Bienvenido

Bienvenido, amable navegante, a mi pequeño rincón. Si has llegado hasta aquí es que, como poco, sientes curiosidad por la ópera. Quizá seas un experto. Quizá sólo has echado un somero vistazo a este tema y te preguntas qué es lo que mueve a un aficionado a la ópera. O quizá, ni lo uno ni lo otro... ¿qué más da?.

Ante todo, he de decir que ni soy una erudita en esta materia ni lo pretendo. Este blog quiere servir, simplemente, de lugar donde reflexionar, donde compartir experiencias, opiniones, sentimientos, etc., acerca de un mundo que para mí es muy enriquecedor.

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lunes, 13 de junio de 2011

¿POR QUÉ ME DESPIERTAS, OH VIENTO DE LA PRIMAVERA? (ACERCA DE LA MELODÍA DE LA SEMANA: DEL 13 AL 19 DE JUNIO DE 2011)

En el primer artículo de este blog hablaba de cómo a través de Alfredo Kraus y su maravillosa interpretación de "Werther", de Massenet, descubrí la ópera; ahora me falta contar cuál es la historia de "Werther".
Jozef Sterkens como "Werther", 1930.
Fuente: flickr.com.
"Werther" es una ópera en cuatro actos con música de Jules Massenet y libreto de Edouard Blau, Paul Milliet y Georges Hartmann, basado en la novela "Los sufrimientos del joven Werther", de Goethe. Como comparación a las dificultades vocales que presenta el "Tristán e Isolda" de Wagner, se dice de Werther que es el "Tristán francés".

Se puede hablar de diversos estrenos de esta ópera:
  • La versión alemana fue estrenada en la Ópera de Viena el 16 de febrero de 1892.
  • La versión francesa lo fue en la Ópera-Comique de París, el 16 de enero de 1893.
  • En España se estrenó el 29 de abril de 1899, en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona.
  • En 1902, Massenet compuso una versión especialmente adaptada para el célebre barítono Mattia Battistini.
Personajes
  • Werther, joven poeta enamorado de Charlotte (tenor lírico).
  • Charlotte, la hija mayor de Le Bailli (mezzosoprano).
  • Albert, marido de Charlotte (barítono).
  • Sophie, segunda hija de Le Bailli (soprano).
  • Le Bailli, alguacil, viudo, padre de Charlotte, Sophie y de otros seis hijos (bajo).
  • Schmidt, amigo de Le Bailli (bajo).
  • Johann, amigo de Le Bailli (barítono).
  • Coro infantil y dos personajes episódicos.
La acción transcurre en la ciudad de Wetzlar (Alemania) y sus alrededores.

Acto I
Le Bailli, burgomaestre de la ciudad, trata de que sus hijos pequeños aprendan un villancico; intenta hacerles ensayar, pero los chicos no le hacen mucho caso. Sólo cuando les advierte que su hermana Charlotte podría estar escuchándoles, logra Le Bailli que los niños se tomen en serio el ensayo del villancico. Llegan Johann y Schmidt, dos amigos de Le Bailli, que le proponen que vaya con ellos a la taberna del pueblo. Aparece también Sophie, segunda hija de Le Bailli; les cuenta que Charlotte está arreglándose para el baile que está a punto de celebrarse.

Al poco, llega el joven poeta Werther, de visita en casa del burgomaestre ("Alors, c'est bien ici..."; canta: Ferruccio Tagliavini). Discretamente apartado, observa cómo Charlotte se desvive por sus hermanos pequeños, como una madre; es lo que ha sido para ellos desde que la suya de verdad murió. Werther se siente atraído por la gracia y la dulzura de Charlotte; también ella se siente atraída por la romántica figura del joven poeta.

Charlotte le dice a Werther que prometió a su madre moribunda que se casaría con Albert, un joven de la ciudad que, en el momento en que empieza la ópera, se encuentra realizando un largo viaje; Werther, se sumerge en la desesperación.

Acto II
Es domingo y estamos en la plaza de la iglesia. La gente se distrae al aire libre. Llegan Charlotte y Albert, cogidos del brazo; hace tres meses que se han casado. Para Werther, que los observa, cada una de las palabras que se dicen el uno al otro es una puñalada ("Un autre est son époux"; canta: Ferruccio Tagliavini). Werther se queda solo y llega Sophie que, al verle tan abatido, trata (en vano) de animarle.

Cuando Charlotte y Werther logran intercambiar unas palabras a solas, ambos sienten una profunda conmoción interior. La joven le pide que salga de la ciudad; sin embargo, se arrepiente en seguida, y le dice que puede volver en Navidad.

Acto III
La acción se traslada a la casa de Charlotte y Albert. Charlotte está sola, sumergida en profundas cavilaciones ("Werther, Werther, qui m'aurait dit"; canta: Pia Tassinari); lee las cartas que le ha ido escribiendo Werther durante su ausencia ("Ces lettres! Ces lettres!"; canta: Pia Tassinari). Llega Sophie de visita y Charlotte, que ya no puede dominarse, manifiesta su dolor por el poeta ("Va! Laisse-les... Les larmes qu'on ne pleure pas"; cantan: Pia Tassinari y Vittoria Neviano).

Sophie se va y Charlotte, de nuevo sola, rompe a llorar. Entonces aparece Werther, pálido y conmovido. Ambos recuerdan los momentos que vivieron juntos en el pasado, el sonido de la espineta, los versos de Ossian, su poeta romántico preferido; y es en este momento cuando Werther, canta, recitando unos versos de Ossian, un aria que para mí es la más maravillosa de la historia de la ópera (y es la que he elegido como melodía de esta semana): "Toute mon âme est là!... Pourquoi me réveiller...?"; canta: Ferrucio Tagliavini:

"¿Por qué me despiertas,
oh, viento de la primavera?
Sobre mi frente siento
tus caricias
y sin embargo
¡muy pronto llegará el tiempo
de las tormentas y de las tristezas!...

¿Por qué me despiertas,
oh, aliento de la primavera?.

Mañana desde el valle
llegará el viajero
y recordará mis glorias pasadas.
Y sus ojos buscarán en vano
mi esplendor:
¡no encontrarán sino luto y miseria!.
¿Por qué me despiertas,
oh, viento de la primavera?".

Ya sólo al escribir estos versos se me pone la carne de gallina...

Charlotte se esfuerza por contenerse; Werther trata de abrazarla, pero ella huye y se encierra en su habitación. En vano Werther la llama. Se va: sabe que sólo le queda un camino. En ese momento Albert regresa a casa; ve salir al poeta y se encuenta a su mujer sumida en una gran desesperación. Antes de que pueda preguntar nada, le entregan un mensaje de Werther, en el que éste le dice que va a emprender un largo viaje y le pide prestada su pistola. Albert le entrega la pistola al mensajero. Charlotte y él no cruzan una sola palabra, pero ella ya ha comprendido cuál es el viaje que va a emprender Werther... Cuando ya no puede contenerse más, sale precipitadamente de la casa... Ojalá no sea tarde...

