase media. Como curiosidad, cabe mencionar que su madre y la de Lucciano Pavarotti trabajaron juntas en la cigarrera de Módena. Aunque ya de niña demostraba talento para la música (a los diez años participó en un concurso de radio con el aria "Un bel di vedremo", de "Madama Butterfly", de Puccini), el tenor Beniamino Gigli le advirtió que corría el riesgo de arruinar su voz si no dejaba el canto hasta que fuera un poco mayor. Así lo hizo y no volvió al canto hasta los 17 años.

Debutó en Módena, en 1955, a los 19 años, cantando el personaje de Micaela, de "Carmen", de Bizet. A pesar de que recibió varias ofertas, decidió dejar su carrera para casarse y tener un hijo con su profesor de canto, Leone Magiera. En 1958 reinició su carrera, ganando un concurso de canto con el personaje de "Mimì", de "La bohème", de Puccini, en el Teatro Regio de Turín. Más tarde, cantó en la Ópera de Netherlands en la temporada 1959-1960. Fue reconocida internacionalmente cuando cantó el papel de Adina en una producción de Franco Zefirelli de "L'elisir d'amore" de Donizetti, en el Festival de Glyndbourne. En la temporada 1960-1962 cantó en ese mismo festival los personajes cómicos de Susanna ("Le nozze di Figaro", de Mozart) y Zerlina ("Don Giovanni", de Mozart). Debutó en el Royal Opera House como Nannetta ("Falstaff", de Verdi) en 1961, en La Scala en 1963 (bajo la dirección de Herbert von Karajan y Zefirelli), y en el Metropolitan Opera House como Mimì en 1965. Se convirtió en una de las cantantes favoritas de Karajan, con quién grabó y actuó en varias ocasiones.

Su repertorio se amplió con Liù ("Turandot", de Puccini), Marguerite ("Faust", de Gounod) y Julieta ("Romeo y Julieta" de Gounod). Entre los años 1970 y 1980 cantó roles más "pesados" de Verdi, como Elisabetta ("Don Carlo"), Desdémona ("Otello"), Amelia ("Simon Boccanegra"), Elvira ("Ernani"), Leonora ("La forza del destino") e incluso Aída ("Aída"). También cantó roles de Puccini como Manon ("Manon Lescaut"), Tosca ("Tosca"), Madama Butterfly ("Madama Butterfly") y los tres personajes de "Il trittico". En los años noventa incluyó también en su repertorio personajes del verismo italiano, como Adriana ("Adriana Lecouvreur", de Francesco Cilea), Fedora ("Fedora", de Umberto Giordano), e incluso papeles de la ópera rusa, como Tatiana ("Eugenio Onegin" de Tchaikovsky), Lisa ("La dama de picas", de Tchaikovsky) y Juana ("La doncella de Orleáns", de Tchaikovsky). Veámosla en "Manon Lescaut", de Puccini, en una grabación de 1990 en el Liceo de Barcelona: 

En 1981 se casó con Nicolai Ghiaurov, y juntos fundaron el Centro Universale del Bel Canto en Vignola. Iniciaron clases maestras en ese centro en 2002. Luego de la muerte de Ghiaurov en 2004, Freni continuó su trabajo y sus clases no sólo en el centro sino alrededor del mundo. En 1990 publicó sus memorias: "Mio Caro Teatro". Ese mismo año recibió la orden "Cavaliere della Gran Croce della Reppublica Italiana" y en 1993, la condecoración de honor de la Legión de Honor francesa. La Universidad de Pisa la premió con un grado honorario en 2002.

En 2007 recibió en Oviedo el Premio Lírico Teatro Campoamor a toda una carrera dedicada al canto.

Escuchémosla en "L'amico Fritz", de Mascagni: "Son piochi fiori".


domingo, 12 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: PLÁCIDO DOMINGO

Hablemos hoy de otra gran y versátil figura de la lírica española, de extensísima y enormemente fructífera carrera: Plácido Domingo.

