(Como advertí en la entrada anterior, veréis que faltan algunos fragmentos de vídeo, aunque no son muchos. Ruego me disculpéis).
Acto II
Estamos en la posada. Jenik y unos jóvenes beben cerveza. Kecal está sentado, aparte. El coro entona una animadísima canción, en la que alaba las virtudes de la cerveza como liberadora de las penas y del aburrimiento. Entre medias, se escucha a Jenik, que asegura a los otros muchachos, por su honor, que su amor está por encima del vino y de la cerveza: para él es la mayor alegría del mundo. Se acerca Kecal e insinúa que un buen consejo y dinero son los mejores incentivos que puede haber en la vida.
A continuación, todos bailan un vivacísimo "Furiant".
Ahora, por fin, vamos a conocer a Vasek. El hasta ahora desconocido novio impuesto de Marenka aparece en escena y, lentamente (porque el pobrecillo es tartamudo) canta un aria en la que nos cuenta que su mamá le ha dicho que le gustaría mucho ver que, al fin, conseguía casarse y que, si el matrimonio no se consiguiera, todo el pueblo se reiría de él. Tierno personaje, pobre.
Aparece de nuevo nuestra heroína, y le pregunta a Vasek si él es el pretendiente de Marenka Krusinová. Lo que la muchacha pretende es, dado que Vasek no la conoce, hacerle creer que no le conviene casarse con Marenka, porque ella ama a otro y, en cuanto pueda, le engañará. Entonces, le dice que un muchacho tan guapo como él podría tener a la chica que quisiera. De hecho, le dice que conoce a una joven que se muere por él de amor desde hace mucho tiempo.
Vasek está rebosante de alegría, apenas puede creer lo que está oyendo. Pero ¿qué dirá su Marenka? ¿que dirá su madre? Nuestra protagonista le asegura que Marenka tratará de envenenarle para librarse de él... y la pobre chica que le ama en secreto morirá de pena si él no la corresponde: "¿Dejará morir de amor a la mujer que lo ama?" le dice. Vasek replica que, si esa misteriosa muchacha se pareciese a ella, la amaría sin dudarlo. Entonces nuestra sagaz protagonista, promete a Vasek amarle tiernamente si le jura que renunciará a Marenka para siempre: "¡Decídase rápido y haga el juramento!". Unos instantes de duda pero, al final, Vasek jura que no verá jamás a Marenka.
En la escena siguiente, somos testigos de una conversación entre Jenik y el casamentero. Kecal aconseja a Jenik que renuncie a Marenka; a cambio, le propone a otra muchacha, Bela, que es buena, bella y rica. Jenik exclama que le es imposible renunciar a Marenka, que si lo hiciera, el corazón le estallaría. Kecal insiste en que acepte a Bela. Es más, si renuncia a Marenka, Kecal asegura a Jenik que recibirá cierta suma de dinero; el muchacho le presiona para que suba la cifra y Kecal, para zanjar de una vez el asunto, amenaza a Jenik con echarle del país, y privarle así tanto de Marenka como del dinero. Jenik acepta recibir el dinero, con la condición de que Marenka no se case con ningún otro que no sea el hijo de Tobias Micha; de lo contrario, no habrá trato. Añade, además, que cuando Marenka y el hijo de Micha se den la mano, el viejo Micha dejará de reclamar al padre de Marenka la deuda que tiene contraída con él. Kecal acepta.
Una vez a solas, Jenik nos habla de la sorpresa que va a llevarse Kecal cuando se entere de a quién le ha comprado a Marenka. ¿Cómo ha podido el casamentero creer que sería capaz de vender a su querida novia?
Vuelve Kecal, con un papel donde se habrá de redactar el contrato que habrá de firmar Jenik para dar fe de lo que los dos acaban de acordar; Kecal hace un llamamiento a la gente, para que todos sean testigos del acto. Delante de todos Jenik, a medida que escribe, lee en voz alta: "Yo me comprometo, por la presente, a ceder a mi bien amada... ¡a ningún otro que no sea el honorable hijo del granjero Tobias Micha!" La gente no sale de su asombro ¿es posible que Jenik haya vendido a su Marenka? ¡qué vergüenza!, dicen...
Continuará...
(Fuentes: "Guía universal de la ópera", de Roger Alier, www.kareol.es y www.youtube.com)






!Que preciosidad! !Que musica tan alegre y tan bonita! Desde las escenas de baile y coro junto a los solistas, hasta el final de este segundo acto. A saber, el duo de Jenik y Kecal; la aparición de Vasek y su aria, y el hermoso duo posterior con Marenka; el nuevo duo entre Jenik y Kecal y como colofón final el intensisimo aria de Jenik en la apasionante voz de Peter Dvrosky. !Que bella voz! !Que bella canción! Elevada poco a poco al unísono entre los violines y el tenor, en su declaración ardiente de un amor irrenunciable...
ResponderEliminarAntonio, ni te imaginas el inmenso placer que es para mí tener un amigo como tú. Es maravillosa y envidiable la forma de expresarte que tienes, de describir sentimientos y emociones. Ojalá supiera yo expresarme como tú.
EliminarMe alegro infinito de que estés disfrutando así de "La novia vendida". Pensé que una música, como tú bien dices, tan alegre y tan bonita, y una historia tan tierna podría gustaros y por eso, con todo mi cariño, la preparé para vosotros en el blog. Me hace muy feliz saber que la estás disfrutando así. ¡Un abrazo muy fuerte, mi queridísimo amigo!