Acto IV
Un largo interludio orquestal ("Symphonie") describe el silencio de la Nochebuena y la inquietud que palpita en el corazón de Charlotte, que corre a casa de Werther; por desgracia, le encuentra agonizando, con una bala en el corazón. En ese momento, el amor contenido rompe todas las barreras: Charlotte se arroja sobre el cuerpo que ya se va enfriando, en inútil lucha contra la muerte. En el rostro del poeta aparece una tenue sonrisa de felicidad. Werther muere mientras, a lo lejos, se oyen los villancicos de Navidad que cantan los niños.

Enlace al libreto: "Werther".
(Fuentes: wikipedia, www.hagaselamusica.com, foro.univision.com, www.liberliber.it y www.kareol.es).

domingo, 12 de junio de 2011

VOCES PARA LA HISTORIA: PLÁCIDO DOMINGO

Hablemos hoy de otra gran y versátil figura de la lírica española, de extensísima y enormemente fructífera carrera: Plácido Domingo.

Datos biográficos y carrera artística
José Plácido Domingo Embil nació en Madrid (concretamente en la calle de Ibiza), el 21 de enero de 1941; es hijo de los cantantes de zarzuela Plácido Domingo y Pepita Embil.Por cantar la canción "Granada" de Agustín Lara desde muy pequeño, es conocido en su familia como "El Granado". En 1949 su familia se trasladó a la Ciudad de México para trabajar en teatro musical y pronto destacó en las lecciones de piano, para luego estudiar en la Escuela Nacional de Artes y en el Conservatorio Nacional de Música de la capital mexicana, donde estudió piano y dirección de orquesta. Allí conoció, en 1957, a la pianista Ana María Guerra Cué, con la que se casó y tuvo a su primogénito, José Plácido Domingo Guerra, nacido el 16 de junio de 1958. El matrimonio no duró. En 1962 se casó con la soprano veracruzana Marta Ornelas, a quien conoció estando en el conservatorio.

Comenzó su carrera de cantante como barítono; debutó en escena el 12 de mayo de 1959 en el teatro Degollado de Guadalajara, México, como Pascual en "Marina", de Arrieta. A continuación interpretó el papel de Borsa en "Rigoletto", de Verdi, el de Padre Confesor en "Diálogos de Carmelitas", de Francisc Poulenc y otros. Más tarde debutó como tenor interpretando a Alfredo en "La traviata", en el teatro María Teresa Montoya de la ciudad de Monterrey. Posteriormente, siguió interpretando zarzuela con sus padres.


En 1962 se unió a la Ópera de Tel Aviv, Ópera Nacional de Israel, en la cual nació su fama. Pasó allí dos años y medio y cantó 280 representaciones. Tras dejar Israel, la esposa de Plácido Domingo abandonó su carrera como cantante para dedicarse al cuidado de sus hijos: Plácido Jr., nacido en 1965 y Álvaro, nacido en 1968. Posteriormente, se ha dedicado a la dirección de escena.

En 1966, Plácido Domingo cantó el papel titular en el estreno estadounidense de "Don Rodrigo", de Alberto Ginastera, en la New York City Opera, con gran éxito. Se dio a conocer internacionalmente con su debut en Hamburgo en 1967 como Mario Cavaradossi en "Tosca", de Puccini. Actuó por primera vez en el Metropolitan Opera House de Nueva York el 28 de septiembre de 1968 en "Adriana Lecouvreur", de Francisco Cilea, cantando con Renata Tebaldi; desde entonces, ha abierto la temporada de este teatro en veintiuna ocasiones, superando el récord anterior, que estaba en poder de Enrico Caruso, con cuatro. Escuchémosle en su primer recital, en 1968, cantando "La dolcissima effigie", de "Adriana Lecouvreur", de Cilea:



Durante los años sesenta realizó numerosos debuts en los Estados Unidos, sobre todo en Nueva York y San Francisco, aunque tampoco dejó de hacer giras en ciudades de Europa. Debutó en la Ópera Estatal de Viena en 1967 y en la Ópera Lírica de Chicago en 1968. En 1969 actuó en el Teatro La Scala, en el Teatro Municipal de Santiago y en la Ópera de San Francisco, en 1971 en el Convent Garden y en 1972 en el Teatro Colón de Buenos Aires. Ha cantado en prácticamente todos los teatros de ópera importantes del mundo, y en los principales festivales. Ha trabajado, entre otros directores de orquesta, con Herbert von Karajan, Zubin Metha, James Levine y Carlos Kleiber.

Quizá sea el más versátil de todos los tenores vivos. Su repertorio es muy variado y comprende varios idiomas: ha cantado en italiano, francés, alemán, español, inglés y ruso; Y ha interpretado obras desde Haëndel y Mozart hasta Alberto Ginastera, Gustav Mahler y Tan Dun. Incluso grabó el Tema Oficial de la Copa FIFA de fútbol para la Copa del Mundo España 1982. Veámosle en una versión filmada de "La traviata", de Verdi, junto a Teresa Stratas; el film, de Franco Zefirelli, es de 1982:


En escena, ha representado más de noventa papeles diferentes y, si se incluyen las grabaciones, sobrepasa los ciento veinte. Su principal repertorio, no obstante, es italiano, francés y alemán. En italiano ha interpretado, de Verdi: "Il trovatore" ("Di quella pira"), "Don Carlo" y "Otello", de Puccini: "Tosca" y "Turandot"; en francés ha interpretado: "Faust", de Gounod, "Werther", de Massenet, "Carmen", de Bizet ("La fleur que tu m'avais jetée"), "Samson et Dalila", de Saint Saëns y "Les contes d'Hoffmann", de Offenbach. Ha representado con éxito papeles wagnerianos, en particular "Lohengrin", "Parsifal" (destacadísima representación la de 1991) y "Die Walküre", tanto en el Festival de Bayreuth como en otros teatros de ópera. En el siguiente vídeo canta "E lucevan le stelle", de "Tosca", de Puccini, en la versión filmada de esta ópera que dirigió, en 1992, Franco Zefirelli:


Sigue añadiendo óperas a su repertorio, como la reciente obra de Franco Alfano "Cyrano de Bergerac", en el Metropolitan Opera House de Nueva York y en la Royal Opera House de Londres; también, la ópera "El primer emperador de China (Quin Shihuang)", de Tan Dun (2006), con puesta en escena del director de cine chino Zhang Yimou.

La ópera barroca también forma parte de su repertorio; debutó en este género en 2008 interpretando el papel de Bajazet en la obra "Tamerlano", de Georg Friedrich Haëndel, en el Teatro Real de Madrid. En ese mismo año participó en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín.

Después de siete años de ausencia en la ciudad de México, ofreció el 19 de diciembre de 2009 un concierto al aire libre al pie del "Monumento a la Independencia" de dicha ciudad, en el que se hizo acompañar por primera vez por su hijo Plácido Jr. y las intérpretes mexicanas Eugenia Garza, María Alejandres y Olivia Gorra, cantando arias de ópera, zarzuela, poemas, música ranchera y tradicionales canciones navideñas.

