Para calmar un poco la emoción que ha quedado en el ambiente con el tremebundo final del Acto I, llega el: "Entreacto"; en él se nos anticipa la "cancioncilla" con la que don José hará su "reentrada" en el Acto II.
Acto II
Ha pasado un mes. Estamos en la taberna de Lilas Pastia, donde se canta, se baila y se bebe: "Les tringles des sistres tintaient": canta Risë Stevens. Veamos a Julia Migenes en esta escena:
Entre los clientes se encuentra Zúñiga, que está fascinado por Carmen. Ella sabe que ése es el día en el que don José va a ser liberado. Llega el torero Escamillo, jaleado por la muchedumbre; se queda prendado de Carmen e invita a todos a presenciar la corrida que va a torear el domingo en Sevilla; canta otro de los archiconocidos y coloristas pasajes de esta ópera: "Votre toast, je peux vous le rendre"; canta. Robert Merrill. Impresionante este Escamillo que es Ruggero Raimondi:
La taberna cierra, y sólo permanecen en ella Carmen, Frasquita y Mercedes; llega un grupo de contrabandistas, encabezado por el Dançaire y el Remendado, que ruegan a las mujeres que les ayuden a distraer a los guardias para pasar contrabando por las montañas; cantan un complejo quinteto en el que las voces se entretejen de forma magistral: "Nous avons en tête un affaire"; cantan: George Cehanovsky, Alessio de Paolis, Paula Lechner, Margaret Roggiero y Risë Stevens. Carmen dice que no les acompañará, porque espera la visita de don José. Éste, en efecto, llega y Carmen se pone a cantar y a bailar para él ("Lalalala..."; cantan: Risë Stevens y Jan Peerce).Sin embargo, apenas llevan unos momentos juntos, suena el toque de retreta (admirable la forma en que se va entrelazando la canción de Carmen y el toque de trompeta) y don José se dispone a acudir inmediatamente al cuartel. Carmen entonces se pone hecha una furia con él, le acusa de no amarla en realidad porque, de lo contrario, no sería capaz de dejarla tan pronto. Veamos a Roberto Alagna y a Beatriz Uria-Monzón, en un fragmento desde la "reentrada" de don José, hasta que Carmen se pilla un mosqueo de tres pares porque don José quiere acudir veloz al toque de retreta:
Profundamente dolido por los reproches de Carmen, don José le canta cómo pensó en ella cada día mientras estuvo en prisión, cómo la recordó gracias a la flor que ella le había lanzado aquel día: "La fleur que tu m'avais jetée"; canta: Jan Peerce. Por aquello de que en la variación está el gusto, veamos ahora a Jonas Kaufmann:
Pero Carmen continúa con sus reproches. Si de verdad la quisiera, se uniría a los contrabandistas, la seguiría a las montañas... En principio, don José se niega. Pero en ese momento Zúñiga, que también está enamorado de Carmen, y trata de echar de allí a don José. Don José saca su espada y los dos se enzarzan en una pelea. Llegan los contrabandistas y capturan a Zúñiga; don José, que se ha insubordinado, que con su acción ha hecho que pareciese que es cómplice de los contrabandistas, no tiene más remedio que romper con su pasado e irse con Carmen y con ellos a las montañas.
Continuará...
(Fuentes: wikipedia, "Guía universal de la Ópera", de Roger Alier, www.liberliber.it y www.youtube.com).






No hay comentarios:
Publicar un comentario