Datos biográficos y carrera artística
José Plácido Domingo Embil nació en Madrid (concretamente en la calle de Ibiza), el 21 de enero de 1941; es hijo de los cantantes de zarzuela Plácido Domingo y Pepita Embil.Por cantar la canción "Granada" de Agustín Lara desde muy pequeño, es conocido en su familia como "El Granado". En 1949 su familia se trasladó a la Ciudad de México para trabajar en teatro musical y pronto destacó en las lecciones de piano, para luego estudiar en la Escuela Nacional de Artes y en el Conservatorio Nacional de Música de la capital mexicana, donde estudió piano y dirección de orquesta. Allí conoció, en 1957, a la pianista Ana María Guerra Cué, con la que se casó y tuvo a su primogénito, José Plácido Domingo Guerra, nacido el 16 de junio de 1958. El matrimonio no duró. En 1962 se casó con la soprano veracruzana Marta Ornelas, a quien conoció estando en el conservatorio.

Comenzó su carrera de cantante como barítono; debutó en escena el 12 de mayo de 1959 en el teatro Degollado de Guadalajara, México, como Pascual en "Marina", de Arrieta. A continuación interpretó el papel de Borsa en "Rigoletto", de Verdi, el de Padre Confesor en "Diálogos de Carmelitas", de Francisc Poulenc y otros. Más tarde debutó como tenor interpretando a Alfredo en "La traviata", en el teatro María Teresa Montoya de la ciudad de Monterrey. Posteriormente, siguió interpretando zarzuela con sus padres.


En 1962 se unió a la Ópera de Tel Aviv, Ópera Nacional de Israel, en la cual nació su fama. Pasó allí dos años y medio y cantó 280 representaciones. Tras dejar Israel, la esposa de Plácido Domingo abandonó su carrera como cantante para dedicarse al cuidado de sus hijos: Plácido Jr., nacido en 1965 y Álvaro, nacido en 1968. Posteriormente, se ha dedicado a la dirección de escena.

En 1966, Plácido Domingo cantó el papel titular en el estreno estadounidense de "Don Rodrigo", de Alberto Ginastera, en la New York City Opera, con gran éxito. Se dio a conocer internacionalmente con su debut en Hamburgo en 1967 como Mario Cavaradossi en "Tosca", de Puccini. Actuó por primera vez en el Metropolitan Opera House de Nueva York el 28 de septiembre de 1968 en "Adriana Lecouvreur", de Francisco Cilea, cantando con Renata Tebaldi; desde entonces, ha abierto la temporada de este teatro en veintiuna ocasiones, superando el récord anterior, que estaba en poder de Enrico Caruso, con cuatro. Escuchémosle en su primer recital, en 1968, cantando "La dolcissima effigie", de "Adriana Lecouvreur", de Cilea:



Durante los años sesenta realizó numerosos debuts en los Estados Unidos, sobre todo en Nueva York y San Francisco, aunque tampoco dejó de hacer giras en ciudades de Europa. Debutó en la Ópera Estatal de Viena en 1967 y en la Ópera Lírica de Chicago en 1968. En 1969 actuó en el Teatro La Scala, en el Teatro Municipal de Santiago y en la Ópera de San Francisco, en 1971 en el Convent Garden y en 1972 en el Teatro Colón de Buenos Aires. Ha cantado en prácticamente todos los teatros de ópera importantes del mundo, y en los principales festivales. Ha trabajado, entre otros directores de orquesta, con Herbert von Karajan, Zubin Metha, James Levine y Carlos Kleiber.

Quizá sea el más versátil de todos los tenores vivos. Su repertorio es muy variado y comprende varios idiomas: ha cantado en italiano, francés, alemán, español, inglés y ruso; Y ha interpretado obras desde Haëndel y Mozart hasta Alberto Ginastera, Gustav Mahler y Tan Dun. Incluso grabó el Tema Oficial de la Copa FIFA de fútbol para la Copa del Mundo España 1982. Veámosle en una versión filmada de "La traviata", de Verdi, junto a Teresa Stratas; el film, de Franco Zefirelli, es de 1982:


En escena, ha representado más de noventa papeles diferentes y, si se incluyen las grabaciones, sobrepasa los ciento veinte. Su principal repertorio, no obstante, es italiano, francés y alemán. En italiano ha interpretado, de Verdi: "Il trovatore" ("Di quella pira"), "Don Carlo" y "Otello", de Puccini: "Tosca" y "Turandot"; en francés ha interpretado: "Faust", de Gounod, "Werther", de Massenet, "Carmen", de Bizet ("La fleur que tu m'avais jetée"), "Samson et Dalila", de Saint Saëns y "Les contes d'Hoffmann", de Offenbach. Ha representado con éxito papeles wagnerianos, en particular "Lohengrin", "Parsifal" (destacadísima representación la de 1991) y "Die Walküre", tanto en el Festival de Bayreuth como en otros teatros de ópera. En el siguiente vídeo canta "E lucevan le stelle", de "Tosca", de Puccini, en la versión filmada de esta ópera que dirigió, en 1992, Franco Zefirelli:


Sigue añadiendo óperas a su repertorio, como la reciente obra de Franco Alfano "Cyrano de Bergerac", en el Metropolitan Opera House de Nueva York y en la Royal Opera House de Londres; también, la ópera "El primer emperador de China (Quin Shihuang)", de Tan Dun (2006), con puesta en escena del director de cine chino Zhang Yimou.