Otros logros
En los primeros años del siglo XXI ha intensificado su labor, además de como artista, como director de orquesta, tanto de óperas como de orquestas sinfónicas. Dirigió por primera vez el 7 de octubre de 1973, con "La traviata", de Verdi, en la New York City Opera. Obtuvo un gran éxito con "Carmen", de Bizet, para la Exposición Universal de Sevilla en 1992. Dirigió la Orquesta Sinfónica de Montreal el 8 de noviembre de 2005.

Desde 1996 es director artístico de la Ópera Nacional de Washington, radicada en el Kennedy Center, dentro de la capital estadounidense. En 1998 fue nombrado director artístico de la Ópera de Los Ángeles, de la que se convirtió en director general en 2003.

Entre sus récords está el haber recibido una hora de aplausos en la Ópera de Viena después de cantar "La bohème", de Puccini, una marca recogida incluso por el Libro Guinness, o haber reunido en un concierto a 400.000 personas en el Central Park neoyorquino, pese a la lluvia.

Con Josep Carreras y Luciano Pavarotti, formó en 1990 la célebre sociedad artística "Los Tres Tenores" en Roma, con motivo del Mundial de fútbol Italia 1990. El evento fue concebido, originariamente, para recaudar dinero con destino a la Fundación Internacional contra la leucemia José Carreras; sin embargo, posteriormente se ha repetido en los tres siguientes mundiales: Los Ángeles (1994), París (1998) y Yokohama (2002). Estas actuaciones de los tres tenores, junto al director de orquesta Zubin Mehta, pretenden acercar la ópera al gran público, lo cual no ha estado exento de controversia.

En 1993 fundó Operalia, concurso para jóvenes cantantes de ópera (del que han salido figuras como José Cura, Inva Mula o Ainhoa Arteta, por ejemplo).

En su repertorio se incluyen, además de óperas, canciones navideñas, canciones infantiles, música mexicana con mariachi y música lationamericana. En 2002 grabó el himno del centenario del Real Madrid CF, canción que interpretó bajo la lluvia en el estadio Santiago Bernabéu. Ha hecho asimismo incursiones en la música pop.

Ha recibido numerosas distinciones, entre las que se encuentra el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, en 1991.

En cuanto a su discografía, es tan extensa y variada como su carrera artística (lógicamente). Personalmente, y aunque hay muchas destacables, me quedaría con una grabación vídeo, de 1982, de "Carmen" de Bizet, junto a Teresa Berganza y Ruggero Raimondi; los tres están impresionantes. Y en audio, aunque del mismo modo hay muchas grabaciones suyas estupendas, escogería un "Otello" de Verdi, con Cheryl Studer, del año 1994.

Labor altruísta
El 19 de septiembre de 1985, en el mayor terremoto registrado hasta entonces en la historia de México, que devastó parte de la capital, sobre todo en la zona del Centro Histórico y algunos barrios o colonias cercanas, fallecieron su tía, su tío, un sobrino y el hijo de éste último, al caerse el bloque de apartamentos "Edificio Nuevo León" en el complejo urbanístico "Tlateloclo". El propio Plácido Domingo intervino en las labores de rescate. A lo largo del año siguiente, dio conciertos benéficos para las víctimas y publicó un álbum de uno de tales eventos.

El 21 de agosto de 2007, en reconocimiento a su labor artística y a su ayuda a las víctimas del terremoto de 1985, el artista fue homenajeado en la capital mexicana con una estatua en su honor, fundida a partir de llaves donadas por la población; la pieza, obra de la escultora Alejandra Zúñiga, mide dos metros, pesa cerca de trescientos kilogramos y forma parte del proyecto "Grandes valores". Como parte de sus actos altruístas, Plácido Domingo ha regalado casas a familias sin recursos en México, sobre todo por los daños del huracán "Paulina" en "Guerrero". A raíz de estos desastres, el tenor donó sus ganancias de todo un año. La constructora diseñó y "bautizó" con el nombre de "Plácido" a un modelo de casa de la que se construyeron miles.

El 18 de diciembre de 2009 fue declarado "Huésped distinguido" de la Ciudad de México por parte del jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard. El 13 de septiembre de 2010, la LIX legislatura del honorable "Congreso del Estado de Guerrero" le entregó la presea "Sentimientos de la Nación", máxima condecoración que otorga el Congreso del Estado a personalidades distinguidas, dentro del marco del "Primer Congreso de Anáhuac" o "Congreso de Chilpancingo". Plácido Domingo se ha hecho acreedor a esta medalla por su gran laboral altruísta.

El 21 de enero de 2011, día de su 70 cumpleaños, fue homenajeado con una función de gala en el Teatro Real de Madrid, a la que asistieron, entre otras personalidades, la reina Sofía, que acompañó al tenor en el Palco Real.

Para terminar, escuchémosle en "Le villi", de Puccini: "Torna ai felici di".

(Fuentes: wikipedia, http://www.youtube.com/ y flickr.com).

sábado, 11 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (III)

El anecdotario operístico da para muchos capítulos, quizá tantos como las mil y una historias que le contó Scherezade al Rey Shahriar. Acerquémonos, una vez más, a esos pequeños relatos surgidos en torno al mundo de la ópera.

Escena de Simon Boccanegra.
Fuente: flickr.com.

Solti murió tal vez del disgusto
Eran los primeros días de julio de 1997, dos meses antes de la muerte del ilustre director húngaro. En el Convent Garden se ofrecía la primera representación de la ópera de Verdi "Simon Boccanegra", dentro del ciclo completo de óperas verdianas que el maestro londinense ofrecía con motivo del inminente centenario del compositor italiano.

El teatro estaba espectante; pasaban dos minutos de la hora fijada para el inicio de la representación; el maestro Solti estaba en el podio y ya levantaba la batuta cuando, detrás de él, de entre la primera fila de butacas de la platea, saltó el mecanismo de un reloj digital y se oyó en toda la sala una voz femenina que dijo claramente en castellano sudamericano: "Son las ocho y tres minutos".

El maestro Solti quedó como petrificado durante unos cuantos segundos, bajó la batuta y después de unos instantes la volvió a levantar. Esta vez nada impidió que arrancara la ópera. Solti murió exactamente dos meses después, el 5 de septiembre, pero no falta quien dice que murió del disgusto por tan intempestiva interrupción. Escuchemos a Antonietta Stella en "Simon Boccanegra": "Come in quest'ora bruna".

Elena Sanz, la "favorita del Rey"
Cuando en 1877 debutó en el Teatro Real la contralto valenciana Elena Sanz, lo hizo cantando el papel de la protagonista de "La favorita", de Gaetano Donizetti, ópera que aparecía mucho por el Real porque había servido para la función inaugural de 1850. La Sanz interpretó junto a Gayarre el papel de la favorita del rey, pero lo que pronto se convirtió en la comidilla de la corte es que un par de años más tarde la realidad había superado a la ficción: Alfonso XII se había enamorado de la cantante. Intervino con decisión y firmeza la reina María Cristina, que dio órdenes para que la "favorita del rey" fuese alejada rápidamente de Madrid y fijara su residencia en París. La paz conyugal ante todo, debió pensar la reina, aunque no tardó en tener otros motivos de preocupación, con una monarca tan aventurero como su esposo. Escuchemos a José Carreras en "La favorita", de Donizetti: "Spirto gentil".

