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| Ópera Estatal de Viena |
Ahora que conocemos un poco los orígenes de este "Werther" de Massenet, vamos con los personajes y el argumento.
Personajes
Werther.- Joven poeta sensible e impresionable. Tenor lírico.
Le Bailli.- El Burgomaestre de la ciudad, viudo, padre de Charlotte, Sophie y de seis chicos y chicas más.
Charlotte.- Hija mayor del Burgomaestre. Joven bella y serena, encantadora por naturaleza que, después de morir su madre, se hizo cargo del cuidado de sus hermanos y hermanas menores. Mezzosoprano o soprano.
Sophie.- Un poco más joven que Charlotte, ayuda a ésta en el cuidado del resto de los hermanos. Soprano lírica.
Albert.- Prometido de Charlotte por deseo de la madre de ésta. Barítono.
Johann.- Amigo del burgomaestre. Barítono o bajo.
Schmidt.- Amigo del burgomaestre. Tenor.
Brühlmann.- Lector de poesía, novio de Kätchen. Papel sin apenas relieve.
Kätchen.- Joven enamorada de Brühlman. Papel ínfimo para soprano.
Seis niños (Fritz, Max, Hans, Karl, Gretel y Clara).- Voces blancas; cantan mucho a coro.
Argumento
Acto I
Un preámbulo orquestal nos introduce en la acción. Nos encontramos en la localidad alemana de Wetzlar, en los años ochenta del siglo XVIII. Es el mes de julio. En el jardín de su casa, el Burgomaestre trata de enseñar un villancico a sus seis hijos pequeños. Los niños ponen escaso interés hasta que le padre les advierte que su hermana mayor, Charlotte, a la que los niños adoran, debe de estarles escuchando desde dentro de la casa. Entonces los niños, se ponen a cantar muy formales bajo la dirección del padre.
Llegan Johann y Schmidt, amigos del Burgomaestre, y se sorprenden al encontrarle ensayando un villancico con tanta antelación. Aparece Sophie, que sigue en edad a Charlotte, a la que ayuda a cuidar de la casa y de los niños. Los cuatro hablan del baile que va a celebrarse en Wetzlar esa misma tarde. Surge en la conversación el nombre de Werther, un joven poeta muy distinguido, pero que tiene siempre un aire melancólico; está al servicio del Príncipe que, dicen, le tiene en tan alta estima que le ha prometido hacerle embajador. Antes de marcharse, Johann y Schmidt preguntan al Burgomaestre por Albert quien, según deducimos por la conversación, es el prometido de Charlotte. Johann y Schmidt se despiden por fin; más tarde volverán para ir todos juntos al baile. El Burgomaestre, los niños y Sophie entran en la casa y la escena se queda, por un instante, sola.
Aparece Werther, acompañado de un guía que, tras confirmarle que ésa es, en efecto, la casa del Burgomaestre, se marcha.
Los niños salen de nuevo al jardín, acompañados del Burgomaestre; con ellos, vemos también aparecer por primera vez a Charlotte, que se ha puesto muy guapa para el baile. Como aún no es la hora de ir a la fiesta, Charlotte aprovecha para dar la merienda a los niños. Werther, embelesado, contempla la escena discretamente colocado en un rincón del jardín. Mientras los niños toman la merienda el Burgomaestre, que ha visto a Werther, se acerca para saludarle; le presenta a Charlotte y le cuenta cómo, después de morir la madre de los niños, ella se ha hecho cargo de la casa y de los pequeños.
La dulzura y la encantadora sencillez de Charlotte enamoran perdidamente a Werther. Qué inigualable felicidad para él, poder pasar el resto de su vida al lado de aquel ser angelical, sentirse arropado por su tierna mirada y acunado por su dulce voz.
Al poco, todos parten para el baile, y Werther tiene la dicha de acompañar a Charlotte. Tan sólo Sophie se queda en la casa, para cuidar de los pequeños.
Mientras el Burgomaestre y sus invitados están fuera, aparece Albert, el prometido de Charlotte, que ha regresado sin anunciar su llegada. Se extraña al encontrar únicamente a Sophie; la muchacha le cuenta que, casualmente, acaban de irse todos para asistir a un baile. Albert se muestra ansioso por conocer noticias acerca de Charlotte; Sophie le dice que le ama, que le ha estado esperando, y que están preparando con mucha ilusión la boda de ambos, que se celebrará pronto. Albert rebosa de felicidad.
Acaba el baile y Werther acompaña a Charlotte de vuelta a casa. A solas los dos en el jardín, el poeta le declara su amor con tanta elocuencia, tanta pasión, que Charlotte se siente abrumada. Los dos conversan y ella le cuenta cómo, después de morir su madre, se hizo cargo de sus hermanos que, para ella, son como hijos propios. Nos damos cuenta de que, quizá ella también se esté enamorando de él.
De pronto, desde dentro de la casa, se oye la vozarrona del magistrado que, al tiempo que llama a Charlotte, le dice que Albert ha regresado. "¿Albert?" pregunta Werther a Charlotte. Y entonces ella no tiene más remedio que decirle que Albert es su prometido, que su madre, en el lecho de muerte, le hizo prometer que se casaría con él. Werther, absolutamente destrozado, con el corazón hecho pedazos, le dice que se mantenga fiel al juramento que hizo a su madre. Werther se siente morir.
(Nota: Se pueden encontrar en youtube dos vídeos que recogen, respectivamente, los Actos I+II y III+IV de un Werther protagonizado por Kraus; sin embargo he preferido utilizar fragmentos cortos, porque creo que así es más fácil comprender la historia. Lo malo es que no he logrado encontrar todos los fragmentos del Acto I de esta representación que he utilizado, por lo que pido disculpas. Falta la parte en la que Albert regresa y habla con Sophie. Al final he añadido una versión del dúo que cierra el Acto I que, aunque no pertenece a la misma representación que los fragmentos precedentes, creo cierra magistralmente esta entrada, pues reúne a dos voces prodigiosas: Alfredo Kraus y Victoria de los Ángeles).
(Fuentes: "Guía universal de la ópera" de Roger Alier, www.kareol.es, fotopedia.com y www.youtube.com)







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