La ópera barroca también forma parte de su repertorio; debutó en este género en 2008 interpretando el papel de Bajazet en la obra "Tamerlano", de Georg Friedrich Haëndel, en el Teatro Real de Madrid. En ese mismo año participó en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín.

Después de siete años de ausencia en la ciudad de México, ofreció el 19 de diciembre de 2009 un concierto al aire libre al pie del "Monumento a la Independencia" de dicha ciudad, en el que se hizo acompañar por primera vez por su hijo Plácido Jr. y las intérpretes mexicanas Eugenia Garza, María Alejandres y Olivia Gorra, cantando arias de ópera, zarzuela, poemas, música ranchera y tradicionales canciones navideñas.

Otros logros
En los primeros años del siglo XXI ha intensificado su labor, además de como artista, como director de orquesta, tanto de óperas como de orquestas sinfónicas. Dirigió por primera vez el 7 de octubre de 1973, con "La traviata", de Verdi, en la New York City Opera. Obtuvo un gran éxito con "Carmen", de Bizet, para la Exposición Universal de Sevilla en 1992. Dirigió la Orquesta Sinfónica de Montreal el 8 de noviembre de 2005.

Desde 1996 es director artístico de la Ópera Nacional de Washington, radicada en el Kennedy Center, dentro de la capital estadounidense. En 1998 fue nombrado director artístico de la Ópera de Los Ángeles, de la que se convirtió en director general en 2003.

Entre sus récords está el haber recibido una hora de aplausos en la Ópera de Viena después de cantar "La bohème", de Puccini, una marca recogida incluso por el Libro Guinness, o haber reunido en un concierto a 400.000 personas en el Central Park neoyorquino, pese a la lluvia.

Con Josep Carreras y Luciano Pavarotti, formó en 1990 la célebre sociedad artística "Los Tres Tenores" en Roma, con motivo del Mundial de fútbol Italia 1990. El evento fue concebido, originariamente, para recaudar dinero con destino a la Fundación Internacional contra la leucemia José Carreras; sin embargo, posteriormente se ha repetido en los tres siguientes mundiales: Los Ángeles (1994), París (1998) y Yokohama (2002). Estas actuaciones de los tres tenores, junto al director de orquesta Zubin Mehta, pretenden acercar la ópera al gran público, lo cual no ha estado exento de controversia.

En 1993 fundó Operalia, concurso para jóvenes cantantes de ópera (del que han salido figuras como José Cura, Inva Mula o Ainhoa Arteta, por ejemplo).

En su repertorio se incluyen, además de óperas, canciones navideñas, canciones infantiles, música mexicana con mariachi y música lationamericana. En 2002 grabó el himno del centenario del Real Madrid CF, canción que interpretó bajo la lluvia en el estadio Santiago Bernabéu. Ha hecho asimismo incursiones en la música pop.

Ha recibido numerosas distinciones, entre las que se encuentra el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en 1991.

En cuanto a su discografía, es tan extensa y variada como su carrera artística (lógicamente). Personalmente, y aunque hay muchas destacables, me quedaría con una grabación vídeo, de 1982, de "Carmen" de Bizet, junto a Teresa Berganza y Ruggero Raimondi; los tres están impresionantes. Y en audio, aunque del mismo modo hay muchas grabaciones suyas estupendas, escogería un "Otello" de Verdi, con Cheryl Studer, del año 1994.

Labor altruísta
El 19 de septiembre de 1985, en el mayor terremoto registrado hasta entonces en la historia de México, que devastó parte de la capital, sobre todo en la zona del Centro Histórico y algunos barrios o colonias cercanas, fallecieron su tía, su tío, un sobrino y el hijo de éste último, al caerse el bloque de apartamentos "Edificio Nuevo León" en el complejo urbanístico "Tlateloclo". El propio Plácido Domingo intervino en las labores de rescate. A lo largo del año siguiente, dio conciertos benéficos para las víctimas y publicó un álbum de uno de tales eventos.