Monumento a Donizetti
en Bérgamo.
Pagando a María Callas en efectivo
Rudolf Bing, que fue empresario del Metropolitan de Nueva York de 1951 a 1972, nunca tuvo muy buenas relaciones con María Callas, cuando la diva greco-americana cantó en el teatro. Pero las peores relaciones fueron con el marido, el tremendo señor Meneghini, quien llevaba los asuntos de su esposa. En una ocasión, irritado Bing por la actitud ávida y codiciosa del marido de la diva, hizo que le pagaran la cantidad estipulada por su contrato en efectivo... y en billetes de un dólar. Meneghini tuvo que llevarse de la administración un enorme e incómodo paquete de dinero.

(Fuentes: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier, http://www.epdlp.com/ y http://www.liberliber.it/).








viernes, 10 de junio de 2011

LOS TEATROS: LA SCALA DE MILÁN

La Scala de Milán es uno de los teatros de ópera más famosos del mundo. Su temporada suele iniciarse el 7 de diciembre, día de San Ambrosio, santo patrono de Milán. Todas las funciones deben terminar antes de la medianoche; las óperas más largas deben comenzar más temprano. Figuras tan importantes como Arturo Toscanini, Gianandrea Gavazzeni, Claudio Abbado, Georges Prêtre, Ricardo Muti o Daniel Barenboim han sido directores de este teatro.

La Scala de Milán. Fuente: flickr.com.

Un incendio destruyó el antiguo Teatro Ducale, el 25 de febrero de 1776, después de una gala de carnaval. Los noventa dueños de los palcos del teatro le pidieron al archiduque Fernando de Austria la construcción de un nuevo teatro y otro provisional durante las obras.

El nuevo teatro se construyó en el lugar que ocupaba antes la iglesia Santa María alla Scala, que dio su nombre al teatro. La iglesia fue desconsagrada y demolida, y en dos años Pietro Marliani, Pietro Nosetti y Giuseppe Fe completaron la construcción del nuevo edificio, que fue inaugurado el 3 de agosto de 1778, con el nombre de Nuovo Regio Ducal Teatro alla Scala, con la ópera "L'Europa riconosciuta", de Salieri.

La estructura original fue renovada en 1907, cuando se cambió al diseño actual. En 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos dañaron seriamente al teatro, que fue reconstruido y reinaugurado el 11 de mayo de 1946, con un concierto dirigido por Arturo Toscanini.

En La Scala se estrenaron muchas óperas famosas, como "Norma", de Bellini ("Casta diva", canta: María Callas) y varias de Verdi quien, a pesar de que mantuvo una relación muy especial con este teatro, durante muchos años no representó allí ninunga de sus obras, porque decía que la orquesta modificaba su música.

Actualmente el edificio posee un museo al que se accede desde el foyer, con una extraordinaria colección de pinturas, bocetos, estatuas y otros documentos relacionados con la ópera.

El teatro fue cerrado entre enero de 2002 y noviembre de 2004 para su restauración. En esta ocasión, el proyecto fue diseñado por el arquitecto Mario Botta. Durante este período, la compañía se trasladó al Teatro degli Arcimboldi. La filosofía que ha guiado la restauración ha sido devolver a La Scala su esplendor primigenio. Se han eliminado alfombras y pinturas que ocultaban el mármol originario y, cuando ha sido posible, se han recuperado las decoraciones del siglo XVIII de algunos palcos de importancia histórica, como la "barcaccia del virrey", de un maravilloso color azul celeste. Para la reapertura del teatro se escogió la misma ópera con la que se inauguró en 1778: "L'Europa riconosciuta", de Salieri. Veamos el final de esta ópera (fuente: www.youtube.com):

"L'Europa riconosciuta", de Salieri.

Enlace a la página del teatro: http://www.teatroallascala.org/.

(Fuente: wikipedia y http://www.epdlp.com/).

jueves, 9 de junio de 2011

ANECDOTARIO OPERÍSTICO (II)

El mundo de la Ópera está plagado de momentos, anécdotas, propósitos y despropósitos cuanto menos "curiosos". Ya vimos algunos de ellos en "Anecdotario Operístico I"; he aquí unos cuantos más:

Director de orquesta.
Fuente: paulhelm.
 El bis más grande de la historia
A su paso por Viena, de regreso de Rusia, Domenico Cimarosa recibió el encargo de escribir una ópera nueva para la ocrte del emperador Leopoldo II. El resultado fue la deliciosa ópera bufa "Il matrimonio segreto", que se estrenó el 7 de febrero de 1792. La obra gustó tanto al emperador que ordenó que sirvieran una cena a todos los cantantes y músicos y les rogó que después de cenar repitieran íntegramente toda la ópera (que dura casi tres horas). Se trata, pues, del bis más grande e importante que registra la historia de la ópera.
Escuchemos a Luigi Alva en "Il matrimonio segreto": "Pria que spunti in ciel la aurora"; fuente: www.epdlp.com.

Rossini inspecciona el canto por la calle
En torno a Rossini hay multitud de anécdotas. Después de su triunfal estancia en Londres, Rossini regresó a París (1824), donde la monarquía de Luis XVIII esperaba convencerle para que se quedara y diera brillo a la vida musical parisiense, que se estaba italianizando por momentos. Para lograr su propósito, las autoridades de la monarquía le ofrecieron, al margen de cualquier presupuesto, además de la co-dirección de la Ópera de París, un contrato para estrenar allí diez óperas nuevas. Y, a fin de redondear la principesca oferta, nombraron a Rossini "Inspector del canto del reino de Francia", con un buen sueldo añadido. Rossini, que nunca se tomó a sí mismo demasiado en serio, dicen que cuando iba por la calle en París y oía cantar a alguien se detenía, hacía pabellón con la mano en la oreja y fingía calibrar la calidad del canto que se oía. A quienes le preguntaban por qué hacía eso respondía en todo serio que estaba ejerciendo su cargo de "Inspector del canto del reino de Francia".

Montserrat Caballé se niega a ser fusilada
"Tosca" es, probablemente, una de las óperas sobre las que se han recogido más anécdotas. Como por ejemplo una con Montserrat Caballé en Viena,en la Staatsoper. Había habido una huelga de figurantes por lo que, para la famosa escena del fusilamiento de Cavaradossi, el teatro reclutó soldados del ejército austriaco. Como los muchachos desconocían por completo el contenido de la ópera, se les indicó que, cuando se les diera la señal para salir al escenario, tenían que simular el fusilamiento de la persona que encontraran junto a la pared.

Llegó el aciago instante de la ejecución pero el tenor, afectado por un repentino ataque de tos, salió un momento del escenario. Aparecieron los soldados y, viendo a Montserrat Caballé, único personaje cercano a la pared, pusieron rodilla en tierra y prepararon su "fusilamiento". Montserrat Caballé gritó: "¡Eso sí que no! ¡A mí no me fusila nadie!", y detuvo la fución, con las consiguientes risas y gritos del respetable público que tuvo que esperar bastante rato para que se calmaran las aguas y se fusilara por fin adecuadamente al huidizo tenor.

(Fuentes: "Historias de la Historia de la Ópera", de Roger Alier y www.epdlp.com).

miércoles, 8 de junio de 2011

LA PRINCESA DE HIELO QUE APRENDIÓ A AMAR (III)

Acto III
Es de noche en Pekín y la ciudad ha adquirido un aspecto fantasmal; por las calles, atropellándose unos a otros, corre la gente llevando farolillos, mientras los heraldos anuncian las crueles órdenes de Turandot: nadie puede dormir esa noche en la ciudad, porque todos tienen que ayudarla a resolver el enigma; para los que duerman, hay pena de muerte.

El príncipe Calaf oye los anuncios y comenta divertido las órdenes de la princesa, que se esconde en su fría habitación; al día siguiente, su beso romperá la frialdad de ella ("Nessun dorma!"; canta: Francesco Merli).

Giuseppe di Stefano
canta "Nessun dorma!".

Se acercan al príncipe los tres ministros, Ping, Pang y Pong, rogándole que les diga su nombre pues, de lo contrario, los matarán a todos; le ofrecen dinero, mujeres, lo que sea, y la seguridad de una huida. La multitud se asocia al ruego de que el príncipe huya; de lo contrario, están todos perdidos, porque la crueldad de la princesa no tiene límites; incluso llegan a amenazar al príncipe. De pronto, entran unos esbirros arrastrando a Timur y a Liù; han  sido reconocidos como amigos del príncipe: sin duda saben su nombre.

Los tres ministros llaman a la princesa. Calaf asegura que los detenidos no lo conocen, pero Turandot se muestra implacable. Liù deriva la atención de todos hacia ella, diciendo que sólo ella sabe el nombre; Timur es, pues, apartado a un lado. Pero Liù añade que es para ella una delicia suprema saberlo sólo ella y guardar el secreto. La multitud clama y exige que se la torture para que lo diga. Unos esbirros sujetan a Calaf, que trata de defender a Liù; Ping le exige el nombre, y ella se niega a decirlo; empiezan a torturarla y, cuando se encuentrar cerca del límite de sus fuerzas, Turandot la interroga personalmente: Liù le confiesa que guardando el secreto está regalándole el amor de Calaf. La princesa ordena que continúe la tortura, y Liù le dice a la princesa que el hielo que rodea su corazón se fundirá con el primer beso de amor ("Tu que di gel sei cinta"; canta: Magda Olivero). Dicho esto, se apodera del puñal de un soldado y se mata, mientras Calaf y Timur se lamentan amargamente. Timur se va acompañando el cadáver de Liù y Turandot y Calaf quedan frente a frente. Éste es el punto en que quedó interrumpida la ópera por la muerte de Puccini...

Katia Ricciarelli en la
escena de la muerte de Liù. 

El final es el dúo de Calaf y Turandot. El príncipe le recrimina su gélida maldad y la acusa de derramar sangre inocente. Turandot sigue horrorizada ante el contacto con un hombre quel a ama, y ordena a Calaf que se eche hacia atrás, pero él se le acerca y finalmente la besa, a pesar de su resistencia. Está llegando el alba; Turandot reconoce que Calaf le ha llegado al corazón y le ruega que se vaya con su misterio. Pero ahora Calaf le dice abiertamene su nombre, poniendo su vida en sus manos.

Turandot arrastra a Calaf y hace que se reúna la corte. Aparece el emperador, con todo su séquito, y ante él Turandot le explica que ha vencido ella, puesto que antes del alba ha sabido su nombre: su nombre es ¡Amor! Toda la corte en pie se felicita poro este final feliz que ha transformado a la princesa ("Padre Augusto... conosco il nome"; canta: Gina Cigna).

Final de "Turandot"
con Eva Marton y Plácido Domingo.
Met. 1987. Dir.: James Levine.

(Fuentes: "Guía Universal de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, www.youtube.com y www.liberliber.it).
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Hasta aquí la historia de Turandot, hasta donde la dejó escrita Puccini y del modo en que la terminó Franco Alfano. Pero hete aquí que llega la insigne señora Nuria Espert y, por el poder que le confiere su indudablemente amplio bagaje artístico, va y decide que a Turandot, después de todo, lo que le pasa es odia a los hombres (¿lo de la violación de su antepasada era una excusa, entonces, para "camuflar" su fobia hacia el sexo masculino?). El caso es que hace que, al final, se mate ¡y se queda tan ancha!, ¡con un par!. En mi modesta opinión, esa Turandot de Nuria Espert será lo que sea pero no es, desde luego, la de Puccini.

¿Hubiese escrito Puccini un final semejante? Sólo podemos hacer especulaciones, claro está pero, en mi opinión, si nos fijamos en el resto de óperas del gran maestro de Lucca, en todas ellas se define y dibuja, de mil y una formas, el sentimiento: el sentimiento que mueve montañas, el sentimiento que arrastra pasiones, el sentimiento que transforma a hombres y a mujeres... Y yo me pregunto: si la casquivana Manon, después de hacer penar lo suyo al pobre Des Grieux, se da cuenta de que le ama; si la pobrecita Mimì, aún habiendo querido dejar a Rodolfo, vuelve a sus brazos, porque no puede vivir sin él, porque quiere apurar con él los que sabe que van a ser sus últimos momentos... si en las mujeres de Puccini vence el AMOR ¿por qué Turandot iba a ser distinta?

martes, 7 de junio de 2011

LA PRINCESA DE HIELO QUE APRENDIÓ A AMAR (II)

Acto II
Los ministros, Ping, Pang y Pong, tienen un prolongado trío en el que comentan la dura vida que llevan en Pekín a causa del funesto capricho de la princesa de ir matando candidatos a su mano como consecuencia de las pruebas a las que les somete ("Olà, Pang!"; cantan: Afro Poli, Gino del Signore y Adelio Zagonara). Con todo ese trajín, los tres se ven reducidos a ser los ministros del verdugo. En tono nostálgico, los tres piensan en sus propias casas, donde podrían vivir felices en lugar de pasar sus vidas en esa corte sanguinaria.

La escena se traslada ahora al palacio imperial de Pekín. Se ha reunido toda la corte, y el anciano emperador Altoum ocupa su trono en medio de la aclamación general. Junto a él los dignatarios y ministros, y ocupando su lugar, los ocho sabios con los rollos que contienen las respuestas a los enigmas. Ante la corte se halla congregado el pueblo, expectante, entre el cual se encuentran también Liù y Timur.


"Turandot", con Plácido Domingo y Eva Marton.
Dir.: James Levine. Met. 1987.