El 21 de agosto de 2007, en reconocimiento a su labor artística y a su ayuda a las víctimas del terremoto de 1985, el artista fue homenajeado en la capital mexicana con una estatua en su honor, fundida a partir de llaves donadas por la población; la pieza, obra de la escultora Alejandra Zúñiga, mide dos metros, pesa cerca de trescientos kilogramos y forma parte del proyecto "Grandes valores". Como parte de sus actos altruístas, Plácido Domingo ha regalado casas a familias sin recursos en México, sobre todo por los daños del huracán "Paulina" en "Guerrero". A raíz de estos desastres, el tenor donó sus ganancias de todo un año. La constructora diseñó y "bautizó" con el nombre de "Plácido" a un modelo de casa de la que se construyeron miles.

El 18 de diciembre de 2009 fue declarado "Huésped distinguido" de la Ciudad de México por parte del jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard. El 13 de septiembre de 2010, la LIX legislatura del honorable "Congreso del Estado de Guerrero" le entregó la presea "Sentimientos de la Nación", máxima condecoración que otorga el Congreso del Estado a personalidades distinguidas, dentro del marco del "Primer Congreso de Anáhuac" o "Congreso de Chilpancingo". Plácido Domingo se ha hecho acreedor a esta medalla por su gran laboral altruísta.

El 21 de enero de 2011, día de su 70 cumpleaños, fue homenajeado con una función de gala en el Teatro Real de Madrid, a la que asistieron, entre otras personalidades, la reina Sofía, que acompañó al tenor en el Palco Real.

Para terminar, escuchémosle en "Le villi", de Puccini: "Torna ai felici di".

(Fuentes: wikipedia, http://www.youtube.com/ y flickr.com).

sábado, 4 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: RENATO BRUSON

Hoy le toca el turno a uno de mis barítonos vivos preferidos: Renato Bruson. Ver a este hombre en escena es una gozada, porque tiene una preciosa voz y es, además, un actor fabuloso. Haciendo, por ejemplo, de Iago, en el "Otello" de Verdi es la maldad en persona, de lo más retorcido que te puedes encontrar en lo que a malvados operísticos se refiere. En mi opinión, es un cantante lírico tan completo como en su momento lo fue el genial Tito Gobbi (que también era un gran cantante y un gran actor).

Reparto de una grabación de "La traviata" con,
entre otros, Alfredo Kraus y Renato Bruson.
Renato Bruson nació en Granze, Véneto, el 13 de enero de 1936. Estudió en Padua y se hizo notar pronto por la belleza vocal y la capacidad interpretativa que han sido siempre su característica. Debutó en 1961, en el papel del conde Luna de "Il trovatore", de Verdi. En 1970 cantó "Belisario", de Donizetti, en Bérgamo, ópera que cantaría años después en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1985.

En 1972 se presentó con "Un ballo in maschera", de Verdi, en Florencia, bajo la dirección de Riccardo Muti. El mismo año debutó en La Scala de Milán con "Linda di Chamounix", de Donizetti, autor del que cantó muchos títulos, como "Caterina Cornaro" en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, en 1973, junto a Montserrat Caballé. También en el Liceo, interpretó después "Un ballo in maschera", de Verdi (1975), el papel titular de "Don Giovanni", de Mozart (1986), el Jago de "Otello", de Verdi (1988) y "Macbeth", de Verdi (1997). Veámosle en un "Macbeth" de 1977:


Asimismo, ha cantado múltiples papeles verdianos en el Convent Garden de Londres (desde "Un ballo in maschera" de 1975 a su "Attila", en 1990). En la Ópera de Viena debutó como "Don Giovanni" (1977) y ha sido un poderoso Scarpia, en "Tosca", de Puccini (1994). Ha grabado numerosas óperas, entre las cuales destaca "Falstaff", de Verdi (1982). Aquí le tenemos precisamente en "Falstaff":


Dotado de un fraseo elegante y expresivo, de una voz oscura y una notable presencia escénica, Bruson es considerado uno de los mejores intérpretes de nuestro tiempo. Fue condecorado por el gobierno italiano como "Cavalieri di Gran Croce OMRI" y es "Caballero de la Orden de Malta" y "Kammersänger de la Opera de Viena".

(Fuentes: flickr.com, "Diccionario de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia y www.youtube.com).

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