El emperador se dirige al nuevo candidato y le ruega que se retire, porque no quiere más sangre. Pero Calaf no se desanima por ello e insiste en pasar la prueba ("Un giuramento atroce mi costringe"; cantan: Armando Gianotti y Francesco Merli). El Mandarín recita de nuevo la ley, como en el primer acto. Un coro infantil precede la entrada de Turandot, que con aspecto fiero denuncia que una antepasada suya, la princesa Lou-Ling, fue violada por un extranjero; para vengarla es para lo que Turandot impone tales pruebas a los candidatos a ser su esposo ("In questa reggia"; canta: Gina Cigna).

María Guleghina como Turandot.
Fuente: flickr.com.
Turandot propone el primer enigma: algo que vuela de noche y entra en todos los corazones, pero que al día siguiente se disipa. La respuesta de Calaf después de pensar un momento es: la esperanza. Los sabios confirman que es la respuesta correcta. Nadie había acertado hasta entonces un enigma y Turantdot contesta, iracunda: "¡Sí, la esperanza, que siempre engaña!" ("Straniero, ascolta!"; cantan: Gina Cigna y Francesco Merli).

El segundo enigma habla de algo que brilla como una llama, pero no es una llama; si te pierdes o mueres, se enfría; si conquistas, se enciende, se inflama. Calaf piensa un poco y contesta: es la sangre. En medio del entusiasmo popular, los sabios confirman que es, en efecto, la sangre. Turandot, irritada, ordena a los guardias que fustiguen a la multiutud que, entusiasmada, grita ("Guizza al pari di fiamma"; cantan: Gina Cigna y Francesco Merli).

Fría y temerosa, Turandot expone el tercer enigma: es un hielo que te da fuego y, cuanto más fuego te da, más se hiela. Es blanca y oscura. Si te quiere libre, te hace aún más esclavo, pero si por esclavo te acepta, ¡te hace rey! Ahora Calaf se remueve en la duda y Turandot, creyendo vencido al príncipe, lo anima a que reconozca su derrota. Pero de pronto Calaf se yergue diciendo que ya tiene la respuesta: ¡es la propia Turandot!. Los sabios consultan sus rollos y certifican que Calaf ha acertado también el tercer enigma ("Gelo che ti dà foco!"; cantan: Gina Cigna y Francesco Merli). La multitud estalla en vítores, pero Turandot, asustada porque tendrá que ser la esposa del vencedor, recurre a su padre para que no la obligue a aceptar el matrimonio. El emperador dice que no tiene más remedio, puesto que todo se hizo como ella ha querido: el juramento es sagrado.

Turandot se dirige entonces a Calaf y le asegura que por más que haya ganado, ella nunca será suya; sólo lo podrá ser por la fuerza y con rechazo. Pero Calaf le ofrece una salida: él le propondrá un solo enigma, y si ella lo adivina, quedará libre de su compromiso y él morirá. La princesa, que no conoce el nombre de aquel que ha ganado su mano (sólo Timur y Liù saben quién es y cómo se llama), deberá adivinarlo; si le dice cuál es su nombre antes del alba, él morirá. El emperador se levanta deseando que Calaf venza con el nuevo día y se retira con toda la corte en medio de las aclamaciones del pueblo ("Ai tuoi piedi ci postriamo").

Continuará...

(Fuentes: "Guía Universal de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, http://www.youtube.com/ y www.liberliber.it).
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Dedico esta entrada la injustamente olvidada Margherita Carosio, de la cual tomé prestado el nombre y que hoy hubiese cumplido 103 años.

lunes, 6 de junio de 2011

LA PRINCESA DE HIELO QUE APRENDIÓ A AMAR (I) (ACERCA DE LA MELODÍA DE LA SEMANA: DE 6 AL 12 DE JUNIO DE 2011)

"¡Que nadie duerma!
¡Que nadie duerma!
¡Tú también, princesa,
desde tu fría estancia,
mira las estrellas que tiemblan
de amor y de esperanza!..."

El 29 de noviembre de 1924, Puccini moría en Bruselas, donde estaba siendo tratado de un cáncer de garganta; surgieron complicaciones y la muerte le visitó antes de que pudiera completar la que se convirtió en su última ópera: "Turandot". Quién sabe qué maravillosas obras hubieran surgido tras ella del ingenio del gran maestro de Lucca.

La muerte de Puccini cuando tenía casi acabada la ópera llevó a los responsables de la editorial Ricordi a buscar un compositor que pudiera terminarla basándose en los esbozos que dejó el maestro, para lo que fue elegido Franco Alfano. El día del estreno en Milán de la partitura pucciniana el final no se cantó y el director, Arturo Toscanini, levantó la batuta en el punto en el que terminaba la parte que había escrito Puccini y, dirigiéndose al público les dijo: "Aquí concluye la ópera porque en este punto murió el maestro" y dio por terminada la representación sin la parte final de Alfano, que tuvo que esperar hasta el día siguiente.

Veamos cuál es la historia que cuenta "Turandot" y dónde encaja en ella el famosísimo "Nessun dorma..."

"Turandot" es una ópera en tres actos con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni. Como ya le había sucedido con anterioridad (recordermos "Manon Lescaut" y "La bohème"), el hecho de que el compositor italiano Ferruccio Busoni hubiese ya tratado el tema de "Turandot" no fue sino un acicate más para que Puccini se decidiera a transformar en ópera la obra teatral del mismo título de Carlo Gozzi. "Turandot" se estrenó póstumamente en el Teatro alla Scala de Milán, bajo la dirección de Arturo Toscanini, el 25 de abril de 1926. En España, se representó por vez primera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona el 30 de diciembre de 1928.

Personajes
Turandot, glacial princesa china de una época remota, hija del emperador Altoum (soprano).
Calaf, príncipe exiliado de Tartaria, hijo del rey Timur, enamorado de Turandot (tenor).
Liù, criada de Timur, enamorada de Calaf (soprano).
Timur, rey exiliadoe Tartaria, padre de Calaf (bajo).
Ping, máscara de la antigua "commedia dell'arte" que representa un ministro de la corte de Altoum y Turandot (barítono).
Pang, máscara, otro ministro (tenor).
Pong, máscara, tercer ministro (tenor).
Altoum, anciano emperador (tenor).
Mandarín; actúa de heraldo (barítono).
Ocho sabios, portadores de los rollos con los enigmas.
Cuatro doncellas de Turandot.
Príncipe de Persia; sólo canta el nombre de Turandot.
Pu-Tin-Pao, verdugo, papel mudo.

Antecedentes
Turandot, princesa imperial china, hija única y heredera del trono, ha arrancado a su padre un juramento que le permite imponer, a los candidatos a casarse con ella (que han de tener rango principesco), una serie de enigmas que, de no adivinarlos, supondrán su ejecución.

En el momento en que empieza la ópera, el decimotercer candidato de ese año, el joven príncipe de Persia, no ha adivinado los enigmas propuestos y está a punto de ser ejecutado. En ese momento se alza el telón y vemos a la multitud aguardando que salga la luna para que tenga lugar la ejecución.

Acto I
Es de noche y en Pekín reina una insólita animación. El Mandarín anuncia solmenemente cuál es la ley: "Popolo di Pechino"; canta: Giuseppe Bravura. La multitud aguarda impaciente la ejecución con una mezcla de crueldad y de compasión. Entre la gente se encuentra un anciano ciego acompañado de una mujer que lo guía. Entre la agitación de la multitud, el ciego cae al suelo; un joven desconocido le ayuda, y es entonces cuando se descubre que el anciano es Timur, rey depuesto de Tartaria, y el joven es su hijo Calaf. Ambos habían tenido que huir de Tartaria a raíz de la revolución, pero se habían perdido el rastro. Liù, enamorada de Calaf desde que, en una ocasión, cuando aún estaban en Tartaria, él le sonrió, hace cuanto puede por cuidar de Timur, llegando incluso a mendigar por él.

La multitud espera la aparición de Turandot que, desde el palacio, sin proferir palabra alguna, confirma con un gesto la orden de ejecución. El príncipe Calaf queda prendado de la belleza de la cruel princesa y decide presentarse como candidato para adivinar los enigmas y casarse con Turandot. Pese a las advertencias de su padre y los ruegos de Liù, Calaf se acerca al gong para convocar las pruebas. Tres máscaras grotescas, Ping, Pang y Pong, ministros reales, tratan de disuadir al príncipe de tan azarosa empresa y de convencerlo de que no vale la pena arriesgasrse. Las doncellas de la princesa reclaman silencio. Liù insiste en rogar a Calaf que no se presente ("Signore, ascolta!"; canta: Magda Olivero), pero Calaf, después de responderle afectuosamente, se acerca al gong y lo golpea tres veces. Las tres máscaras se reitran lamentando no haber podido disuadir al nuevo candidato: "Non piangere, Liù"; canta: Francesco Merli.

"Turandot", con Plácido Domingo y
Eva Marton. Dir.: James Levine. Met. 1987.

Continuará... por cierto, hay que decir que la melodía de esta semana: "Nessun dorma"; canta Francesco Merli no aparecerá hasta el tercer acto de la ópera...

(Fuentes: "Guía Universal de la Ópera", de Roger Alier, wikipedia, http://www.youtube.com/http://www.liberliber.it/http://www.el-atril.com/)

domingo, 5 de junio de 2011

LOS COMPOSITORES: GIOACCHINO ROSSINI

Hablar de Rossini es hablar, sobre todo, de alegría contagiosa. Ya mencioné en una entrada anterior que "El barbero de Sevilla" podía considerarse, con todo merecimiento, un antidepresivo musical. Dije también que, con ser una ópera que se apartaba de la "seriedad" que uno puede presuponer a una composición de este tipo, no es la única; de hecho Rossini, conocido sobre todo por sus óperas, lo es especialmente por las bufas (ópera bufa es, recordemos, una ópera de tema cómico) entre las que se encuentran, además de "Il barbiere di Siviglia", otras como "L'italiana in Algeri" o "Il turco in Italia". Pero empecemos por el principio.

Gioacchino Rossini.
Fuente: flickr.com.

Giovacchino Antonio Rossini nació en Pésaro, Italia, el 29 de febrero de 1792. Era hijo de un trompetista de la banda local de Pésaro, Giuseppe Rossini, popularmente conocido como "Vivazza", y de una cantante de ópera sin conocimientos musicales que, por este motivo, había quedado relegada a papeles de "seconda donna". El padre perdió el trabajo por haber abrazado imprudentemente algunos principios de la Revolución Francesa; la familia tuvo que dejar Pésaro y se vieron en la necesidad de sostenerse únicamente con los ingresos de la madre. Los padres de Rossini, que querían para su hijo una formación musical muy superior a la que ellos habían tenido (que había sido escasa), por lo que le pusieron a estudiar en el Instituto Musical de Lugo de Romagna y, más tarde, en el Conservatorio de Bolonia, donde fue alumno del severo Padre Mattei. Como estudiante demostró una gran precodidad, como puede apreciarse en sus "Sonatte a quattro" (1804), en su "Pianto d'Armonia sulla morte d'Orfeo" (1807) y en su primera ópera, "Demetrio e Polibio" (compuesta en 1806, pero estrenada en 1812).

La carrera operística (propiamente dicha) de Rossini, comenzó realmente en 1810, cuando gracias a la familia Mombelli, la misma que le había encargado la primera ópera, encontró la posibilidad de escribir una farsa en un acto -tipo que entonces estaba de plena moda- titulada "La cambiale di matrimonio", que se estrenó en el Teatro San Samuele de Venecia para colmar la laguna dejada por un compositor que no había suministrado la ópera que debía estrenarse en aquella temporada de otoño. "La cambiale di matrimonio" llamó la atención, sobre todo por su complejidad orquestal -teniendo en cuenta el nivel instrumental de las óepras de la época-, y logró un gran éxito, que se repitió con "L'equivoco stravagante" (1811), con "L'inganno felice" (1812) y con "La scala di seta" (1812). Escribió también, sin embargo, óperas serias como "Ciro in Babilonia" (1812), y estrenó, como ya se ha dicho, su "Demetrio e Polibio" (1812). Logró que La Scala de Milán le abriera sus puertas, y para dicho teatro escribió su primera ópera bufa grande (dos extensos actos), titulada "La pietra del paragone" (1812), que fue bien recibida.

Con "L'italiana in Algeri" (1813) ("Obertura"), Rossini se lanzó de lleno a la ópera farsesca, inverosímil y divertida, con un solo hilo conductor en el argumento que, aunque increíble, nos presenta a los personajes actuando con toda seriedad. Tanto esta ópera como "Tancredi", también de 1813 ("Obertura"), tuvieron un éxito inenarrable, lo que consagró a Rossini como el compositor más importante y solicitado de Italia, a la vez que hizo que se le abrieran las puertas de Europa.

Bastaron tres años más para llevarlo a ser el compositor más famoso de su tiempo, el ídolo de los teatros de Europa, la pasión más exacerbada de los imitadores de su estilo, el punto de referencia de la "ópera-comique" francesa. Éste progreso lo logró con otras óperas bufas de excelente factura como "Il turco in Italia" (1814), o aún más con "Il barbiere di Siviglia" (1816) ("Obertura"). Además, el empresario Baraja, de las Óperas de Nápoles, Milán y Viena, le confió el estreno solemne del Teatro San Carlo de Nápoles; con tal motivo, Rossini compuso la ópera "Elisabetta, regina d'Inglaterra" (1815) seguida de "Otello" (1816), óperas que provocaron el delirio entre el público napolitano. Rossini se había convertido en el compositor más famoso del mundo, y tenía sólo veinticuatro años. A partir de ahí su producción circuló por toda Europa, pero continuó teniendo como centro Nápoles; como "prima donna" tenía a Isabella Collbrand, mezzosoprano de origen español, que se convirtió en su amante y, a partir de 1823, en su esposa.

Así se sucedieron éxitos en el campo de la ópera seria, como "Armida" (1817), "Il Mosè" (ópera bíblica estrenada en 1818 y reestrenada con modificaciones), "La donna del lago" (1819), "Maometto II" (1820), "Zelmira" (1822) y "Semiramide" (1823) ("Obertura"). Casi abandonó el género bufo después de su gran creación, "La Cenerentola" (1817) ("Non più mesta"; canta: Cecilia Bartoli), y de la ópera semi-seria "La gazza ladra" (1817) ("Obertura"). Su "Ermione" (1819), quedó olvidada nada más estrenarse. En su producción, era un dogma la ornamentación y el virtuosismo vocal (es decir, el belcantismo).

Rossini estuvo en Viena, París, Londres, ciudad esta última donde reunió una verdadera fortuna amasada a base de apariciones personales, de conciertos privados y de dejarse querer por la alta sociedad inglesa. Al volver a París fue objeto de una tentadora oferta económica, por la que se convertía de hecho, aunque no de nombre, en director de la Ópera de París, con el nombramiento de "inspector de canto" del Reino de Francia (sobre este nombramiento hay una anécdota que contaré en la entrada de mañana), que incluía emolumentos de gran cuantía y el contrato por diez óperas nuevas para ser estrenadas en la Ópera de París.

A pesar de que sólo tenía treinta y tres años, Rossini empezó a resentirse de una perceptible disminución en su capacidad creativa. Para presentar las óperas contratadas en unos plazos más o menos razonables, después de una primera cantata destinada a conmemorar la coronación del rey Carlos X de Francia ("Il viaggio a Reims", 1825), optó por remodelar óperas de la época de Nápoles, como "Le siège de Corinthe" (1826), Moïse et Pharaon" (1827), una versión francesa de "Maometto II" (1828) y la ópera bufa "Le comte Ory" (1828), versión en francés de "Il viaggio a Reims" con algunos añadidos. Finalmente se decidió a realizar una ópera realmente nueva, "Guillaume Tell", cuya inmensa extensión le costó un gran esfuerzo (1829) ("Obertura").

A partir de esta ópera, en Rossini sobrevino un silencio, no sólo debido a una cuestión de capacidad creativa, sino también al rechazo moral que sentía hacia la nueva estética del romanticismo que se avecinaba ya de un modo imparable. La Revolución de 1830 despojó a Rossini de sus cargos oficiales en la administración borbónica y el compositor inició un largo y penoso pleito contra el Estado francés. Por otra parte, su salud empezó a declinar bajo el impulso de una sífilis mal tratada que le dio años de malestar. La crisis de su matrimonio con la Collbrand dio paso a una nueva compañía femenina, Olympe Pélissier, que tuvo que aguardar la muerte de la primera esposa (1845) para legalizar su situación.

Entre los años 1830 a 1840, aparte de algunos períodos de actividad como impulsor de iniciativas musicales (como la del Liceo Musicale di Bologna), la vida de rossini fue un infierno or su mala salud, por los dolorosos e ineficaces tratamientos y por la neurastenia provocada por la propia enfermedad. Olympe Pélissier se lo llevó finalmente a París, donde algunos médicos franceses lograron curarle. Hacia 1855 Rossini había recuperado su habitual porte, su mordacidad y su sentido del humor. Reunía gentes del ambiente musical en su csa de Passy, donde los sábados por la noche daba conciertos a los que se brindaban cuantos artistas había en París, y que sobre todo resultaban importantísimos para los debutantes por el prestigio que conferían. Para tales ocasiones Rossini solía componer pequeñas piezas, sus "pecados de vejez", compuestas muchas veces sobre retazos de antiguos motivos presentes en sus óperas.

Murió en Passy en el otoño de 1868, dejando una estela de grandes creaciones que, en su mayoría, acabaron olvidades bajo el impulso romántico-verista de los últimos años del siglo XIX. Sólo cuando acabó la estética verista y wagneriana que impulsó el modernismo fue posible volver a valorar las creaciones rossinianas gracias a un proceso muy lento de recuperación de las óperas olvidades, que eran casi todas. Hasta los años 60 no fue posible para el espectador medio ver otra cosa que un "barbiere di Siviglia" mutilado por las praxis antibelcantistas, y alguna ocasional fragmentación de "Guillaume Tell".

(Fuentes: "Guía universal de la ópera", de Roger Alier y www.epdlp.com).

sábado, 4 de junio de 2011

LOS DIRECTORES: ANDRÉ CLUYTENS

Nació en Amberes (Bélgica), el 26 de marzo de 1905. A los diecinueve años se graduó en el Real Conservartorio Flamenco con primer premio en piano, armonía, contrapunto y fuga. Su padre, Alphonse Cluytens, fue director de la Ópera de Amberes (Teatro Real), con quien colaboró su hijo André, como director de coro y profesor. Sucedió a su padre en su cargo en la Ópera, dirigiendo producciones ya en 1927, la primera de las cuales fue "Los pescadores de Perlas", de Bizet (curiosamente los dos, Georges Bizet y André Cluytens, murieron un 3 de junio, aunque de años diferentes).

Amberes. Fuente: fotopedia.

En 1932 fue contratado por el Teatro del Capitolio de Toulouse, Francia, en el que dirigió principalmente conciertos sinfónicos. En 1935 fue contratado como primer director de la Ópera Nacional de Lyon, en donde se convirtió en director musical en 1942.

Durante la Segunda Guerra Mundial dirigió los conciertos de verano en Vichy, lo que condujo a que fuera incluido durante un tiempo en la lista negra por el sindicato de músicos de Burdeos. En 1947 se convirtió en director musical de la Ópera-Comique de París, en donde estuvo hasta 1960. Su contrato requería que dirigiera la mitad de los conciertos de la orquesta, cada año. Dirigió una celebrada producción de "Tannhäuser" de Wagner en el Festival de Bayeruth de 1955, y también trabajó con la Filarmónica de Berlín como director invitado. Cluytens ha estado siempre bien considerado como intérprete del repertorio alemán y también es considerado un intérprete autorizado de la obra de Ravel y de otros compositores franceses modernos.

Ha sido prolífico grabando discos. En 1946 firmó un contrato con la rama francesa de la discográfica EMI, con la que grabó una extensa serie de óperas francesas en colaboración con la Ópera-Comique de París y la Ópera Nacional de París. También produjo discografía relevante sobre los maestros franceses y grabó para EMI un ciclo completo de las Sinfonías de Beethoven con la Filarmónica de Berlín en 1957-1960, uniéndose a Herbert von Karajan y Otto Klemperer en su catálogo. La mayoría de estas grabaciones han sido reeditadas en CD.

Sus apariciones en Bayeruth a mediados de los años cincuenta, dirigiendo "Los maestros cantores de Nüremberg" y "Tannhäuser" eran muy significativas, por ser un director no alemán, algo infrecuente en aquella época. Escuchemos, de "Tannhäuser", la "Obertura".

André Cluytens falleció en París (Francia), a la edad de 62 años.

(Fuentes: wikipedia y www.epdlp.com).

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